Se cruzaron límites muy peligrosos

Notas de Opinión 08 de agosto de 2018 Por
Es muy probable que la media sanción de Diputados sea rechazada este miércoles, porque la sociedad es conservadora; y los políticos no son suicidas.
Eduardo Duhalde dijo en esta capital el viernes pasado que la decisión de impulsar la legalización del aborto por parte del presidente Macri era absolutamente desatinada en un contexto de país dividido política e ideológicamente, y altamente sensibilizado por las cuestiones económicas. A menos que Macri haya pensado en la máxima latina “divide et impera” (divide y vencerás); axioma político altamente inflamable.
Evidentemente la cuestión del aborto degeneró en una violencia verbal y gestual –que esperemos hoy no sea física- obscena con tal de defender posiciones a ultranza. Con argumentos de ambos lados de la trinchera que poco colaboraron, tal la intención de las partes en pugna, en aclararle a la opinión pública por qué el aborto debería ser despenalizado. O no.
Y te aquí el principal error: (si es voluntario resultaría inadmisible y perverso porque tergiversa la realidad en pos de un fundamento forzado) decir que la media sanción de Diputados “despenaliza” el aborto, cuando la praxis de la norma lo legaliza. Hay un abismo jurídico y humano entre una cosa y la otra. La media sanción de Diputados es en extremo concesiva en cuanto a los plazos y los motivos para abortar. No pocos legisladores aseguraron – y aseguran – que contiene muchos artículos inconstitucionales.
Naturalmente que la ley no obligaría a nadie a abortar; tampoco hoy día ninguna mujer está obligada a practicarse un aborto. Pero muchas mujeres por lo visto toman la decisión de hacerlo. A tal punto que, según el Ministerio de Salud en la Provincia de Santa Fe, durante el primer semestre de este año lo hicieron 450 embarazadas (un promedio de dos y media por día), lo cual estaría constituyendo una patología digna de otro enfoque sociológico. Pero el propio Ministerio resalta que lo hicieron en condiciones seguras, en efectores públicos y atendidas por profesionales. No de manera clandestina.
El gobierno provincial destaca que en Santa Fe las mujeres acceden a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) mediante un protocolo vigente desde el año 2012 al cual adhirió la provincia. El mismo fue elaborado por el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable del Ministerio de Salud de la Nación, mediante la resolución provincial Nº 612, con sus posteriores modificaciones.
Según la ministra de Salud, Andrea Uboldi, “en la provincia, los abordajes se realizan de manera ambulatoria en el primer nivel de atención en el cual equipos interdisciplinarios están preparados para asistir a las mujeres cuyos casos estén encuadrados en el protocolo de ILE. En aquellas situaciones de mayor complejidad, las prácticas están garantizadas en cualquier hospital público”.
Mientras que el coordinador de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud, Oraldo Llanos, recordó que según el protocolo vigente, “la interrupción del embarazo es un procedimiento sumamente seguro si es practicado con los instrumentos y en las condiciones adecuadas. Las personas que solicitan esta práctica reciben una atención integral y humanitaria que involucra a diferentes actores que las entrevistan y analizan el encuadre de cada caso. También se cumple con el proceso de acompañamiento y cuidados posteriores que se solicita en el protocolo”.
Desde la organización Grávida retrucan señalando que no es así; que en lugar de persuadir a la mujer embarazada traumada por el embarazo no deseado para que llegue al final del mismo (y en todos casos dé al niño en adopción) le aconsejan lisa y llanamente que aborte. Y que tampoco es verdad que no hayan existido complicaciones ulteriores, poniendo como ejemplo reciente lo ocurrido en el hospital Iturraspe de esta capital con un aborto realizado a una mujer de 28 años con 18 semanas de gestación, que casi pierde la vida. El hecho fue denunciado ante la fiscalía de turno.
Sea como fuere, en la Provincia de Santa Fe no existen abortos clandestinos. ¿Y si el resto de las Provincias la imitase?. No haría falta bregar por una ley excesiva como la que está en tratamiento.
Precisamente, el senador Omar Perotti en el afán por no caer – dice- en la antinomia “aborto sí o aborto no”- presentó en la Cámara alta un proyecto alternativo al de interrupción legal del embarazo que va en consonancia con el denominado "Protocolo de Rosario", que contempla situaciones especiales que permitan el aborto (como casos de violación o de salud) pero que no admite la interrupción voluntaria del embarazo de la manera en que lo plantea la media sanción de Diputados.
Quienes se oponen lisa y llanamente al aborto, sea practicado bajo la norma legal que fuere, lo hacen invocando la aniquilación de una vida humana, toda vez que la ciencia ya despejó las dudas sobre el inicio de la vida intrauterina (a los 21 días de gestación, cuando la mujer ni sabe que está encinta ya late el corazón, por ejemplo).
En este caso, abogan por hacer todos los esfuerzos para que esa madre gestante no tome la fatal decisión de terminar (ahí el eufemismo lingüístico “interrumpir” es resbaladizo) con esa vida en gestación. Grávida Santa Fe está celebrando por estos días en esta capital el nacimiento del niño 150 “salvado” de la muerte por aborto.
Los médicos ginecólogos aducen que (ni siquiera en casos de violación, pues está la píldora del “día después”) hoy día existen métodos anticonceptivos eficaces para evitar un embarazado no deseado. Evidentemente las 450 mujeres que abortaron en la Provincia este año los desconocían, o vaya a saberse que otras circunstancias atravesaron para llegar a ese punto que ellas consideraron sin retorno.
Una mujer en Facebook nos intimó a cortar la discusión sobre el tema si no admitíamos la vasectomía. ¡Por fin una mujer que se libera de la opresión machista en el sexo y reacciona como una verdadera feminista!, le respondimos. Nos preguntamos: ¿por qué únicamente la mujer tiene la obligación de protegerse en una relación sexual cuyo fin no sea procrear un hijo?. ¿Por qué aceptar consumar una relación sexual sin que el varón también se cuide?. Resulta contradictorio pedir una norma “moderna”, cuando para llegar a esa situación (embarazo no deseado) se consumó una relación sexual “patriarcal”. O irresponsable por parte de ambos; pero cuyas terribles consecuencias físicas y psíquicas las tendrá que afrontar solamente la mujer. Eso no es feminismo; es debilidad ante la ancestral superioridad machista.
Es muy probable que la media sanción de Diputados este miércoles sea rechazada. Y no precisamente por los motivos antes esgrimidos. Sino porque los senadores nacionales, animales políticos al fin, advirtieron el amplio repudio de la sociedad que vislumbró, más allá de la norma en sí misma, formas y acciones muy peligrosas por parte de quienes seguramente no se contentarán con la sanción de esta ley, e irán por más “derechos”, tales como la legalización de las drogas, eutanasia, entre otras “conquistas” sociales e individuales que esta generación no está dispuesta a convalidar.
La sociedad es conservadora. Y los políticos no son suicidas.

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