Volver a empezar

Deportes 06 de agosto de 2018 Por
Mientras se aguarda por la contratación del nuevo técnico de la Selección Mayor tras la salida de Sampaoli luego del frustrante Mundial en Rusia, Scaloni y Aimar se preparan para estar al frente de un interinato para afrontar los amistosos que se vienen el mes que viene en Estados Unidos ante Guatemala y Colombia.
FOTO ARCHIVO DUPLA INTERINA. Lionel Scaloni y Pablo Aimar, los técnicos del Sub 20, dirigirán también a los mayores.
FOTO ARCHIVO DUPLA INTERINA. Lionel Scaloni y Pablo Aimar, los técnicos del Sub 20, dirigirán también a los mayores.

Todavía perduran en la memoria visual de todos los futboleros de nuestro país, las frustrantes imágenes en tiempos del Mundial; Rusia, nos reubicaba en el nuevo mapa y poco había para discrepar con ese veredicto surgido de los resultados y los rendimientos de juego, en un competencia que sin dudas, es la mejor referencia.
Abatidas las presunciones y confirmadas las señales de decadencia, recogimos los trastos y debimos volver asimilando la realidad, terapia que nos incomoda, justamente, por la falta de reflejos que disparen a tiempo, autocríticas que disminuyan la enorme brecha existente entre, lo que creemos que somos y lo que muestran las estadísticas en la última década, y por peligrosa exaltación al éxito.
¿Cuál fue la moraleja de Rusia? Sin trabajo sustentable, las chances de buenos resultados, se reducen casi exclusivamente a la incidencia de la providencia, una circunstancia, cada vez más esporádicas en la historia contemporánea de la Selección Mayor.
Con semejante conclusión, reordenar la casa para después, volver a proyectar el futuro inmediato, es un ejercicio estresante y que además requiere de un liderazgo político, directamente proporcional al desafío, una coyuntura que de momento, no lo hace visible. Abocarse a este trabajo, si bien es un deber de quienes tienen la responsabilidad de la conducción en calle Viamonte, exige creatividad y buena muñeca para sortear los obstáculos de ocasión; vanidades y egoísmos saturan la escena, con lo cual, esa sensibilidad, es clave para encontrar algunos puntos básicos, que delineen un proyecto sensato.
Por ahora seguimos asistiendo a la ronda de diagnósticos mediáticos y urbanos; los responsables piden más tiempo adicionado y arman comisiones para que el debate tenga tantas opiniones como discrepancias, es decir, a falta de una posición dominante idónea, abrir el juego y democratizar la decisión final, es también, una confesión de partes.
Sampaoli y su sueño de conducir al combinado albiceleste hasta el mundial de Qatar, terminó mucho antes de esa meta, en realidad, nunca empezó y si bien, es imperativo dar vuelta la página, es insuficiente hacerlo solo con una indemnización, ya que todos percibimos que el huevo de la serpiente, todavía está alojado en el centro de las decisiones.

AIMAR, SCALONI
Y OTRA TRANSICION

Los compromisos deportivos y comerciales de AFA, evidentemente, no van en armonía con la organización de ese producto atractivo y sensible llamado Selección Mayor; en pocas semanas, habrá que armar una lista de convocados para atender partidos recaudatorios en fecha FIFA y embarcarse hacia el norte del continente, como si aquí, nada hubiera pasado.
Claudio Tapia vive momentos de zozobra, al menos, eso es lo que pienso; tiene en sus manos tantas tarea como intrigas y carencias para resolverlas. Con el fútbol de ascenso en vilo, por la falta de definiciones sobre las disputas de los torneos que deberían empezar a fin de agosto, se le empareja, la sucesión de Sampaoli y su conexión con la política de las estructuras menores de Ezeiza.
Frente al acoso de esas agendas y a las debilidades que terminaron de acuñarse en los últimos dos años, se dispuso tomar un atajo; una vez más, recorreremos el impreciso camino de la transición, algo que ya el fútbol argentino experimento, para los Juegos Olímpicos de Rio en 2016, ante la inducida salida de Gerardo Martino y ese forzado testimonio a manos del Vasco Olarticoechea, que desemboco en un papelón, premonitorio a lo que luego, padecería el fútbol argentino en tierras de Lenin.
Pablo Aimar y Lionel Scaloni, se enteraron en España que el Comité Ejecutivo, había aprobado designarlos responsables transitorios de la dirección técnica albiceleste en los partidos frente a Guatemala en Los Ángeles el 7 de setiembre y 4 días más tarde, ante Colombia en New Jersey.
Este binomio tiene a cargo el equipo Sub 20 que está disputando el torneo internacional de La Alcudia y a su regreso, deberá presentar un listado con los jugadores que escribirán los primeros capítulos post mundial, con una gran carga de tensiones y escepticismo.
El mundo organizado no deja mucho espacio para las improvisaciones y mientras, todas las potencias del fútbol mundial, aún con resultados negativos en Rusia, continúan desarrollando en otras fases, sus proyectos, Argentina solo busca sacarse de encima estos compromisos y pide más aire que alivie tales dislates.
Los interrogantes abundan y ocupan un arco que va desde, la incertidumbre sobre la continuidad de Lionel Messi, hasta el perfil del entrenador que lo vuelta a intentar.
Pablo Aimar acredita una importante presencia de partidos jugados en distintos seleccionados albiceleste, donde consiguió ganarlo todo en tiempos de José Pekerman. Además, el hijo del Payo, jugó 52 partidos para el equipo mayor anotando 8 goles en tiempos de Marcelo Bielsa, toda una autoridad en ese sentido que ojalá, no se convierta en la próxima víctima de este sistema.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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