Podar árboles "sin ton ni son"

SUPLEMENTO RURAL 14 de junio de 2018 Por
La Comisión Provincial de Arbolado y Espacios Verdes Públicos del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la provincia de Santa Fe emitió un comunicado.
FOTO ENTREMEDIOSWEB.COM PODA DE ARBOLES./ Se necesitan funcionarios que se profesionalicen en el manejo del arbolado urbano.
FOTO ENTREMEDIOSWEB.COM PODA DE ARBOLES./ Se necesitan funcionarios que se profesionalicen en el manejo del arbolado urbano.
Podar árboles sin sentido es una práctica común en nuestras sociedades. Las podas severas o de mutilación nos acompañan desde el origen mismo de las ciudades y pueblos, con fuertes raíces europeas, donde la poda aprovisionaba de leña y era técnica común en el cultivo de frutales. Así, con árboles truncados cada invierno, se fue internalizando el concepto “hay que podar“, con diferentes argumentos, casi siempre erróneos.
Hoy en día, un cúmulo de evidencia científica y varias bibliotecas completas respaldan el hecho que la poda severa daña irremediablemente los árboles, aumenta los riesgos, deteriora su integridad, acorta abruptamente su vida. Lo cierto es que la poda no siempre es necesaria y siempre, ocasiona un daño.
Como Comisión de Arbolado Público del Colegio de Ingenieros Agrónomos, que reúne profesionales idóneos en la materia, que a diario trabajan por mantener la imprescindible convivencia del árbol en los centros urbanos, no podemos permanecer indiferentes frente al mal accionar sobre los árboles públicos.
Durante este año hemos sido testigos de verdaderas destrucciones del patrimonio verde en un considerable número de localidades de nuestra provincia. En estos casos, los gobiernos locales han podado indiscriminadamente, a total criterio de los funcionarios de turno e incluso de los mismos operarios, produciendo un daño irremediable. El tiempo que implica el crecimiento de los árboles, las continuas tareas de mantenimiento, el esfuerzo dispensado por décadas, pueden sucumbir en apenas unos minutos, a causa de malas decisiones carentes de rigor profesional.
La necesidad de convivir con árboles en nuestros centros urbanos es indiscutible. El nuevo escenario ambiental, dominado por el calentamiento global, la contaminación y los excesos hídricos, ponen a los árboles en un lugar privilegiado, como mitigadores y remediadores de tal situación. Son además, los elementos vivos que traen naturaleza a las urbes, calma y alivio a los ciudadanos. Por ello, el arbolado público no es un tema menor, debe ser prioritario en la agenda de los gobiernos. El deber de protegerlo y gestionarlo, es ley en nuestra provincia desde hace más de 30 años.
El ingeniero agrónomo, respaldado por su Colegio profesional, es el técnico indicado para elaborar un plan de arbolado público, que determine el rumbo de este importante servicio ambiental en el largo plazo, como así también las tareas anuales que deben hacerse en forma continua para cumplir con los objetivos establecidos. El diagnóstico de la situación del arbolado, la evaluación de la sanidad y los riesgos, la selección de especies acorde al sitio, las intervenciones anuales sobre los ejemplares, la determinación de las tareas de plantación, son algunos de los aspectos que componen el plan de arbolado.
Preservar, mejorar y acrecentar el arbolado público, asegurándolo para las generaciones futuras, es deber del estado comunal, municipal y provincial. Los ingenieros agrónomos asesores en esta área, podemos garantizar que ello se consiga. Para lograrlo, necesitamos que los funcionarios profesionalicen el manejo del arbolado urbano, dejen de aplicar criterios personales y equivocados y aborden este tema con la seriedad que merece. Y claro, que ya no decidan podar por el mero hecho de hacerlo, sin ningún criterio científico, sin conocimiento, “sin ton ni son”.
Pero, por otro lado, hay que considerar que existen situaciones donde la poda es necesaria e irreemplazable, y hay que dejar un poco los fanatismos de lado para poder dar lugar al crecimiento de la ciudad y de ciertos espacios. Hay profesionales muy capacitados que pueden dirigir perfectamente la poda de algunos ejemplares donde se hace imprescindible esta acción.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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