Las múltiples aristas de la articulación institucional

Suplemento Economía 16 de septiembre de 2018 Por
El proyecto de competitividad territorial Avanza Salto Hortícola.
FOTO MAESTRIA UTN RAFAELA CASO. Angeles Forrisi y Georgina Thevenet analizaron el proyecto asociativo "Avanza Salto Hortícola".
FOTO MAESTRIA UTN RAFAELA CASO. Angeles Forrisi y Georgina Thevenet analizaron el proyecto asociativo "Avanza Salto Hortícola".
Por Angeles Forrisi y Georgina Thevenet

La articulación entre los actores en procesos de desarrollo territorial es, sin dudas, un componente interesante para reflexionar. Solemos tener una connotación positiva sobre la misma, evitando pensar en lo que en ella subyace. Muchas veces contamos los logros que tienen los proyectos a través de la articulación público-público ó público- privada de sus participantes. Sin embargo, pocas veces nos preguntamos por los entretelones de estos logros. Por ello, tomaremos como referencia el vínculo entre las instituciones socias del proyecto de competitividad territorial “Avanza Salto Hortícola”, siendo quienes con sus acciones en territorio dan lugar a la mayoría de los hechos concretos y resultados que hoy vive el sector en materia de desarrollo.
Salto Hortícola es una intergremial conformada por siete gremiales del departamento de Salto, Uruguay: Mesa Hortícola de Salto, Asociación Granjeros de Salto, Sociedades de Fomento Rural de Salto, Colonia 18 de Julio, Colonia Osimani y Llerena, Colonia Gestido y Grupo Parada Viña. Desde el año 2012 se unieron para la obtención de objetivos comunes en beneficio del sector, a través del apoyo institucional de un equipo técnico de la Intendencia de Salto y, por su intermedio, apoyo económico y metodológico de organismos nacionales.
Así, sobre el trabajo de diagnósticos existentes, se elaboró una agenda de trabajo para el sector que priorizaba sus principales restricciones:
a) frente al “saber hacer” de los productores, la falta de capacidad empresarial;
b) las grandes dificultades y carencias en la comercialización de la producción;
c) las limitaciones cada vez mayores en la mano de obra utilizada, especialmente en su capacitación específica;
d) problemas financieros del sector, que no sólo obedecen a disposición de liquidez sino además a formación en educación financiera; y
e) carencias detectadas en infraestructura necesaria fundamentalmente para post-cosecha (almacenamiento, cadena de frío, clasificación y venta colectiva).
En la búsqueda de generar acciones para abordar estos temas, se desarrollaron múltiples reuniones y talleres para la confección de dicha agenda con actividades hacia la formación de dirigentes gremiales, capacitación en gestión empresarial, en comercialización y exportaciones, información de instrumentos financieros, capacitación de la mano de obra y en la formulación de un Plan de Negocios para una futura Central Hortifrutícola de Servicios, que permita contar con una infraestructura colectiva: una central de ventas con un área anexa de servicios de packing y frío, que se localizará en el Parque Agroindustrial de Salto, ubicado en la intersección de las Rutas 3 y 31, en parcelas obtenidas bajo la modalidad de donación por la Junta Departamental de Salto.
Para impulsar estas iniciativas, la Intendencia de Salto, conjuntamente con Salto Hortícola y el Centro Universitario Regional Litoral Norte de la Universidad de la República, presentaron una propuesta a la convocatoria a proyectos de Competitividad Territorial diseñado por el programa “Uruguay Más Cerca” de la Dirección de Descentralización e Inversión Pública de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE). Finalmente, dicho proyecto -Avanza Salto Hortícola- resultó aprobado y comenzó a ejecutarse a mediados de octubre de 2017.
Los objetivos del proyecto son: fortalecimiento gremial y organizacional de Salto Hortícola, articulación con la academia e instituciones para transferencia tecnológica y un componente específico para agilizar el camino hacia la construcción de la Central Hortícola del Norte.
Se sumaron como socios adherentes al proyecto siete instituciones públicas y privadas del medio y, con la mirada puesta en el futuro, se creó el denominado “Comité de apoyo a Salto Hortícola”. Estas Instituciones son: Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca – Dirección General de la Granja; Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria; Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional; Delegación Uruguaya de la Comisión Técnico Mixta de Salto Grande; Incubadora de Empresas Gepian; Centro Comercial e Industrial de Salto; Universidad Católica Sede Salto.
Es interesante la conceptualización de articulación de actores presentada por Javier Marsiglia (2013: 5) : (…) “un proceso por el cual se establecen relaciones permanentes entre los actores-agentes de desarrollo de un territorio, en función de la búsqueda de objetivos comunes que trascienden los intereses particulares o sectoriales, sin anularlos, aunque puestos en situación de cooperar. Implica la identificación del interés o del bien común, lo que se puede lograr en base a instancias de negociación, donde se establecen reglas de juego, en un marco de relaciones de poder que admiten cierta flexibilidad y que pueden cambiar en el tiempo”. 
En línea con lo planteado, podemos visualizar que, durante las diferentes etapas de desarrollo del proyecto los diversos actores se han involucrado en diferentes modalidades e intensidades, dependiendo esto de su idiosincrasia, burocracia, e interés de su referente en el territorio. Aquí nos encontramos con: instituciones que no mostraban demasiada voluntad pero sabían que debían participar, entonces delegaron en referentes que resultaron ser un actor sumamente interesado en el proyecto; instituciones más pasivas pero que ven en el proceso un aliado y a su vez un “socio estratégico” para sus intereses, instituciones que realmente se interesan por el sector y desean aportarle desde sus conocimientos, pero que quizás por su propia normativa no pueden ir más allá de la extensión, aquellos que asisten a las reuniones pasivamente, los que aportan mucho, los que son socios para actividades puntuales, pero de impacto.
El autor también hace alusión a varios elementos que forman parte de este tipo de procesos, jugando un papel diferente dependiendo de la etapa en la que se encuentre el proyecto o del actor desde el cual se mire el mismo. Dichos elementos son: “factores identitarios comunes”, “acuerdos operativos y coyunturales”, “asuntos prioritarios de una agenda territorial concertada”, “actitudes de reconocimiento, respeto al diferente y derecho a ser escuchados”, “propensión al encuentro con el otro”, “jugar en los márgenes”, “atreverse a ceder poder e identificar temas comunes” (Marsiglia, 2013:5) .
En este sentido, en el proyecto Avanza Salto Hortícola se han generado instancias bilaterales entre el Comité de Gestión y determinadas instituciones asociadas al proyecto, que han apuntado a aspectos específicos del proceso y a articularlos con los roles que cada una de ellas tiene, sumando los espacios más sostenidos en el tiempo, como las reuniones bimensuales entre todas las instituciones y organizaciones participantes de carácter informativo y resolutivo de cuestiones más transversales.
En este proceso podemos observar la tensión existente entre los tiempos y objetivos formales y los demandados por el territorio, conformándose un entramado complejo, donde el diálogo juega un papel fundamental. No deja de ser un juego en el que, cada institución tiene sus intereses reflejados en “objetivos, visión y misión” -en lo que podemos llamar un nivel macro-, que son interpretados por los referentes que participan en el territorio -en lo que sería un nivel micro-. Esta interpretación debe hacer equilibrio entre los objetivos de la institución y las necesidades pujantes del territorio, que, por lo general en un país centralista como el Uruguay, no siempre están en consonancia.




Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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