Una crónica de la competitividad por precio del comercio exterior argentino

Suplemento Economía 11 de noviembre de 2018 Por
Un estudio del Centro de Estudios y Servicios señala que la Argentina registró un deterioro en su balanza comercial a partir de 2013. Pero en este 2018, con la devaluación la economía argentina logró un aumento en la competitividad, precio que se tradujo en un superávit comercial en septiembre, luego de veinte meses deficitarios consecutivos.
FOTO ARCHIVO ENFOQUE. La cotización del dólar, clave para el desempeño del comercio exterior.
FOTO ARCHIVO ENFOQUE. La cotización del dólar, clave para el desempeño del comercio exterior.
Un informe del Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (CES) analiza las variaciones que ha tenido la competitividad en referencia a precios del comercio exterior argentino en los últimos 20 años. Indica que Argentina comenzó a experimentar un claro deterioro en su balanza comercial a partir de 2013, llegando al año pasado a un déficit récord en términos nominales, que “adicionalmente - dice- resulta el mayor registro datado como porcentaje del PBI desde finales de la década del noventa”.
El trabajo sostiene que uno de los indicadores más idóneos para analizar en detalle la competitividad vía precios de nuestra economía es el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM), elaborado por el Banco Central (BCRA). Como la institución monetaria menciona, “el ITCRM es una herramienta para observar cómo las fluctuaciones relativas en el valor del peso influyen sobre la estructura de la demanda interna y de la producción, sobre el patrón de comercio internacional y sobre la competitividad de nuestra economía”. 
Cabe recordar que para el cálculo del ITCRM, el BCRA toma en cuenta las fluctuaciones de las monedas y de los precios internos de los países más importantes para Argentina en materia de comercio externo.
El informe del CES recorre, pormenorizadamente, los movimientos que ha tenido el tipo de cambio real multilateral en Argentina desde finales de la década del ’90, centrándose en mayor medida en las variaciones que se produjeron en los años finales del gobierno del Frente para la Victoria, y en el período que Cambiemos lleva al mando del Poder Ejecutivo Nacional.
Puntualiza que la alta volatilidad del mercado cambiario observada durante el 2018 y los episodios de corrida cambiaria ocurridos impulsaron importantes subas en el ITCRM, que llevaron a la competitividad precio de la economía a niveles que no se observaban desde comienzos del 2010. El estudio recuerda que en octubre, luego de la firma del segundo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la aplicación desde el Banco Central de la República Argentina con la presidencia de Guido Sandleris, de un nuevo programa monetario y cambiario, el mes finalizó con una apreciación nominal del tipo de cambio de 9,1% por debajo de la última cotización de septiembre. En tanto, el ITCRM, en octubre se apreció un 17,5%. 
El informe señala que si se observa el desempeño durante 2018, el tipo de cambio nominal tuvo un aumento del 91,5% desde diciembre de 2017, lo que llevó al ITCRM a una variación del 32,9% en el mismo período, tomando el valor del indicador del último día de cada mes. 
A continuación, una síntesis de los conceptos salientes del trabajo:
- Durante el período del régimen de Convertibilidad cambiaria, con un tipo de cambio fijo atado a un dólar fuerte, el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) se encontraba en valores muy bajos (mínimos de la serie histórica). Ello significaba una baja competitividad precio de nuestra economía, lo que desfavorecía la colocación de exportaciones y facilitaba ingreso de importaciones.
- Con la salida de este esquema de tipo de cambio fijo, Argentina experimentó un fuerte incremento en la competitividad vía precio a raíz de una significativa devaluación de la moneda.
- Hasta 2007 se observó un ITCRM en niveles elevados, lo que favoreció el crecimiento de la actividad económica, la producción y la mejora de las cuentas públicas y externas. Así, durante el periodo 2003-2007, el promedio del índice fue de 159,6, sentando las bases de un gran superávit comercial.
- A partir de 2007 comienza a gestarse un proceso inflacionario que no fue acompañado por variaciones en el tipo de cambio nominal, por lo que el peso comenzó un periodo de apreciación real (disminución progresiva del ITCRM).
- Esta dinámica continuó hasta 2015, con un ITCRM que mostró valores similares a los de la convertibilidad hacia mediados de dicho año. En efecto, posteriormente a la corrección en el tipo de cambio nominal producida en enero de 2014, el ITCRM mostró una variación negativa del 38,3% entre febrero de ese año y finales del mandato presidencial de Cristina Fernández (diciembre de 2015).
- En el comienzo de la presidencia de Mauricio Macri, con la eliminación de las restricciones que regían en el mercado cambiario, se observó un salto en la cotización del peso respecto al dólar, con su consecuente corrección del ITCRM.
- Sin embargo, durante 2016 y 2017, las altas tasas de interés y el ingreso de divisas vía endeudamiento externo generaron una paulatina apreciación cambiaria, a pesar algunos saltos puntuales en el tipo de cambio nominal. El promedio del ITCRM de estos dos años fue de 90,9, un 43,1% por debajo del promedio 2003-2007. 
- Como consecuencia, durante 2017 se dio el déficit comercial más elevado de la historia en términos nominales, alcanzando los u$s - 8.471 millones. 
- En el transcurso de 2018 hubo una alta volatilidad en el mercado cambiario, mayormente provocada por factores externos. Entre ellos, los más importantes son las subas de las tasas de interés internacionales y la salida de capitales extranjeros de las economías emergentes.
- Este año se observaron tres episodios de variaciones muy significativas en el tipo de cambio nominal, una entre abril y mayo, otra en junio y otra a fines de agosto. Estos eventos llevaron al Gobierno Nacional a tomar diferentes medidas, entre las cuales figura solicitar apoyo financiero al Fondo Monetario Internacional.
- La fuerte depreciación del peso a partir de abril, llevó a un aumento del ITCRM, ubicándolo en valores que no se observaban desde comienzos de 2010. Este aumento en la competitividad precio de nuestra economía generó un superávit comercial en septiembre de 2018, luego de veinte meses deficitarios consecutivos.
- En el futuro próximo es importante que no se pierda la competitividad precio ganada durante los últimos meses, a fines de fomentar una consolidación del superávit comercial observado en septiembre.




Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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