Editorial

La Palabra 07 de julio de 2018 Por
Una saga fundamental

Había una vez un abuelo. Pero un abuelo director de teatro. Que tal vez permitió que su hija fuera actriz. Que su nieto creciera entre escenarios, telones y bambalinas. La estimulación familiar no estuvo ajena a la hora de aportar lo suyo para permitir que la vocación tomara forma. Nuestro entrevistado  viene con generosa carga emocional y cultural que lo lleva a desarrollar su profesión, y a emprender. Con la energía necesaria para la gestión, además se sumó a la tarea de acompañamiento de su madre Liliana Bodoc, prestigiosa escritora que ha partido físicamente este año. Todo en él se resume cuando manifiesta con unción los valores que le asigna al arte en todo tipo de manifestación auténtica. Desde su grupo de teatro “Tres gatos locos” propone, entrega, moviliza, despierta, señala, cuestiona, forma e informa. Pero son mucho más que esos felinos. Permiten que la obra literaria de la reconocida escritora siga viva.     

Raúl Alberto Vigini

[email protected]

Te puede interesar