Comienza la fiesta más esperada

MUNDIAL 2018 14 de junio de 2018 Por
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NESTOR CLIVATI. El día previo al inicio en Moscú.  FOTO ARCHIVO ESTADIO LUZHNIKI. Será escenario de la ceremonia inaugural y del primer cotejo del Mundial de Rusia.
NESTOR CLIVATI. El día previo al inicio en Moscú. FOTO ARCHIVO ESTADIO LUZHNIKI. Será escenario de la ceremonia inaugural y del primer cotejo del Mundial de Rusia.

(Enviado especial de LA OPINION al Mundial Rusia 2018). - Para los futboleros (el marketing prefiere llamarlos fans en estos tiempos), esta jornada no es una más en el calendario; para ellos y cada uno de nosotros, también para aquellos que lo seguimos apasionadamente pero desde la comunicación, los ciclos se cumplen cada cuatro años.
Todavía perduran en la memoria de este cronista las imágenes finales de esa pesadilla en el estadio Maracaná, cuando una vez más, nos quedábamos sin la Copa y la abstinencia ya mostraba una cara poco feliz para el fútbol argentino, sin saber que todo eso perduraría hasta esa edición y que en su trayecto se acumularían dos frustraciones de gran intensidad en las Copas América de 2015 y 2016. Por lo tanto, no es vana la ansiedad y tampoco el temor de otro traspié, ya que estas carencias se fueron acumulando a la par de los desatinos más bochornosos de la historia en cuanto a la organización de este deporte en nuestro medio.
Un dato cronológico que adereza esta espera: será el primer mundial sin Julio Grondona desde la cita en España en 1982; el eterno pope de AFA falleció poco tiempo después de la final ante los alemanes en Río y dejó como herencia un caos del que no hubo más remedio que avergonzarnos colectivamente y ser espectadores de irregularidades institucionales de grave tenor que fueron quienes nos trajeron hasta esta previa de un nuevo desafío deportivo.
Pero salgamos de esta red por un rato, ya que este país, que intenta convencernos de su adhesión al fútbol, va a trascender como nunca antes al resto del planeta y procurará modificar los estigmas y las pasiones políticas que lo desvincularon por muchas décadas de occidente, tornando su cultura, en oposición a la de los países del cono Sur y este sí, es un gran tema para bucear paralelamente con el análisis de los 64 partidos que desde hoy, empezarán a generar un gran impacto en todo el planeta.
Decía el poeta que "política hacemos todos al caminar" y Rusia, camina y crece sin ufanarse de su historia, pero sin desconocer la huella que a pesar de la apertura al resto del mundo y la globalización, conserva en gestos y cicatrices y con los que acarrea con aparente convicción.
Hoy comienza la fiesta más esperada y todos tornamos la mirada hacia el centro de un continente propio, plagado de enigmas, rincones nunca conocidos por el hombre, azotado por las extremidades geográficas, bendecido por una raza de talentos vinculados a la cultura y la música, con un desafío contemporáneo, sin renunciar a sus esencias, probar del cáliz de las libertades y el fútbol, en ese sentido, es una expresión que iguala al hombre y lo obliga a competir cara a cara, sin excepciones ni privilegios.

UN MONUMENTO
HECHO ESTADIO

Llegar por la calle central del parque Luzhniki a los pies del monumento a Lenin, es una experiencia que agrupa la conmoción por la envergadura de esa imagen de un hombre de hierro, con la colosal silueta de un estadio que varias décadas atrás llevó su nombre y fue escenario de acontecimientos deportivos y políticos que ya son parte de la historia de esta nación.
Hoy es solo una referencia simbólica pero encriptado lleva el estilo de un tiempo y de un rigor cuyas secuelas todavía traccionan debates en todo el mundo y propician comportamientos y actitudes puertas para adentro.
Aquí, en este predio inmenso, se disputaron los Juegos Olímpicos de 1980, evento en el que nuestro país no participó por plegarse al boicot propiciado por Estados Unidos y fue para esa ocasión, que el estadio principal construido a mediados de los años 50, recibiera una significativa reforma, para encontrar en esta oportunidad, la mayor restauración y ampliación que lo muestra como uno de los escenarios más imponente del planeta en su categoría.
El costo de la reconstrucción del Luzhniki, que duró tres años y medio y terminó en mayo, ascendió a 26.000 millones de rublos (unos 444,6 millones de dólares).
El 7 de agosto de 2016 en el estadio sembraron un césped natural, 410 kilogramos de semillas fueron llevados desde Dinamarca a Moscú. Las partes del césped fueron cosidas con hilos artificiales especiales, que permitió estabilizar el suelo y fortalecer el sistema de raíces. Los sistemas de calefacción, por su parte, mantienen la temperatura del campo alrededor de los 15ºC.
Además de esta sofisticación, toda ese área ha sido dotada de estaciones de trenes, subtes (o Metros) y buses que agilizan la llegada y desconcentración de los 81.000 espectadores que como máximo, alberga este imponente estadio.
La obra mixtura en un delicado equilibrio, el estilo de su tiempo fundacional con las nuevas exigencias en comunicaciones y confort para aficionados y periodistas; además, el parque que lo rodea hasta la costa del río Moscova como uno de sus límites, ha sido adecuadamente parquizada, evitando así, esa sensación de agobio que muchas veces tienen los estadios de fútbol de estas dimensiones.
En sus pasillos renovados, se habla de una ceremonia breve y austera, mejor será esperar con expectativa y dejarse llevar por la intriga, este es un país con historia en la música y con tecnologías de punta, por lo tanto, la capacidad de asombro no debería estar condicionada.
Nos preparamos nosotros también para la gala en el estadio Luzhniki; arranca el Mundial, era hora, mejor así.

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