La historia de Armani, el arquero que debutó en Rafaela con un 0-4

Deportes 09 de junio de 2018 Por
Fue su único partido en el arco de Ferro Carril Oeste. Tres goles de Jonathan López y otro de Gonzalo Del Bono en la goleada del equipo de Juan Amador Sánchez, allá por el 2008. Así y todo, fue la figura de la cancha: “Si no era por él ese día nos hacían ocho goles”, contó Carlos Trullet, el técnico que lo hizo debutar. Conocé la historia.
01-Armani

Una de las principales sorpresas de la lista de Jorge Sampaoli para el Mundial de Rusia fue la convocatoria de Franco Armani. Su arribo a la selección, más allá de los fervorosos pedidos por parte de los hinchas de River y de gran parte del periodismo, tiene aristas increíbles. A sus 31 años, estará en la próxima Copa del Mundo con algunos datos elocuentes que hablan por sí solos: no estuvo en ninguna de las convocatorias para ninguna gira y ni siquiera debutó en el seleccionado nacional. A pesar de esto, es uno de los 23 representantes argentinos en la cita máxima por excelencia en el mundo futbolero.
No caben dudas que Armani se ganó su lugar en la lista a partir de su notable momento en River. Cinco meses y la Supercopa Argentina bastaron para meterse en Rusia. La ventaja de Armani, como citó el experimentado Sergio Goycochea, es que llega con mucho ritmo de juego, además del gran momento de confianza por el cual atraviesa.
La conexión que existe entre Armani y Atlético de Rafaela también es fantástica. Su debut lo tuvo en el estadio Monumental de barrio Alberdi, el entrenador que lo hizo debutar fue Carlos Trullet y dicho partido fue el único que atajó en Ferro Carril Oeste. En su llegada a Colombia fue suplente y luego lo terminó reemplazando a Gastón Pezzuti. 
Los fríos números dirán que fue en la noche del 13 de abril de 2008 con victoria para la “Crema” por 4 a 0, con tres goles de Jonathan López y otro de Gonzalo Del Bono. Pero…“Las estadísticas son malas, si ese día no era por él nos hacían ocho, había atajado muy bien en ese partido”, cuenta y recuerda Carlos Trullet.
“Yo lo tenía como arquero titular a Guillermo Hernando, se lesiona o andaba con alguna molestia, y le toca debutar a Franco que estaba como segundo arquero”, relata Trullet, que luego suma: “Era muy buen arquero, en el partido que debutó le hicieron cuatro pero si no era por él nos hacían más, sin dudas”. Y se sincera: “Es muy buen arquero, yo soy honesto y no deslumbraba que podía llegar a tener este nivel, a la campaña que hizo en Colombia”.
Lo curioso es que ese fue el único partido en el cuál Armani atajó para Oeste. Y al respecto, Trullet señala: “Eso había sido en mis primeros tres meses en Ferro, después, cuando renovamos por el año le pedí que se quedara pero él me decía que quería ser titular y yo le dije que no se lo podía asegurar, tenía solo 19 años. Eran tantas las ganas que tenía de jugar que de una B Nacional baja a la Primera B Metropolitana para jugar en el Deportivo Merlo, le prometieron titularidad y ahí arrancó”.
Junto a otros compañeros compartían un auto y recorrían cerca de 120 kilómetros a diario para entrenar y volver. Felipe de la Riva le dio la confianza absoluta y la titularidad que buscaba. Aquel equipo del Deportivo Merlo logró el ascenso a la B Nacional siendo Armani una de las figuras; posteriormente fue pieza clave para lograr la permanencia en la segunda categoría del fútbol argentino.
En la pretemporada de enero de 2010 tuvo su gran “golpe de suerte”. Atlético Nacional de Colombia visitó Argentina en su preparación y jugó un encuentro amistoso ante Merlo en el Hindú Club. Armani la rompió en el 1 a 1 y su nombre quedó en agenda como posible refuerzo.
En el siguiente semestre el elenco colombiano lo contrató con 23 años y el deseo de que se convierta, en el futuro, en el sucesor de Gastón Pezzuti. Una lesión del ex arquero de Atlético de Rafaela, en 2012, le permitió tomar el arco del elenco cafetero.
Armani, nacido en Casilda (al igual que Sampaoli), comenzó su carrera como futbolista en las divisiones inferiores de Central Córdoba de Rosario, pasó por Estudiantes de La Plata, Ferro Carril Oeste, Deportivo Merlo, pero fue en Colombia donde surgió en toda su dimensión como gran figura de Atlético Nacional de Medellín, con el que se consagró campeón de la Copa Libertadores. Le faltaba el sueño de atajar en un grande de la Argentina, y lo hizo realidad en este 2018. Armani consiguió darle al “Millonario” la seguridad en el arco que extrañaban desde la salida de Marcelo Barovero.
Ahora, cumplirá otro de los sueños de cualquier futbolista: jugar un Mundial.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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