EE.UU. en su mejor momento, un monstruo grande que pisa fuerte

Suplemento Economía 07 de octubre de 2018 Por
El mayor protagonismo de la principal potencia económica mundial y el fortalecimiento de su economía constituye un riesgo para los países emergentes, como la Argentina.
FOTO ARCHIVO NA TRUMP. Con su llegada, los Estados Unidos cambiaron...
FOTO ARCHIVO NA TRUMP. Con su llegada, los Estados Unidos cambiaron...
Con la menor tasa de desempleo en 50 años y un dólar fortalecido, la economía estadounidense, en guerra comercial con China y todos los que se interpongan en su camino, se convierte cada vez más en una amenaza para la estabilidad de los llamados "mercados emergentes".
En ese contexto, se espera que la semana próxima, el Fondo Monetario Internacional (FMI) revise a la baja las perspectivas de expansión de la economía global. "Fue sólo hace un año que Argentina emitió su bono de cien años que ofrecía un cupón en dólares por menos del 8 por ciento, por el cual hubo tres veces más demanda que oferta", recordó esta semana el diario The Financial Times, en una nota en la que advirtió sobre el dramático giro que muestra ahora la situación en los países del Sur.
Fue en enero que Donald Trump anunció que aplicaría aranceles a los lavarropas coreanos y también ese mes el FMI emitió un informe con perspectivas alentadoras para la situación internacional. "Hoy, las acciones estadounidenses están en niveles récord pero casi todos los mercados del resto del mundo se internan en territorio negativo", explicó el diario especializado. Y puntualizó que las economías "emergentes" de Asia, después de algunos meses de afirmar que Argentina y Turquía tenían problemas internos y puntuales que nada tenían que ver con una mala situación global, ya aceptan que están siendo impactadas.
Le echan la culpa a la "guerra comercial" iniciada por Trump y la suba de tasas de la Reserva Federal, lo que les implica mayores esfuerzos para financiarse. "Un dólar fuerte amenaza con problemas para los mercados emergentes", señaló en consonancia el también británico The Guardian esta semana.
Es que la moneda norteamericana, para tener una idea de lo que ocurre, tocó esta semana su punto más alto contra el Yen japonés en once meses y el rendimiento de los bonos del Tesoro de ese país no es tan amplio desde hace siete años.
Eso indica que la Reserva Federal "probablemente siga aumentando las tasas de interés hasta bien entrado 2019" lo que implica un impacto directo en los emergentes.
Este jueves por la mañana, la Rupia india alcanzó un récord mínimo histórico en su relación con el dólar; su tocaya indonesa no valía tan poco desde hace 20 años.
Aún suponiendo que no hay aun "contagio global" parecido a una crisis, Estados Unidos no tiene la capacidad por sí sola de funcionar como locomotora de la economía global y parece entrar en un juego de suma cero contra el resto del mundo.
A ningún ministro de Economía del mundo que se reúna la semana que viene en las reuniones del FMI se le escapa que la producción industrial en el planeta está creciendo a su ritmo más débil en casi dos años y que las exportaciones se encogieron en septiembre por primera vez desde 2016, como lo precisó la agencia internacional Bloomberg.
"La división entre lo que pasa en Estados Unidos y en el resto del mundo es evidente en los mercados financieros", subrayó la agencia, que señaló que hay que remontarse hasta el año en que cayó el Muro de Berlín para encontrar una brecha tan amplia entre lo que rinde un bono del Tesoro norteamericano y uno que lleva la firma de las autoridades alemanas.
Seguramente en la última parte de 2018 el panorama comience a estar más claro en cuanto a la verdadera forma que está empezando a tomar la economía global.

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