Un aporte a su historia

Información General 07 de agosto de 2018 Por
La autora de esta nota, una verdadera protagonista en el surgimiento de este establecimiento educativo, rescata, respetando con justeza la sucesión de acontecimientos, la actitud solidaria de los rafaelinos que, aunando esfuerzos, cada quien desde su puesto, lograron su creación , permitiendo el servicio educativo a un importante sector de esta ciudad.
FOTO ARCHIVO// ESCUELA AMANCAY./ Celebró el pasado viernes sus Bodas de Plata de permanente labor educativa.
FOTO ARCHIVO// ESCUELA AMANCAY./ Celebró el pasado viernes sus Bodas de Plata de permanente labor educativa.

Hace veinticinco años era intendente de Rafaela Omar Perotti. Desde la Secretaría de Integración Comunitaria seguíamos anualmente la información que el Censo Escolar, generado por las escuelas primarias de la ciudad , iba aportando. En ese momento una sola escuela del nivel. la Nº 851 "Ángela de la casa" en el Barrio Güemes- se levantaba en la franja urbana ubicada al oeste de la Ruta Nacional Nº 34, absorbiendo la matrícula que ya cubría el número establecido para un establecimiento de ese tipo.
Era el sector de más rápido crecimiento de Rafaela en ese momento: los barrios Independencia, martín Fierro, Los Nogales, jardín, Amancay y Antártida, en su mayoría conformados por familias jóvenes con hijos en edad escolar, constituían una realidad que no podía dejar de atenderse. La peligrosidad del cruce de las dos rutas que los enmarcaban: la Provincial Nº 70 y la Nacional Nº 34, por niños menores rumbo a escuelas primarias de otros barrios marcaba un alerta a considerar.
Recuerdo el día que pedí hablar con el Intendente y con los datos en mano le sugerí que promoviera la creación de dos escuelas primarias en el sector.
La cohorte de 1 a 14 años que el Censo abonaba para los siguientes años no dejaba lugar a dudas. No se podía esperar tanto tiempo para lograr que el Ministerio de Educación estudiara la cuestión y mucho menos que consiguiera los establecimientos instalados con rapidez.
Perotti no dudó. Dio las primeras órdenes : busquen terrenos en el sector y exploren qué posibilidades hay de relocalizar el proyecto de la Escuela de la SVOA-BID. Aparecieron los dos terrenos: uno en Barrio Jardín y el otro en el Barrio Amancay. El personal de la Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad puso manos a la obra y en tiempo récord consiguió la ardua información que el Banco Interamericano de Desarrollo requería para relocalizar un proyecto que financiaría, pensado originalmente para el sector sudeste de la ciudad. El Barrio Jardín tendría su escuela.
El otro terreno albergaba la bomba que proveía agua a los camiones de riego tan necesarios para esos barrios como el Amancay,que todavía tenían tantas cuadras de tierra. No obstante, con un cerco adecuado, las dimensiones permitirían albergar una escuela, por lo que el Concejo Municipal aprobó rápidamente el proyecto de donación del terreno  al Ministerio de Educación y el Intendente ya trabajaba para lograr la creación de las dos escuelas.
Recuerdo el asombro de la Supervisora Seccional, profesora Rosa Mayo de Marcuzzi, mientras charlaba con ella para que acompañara el trámite de creación de ambos establecimientos.¿Usted cree Marta que habrá alumnos para dos escuelas en el sector?¿No será un riesgo gestionar dos escuelas al mismo tiempo?Los números  que el propio sistema educativo provincial proporcionaba eran el más contundente fundamento para asegurar la razonabilidad de la decisión. Rosa ya no está, pero su gestión fue firme y consecuente para la tramitación de ambas escuelas.
También recuerdo mi pregunta al Intendente ¿De dónde van a salir los recursos para empezar las aulas de la Escuela Amancay? Y recuerdo su gesto que denotaba que ya lo había deliberado internamente.
En la siguiente entrega del Fondo de Asistencia Educativa, después de concretar el aporte de los cheques convenidos con la Comisión, Perotti les preguntó a todos los Directores de las Escuelas de la ciudad si estaban dispuestos a acompañar el esfuerzo de construir las primeras aulas y sanitarios para una nueva escuela primaria en el Barrio Amancay. Explicó por qué creía que era importante atender una necesidad fundada y reconoció que sin la decisión de ellos- que deberían resignar nuevas entregas del Fondo- no sería posible llevar adelante la iniciativa. La Municipalidad comprometía su ayuda económica durante ese lapso si  surgía algún imponderable que requiriera auxilio para cualquier establecimiento, con recursos propios.
En la historia de la Escuela Amancay - aunque invisibles- están los nombres de todos esos Directores que generosamente estuvieron dispuestos a esperar unos meses para que el pequeño núcleo que posibilitó el nacimiento de una nueva escuela fuera realidad.
El Ministerio de Educación de la Provincia creó la Escuela y una Directora Organizadora, acompañada por sus maestros, los padres y una Comisión Vecinal que presidía el Sr. Vurcharchuk- que trabajó incansablemente por ella. hicieron crecer la semilla.
El área de Estudios y Proyectos de la Municipalidad elaboró los planos y el área de Compras de la Secretaría de Hacienda preparó los pliegos de la Licitación Pública : en el menor tiempo que podíamos desear empezó la construcción.
Me pareció importante rescatar en este momento el aporte de tantos rafaelinos que hicieron¡una vez más! lo que mejor saben hacer: trabajar juntos por una sociedad mejor. Un Intendente que leyó operativamente la realidad, un equipo de profesionales que brindó elementos técnicos, una Supervisora que comprendió la coyuntura, un Concejo que sumó su decisión, unos Directores que honraron su función, unas autoridades de Educación que acompañaron el proyecto, y unos vecinos, maestros, padres que se ganaron nuestro reconocimiento mejor.
¡Felices 25 años Escuela Amancay!



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