Ráfagas de hasta 48 km que no provocaron mayores daños

Locales 09 de agosto de 2018 Por
El viento sorprendió a nuestra ciudad, pero afortunadamente no hubo que lamentar ningún destrozo. Para hoy se esperan bajas temperatura, despejado y sin ráfagas importantes.
FOTO JORGE BARRERA VIENTO FUERTE. Las ráfagas de viento de ayer complicaron la tarde, aunque no hubo destrozos.
FOTO JORGE BARRERA VIENTO FUERTE. Las ráfagas de viento de ayer complicaron la tarde, aunque no hubo destrozos.

El Servicios Meteorológico Nacional lo había advertido: "ojo con el viento". Bueno, no lo expresó así, pero de alguna manera avisó que íbamos a tener en la ciudad de Rafaela fuertes ráfagas. Las mismas, en distintas mediciones, trazaron un promedio de 36 km/h durante casi toda la jornada de ayer. La más alta llegó a los 48 km/h. 
Afortunadamente esta incidencia del viento no trajo mayores complicaciones, más que algunos gajos que se desprendieron, por ejemplo, en el Bosquecito Besaccia, donde siempre existe algún daño cuando las ráfagas alcanzan este número. 
Más allá de esto, los pronósticos obligaron a los integrantes de Protección Civil de nuestra ciudad a estar alerta en la noche del martes, ya que se esperaba que la cosa sea mucho peor. "Afortunadamente no fueron los vientos que se esperaban, pero estuvimos con un grupo de trabajo atentos a lo que sucedía", dijo a este Medio Diego Alvarez, a cargo de la secretaría mencionada. 
Anoche, pasadas las 21 horas, la temperatura rondaba los 10° con ráfagas que llegaban a los 42 Km/h, donde algunas rozaron los 58 Km/h. La cosa mermó bastante en la mañana de ayer, llegaban a 20 km/h con una mínima que llegó a los 6º. Recordemos que nuestra ciudad solamente cayó 1 mm, según los datos de la Estación Meteorológica Aeródromo Rafaela. 

MAS FUERTES
POR LA TARDE

En la tarde de ayer tuvimos otra vez ráfagas interesantes, que superaron los 40 Km/h. Si bien en la ciudad no se sintió demasiado, en el descampado, la cosa se puso fea. Mucha gente desistió de hacer actividad física ayer, a la hora de la siesta, ya que el viento provocó una anormalidad en ese sentido. En todo momento, dentro de nuestras casas, se pudo escuchar y sentir como el viento golpeaba. 
Cerca de los principales edificios de nuestra ciudad, se pudo encontrar ropa tirada en las calles. Es que al vivir en pisos altos, el viento embolsa ropas livianas y las saca del balcón. Hasta repasadores había. 
En pleno centro de la ciudad el comentario eran las palmeras. Las hojas más viejas de este árbol suelen desprenderse con facilidad y puede generar algún incidente, sobretodo en las personas que conducen motos o bicicletas por ejemplo. Si bien son livianas, suelen medir hasta dos metros, y esto, en pleno bulevar, puede complicar el tránsito.
Este control está contemplado por la secretaría de Medio Ambiente de nuestra ciudad, según pudo averiguar este Medio. Son hojas que están en la parte de arriba de la palmera, y muchas veces se dificulta el control total.   

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