Un condenado se arrancó los ojos

Policiales 08 de junio de 2018 Por
Se trata de Andre Thomas, condenado a muerte por los asesinatos de su esposa y dos pequeños hijos, a los que luego de apuñalarlos les sacó el corazón para llevárselos en un bolsillo.
Texas
FOTO INTERNET - ASESINO Y VICTIMAS. Así se memora el caso de un estadounidense homicida.

Thomas se arrancó un ojo con sus propias manos y se lo comió en el denominado "Corredor de la Muerte", de la cárcel de Texas, Estados Unidos, quedando ciego ya que se se había sacado el otro en 2005, a poco de cometidos los homicidios.

Los defensores de la pena de muerte sostienen que Thomas, de 35 años, sabe lo que hace y que llegó a estas acciones demenciales simplemente para evitar la inyección letal a la que fue condenado.

En tanto, sus abogados de acuerdo a perfil.com intentan por todos los medios demostrar que Thomas no está en sus cabales, y que ya no lo estaba cuando cometió los espantosos crímenes de su familia.

GRIETA LEGAL

En muchos foros legales debaten si es justo ejecutar a una persona que no está en su sano juicio, cuya locura le impide reconocer el cariz de sus acciones. Se trata de una "grieta legal", una zona gris en la que cada parte cree tener la razón y que deberá seguramente laudar la Corte Suprema.

LOS HOMICIDIOS

La exesposa de Andre Thomas, Lauren Boren, y sus hijos de 4 años y 13 meses fueron masacrados en marzo del 2004 en el condado de Grayson, a un centenar de kilómetros de Dallas. La mujer y sus hijos fueron apuñalados y Thomas confesó que les había sacado el corazón para "tirarlos por ahí".

El caso provocó una conmoción tan grande que nadie dudaba de su condena a muerte, pero si bien se conocía su historial de problemas mentales, cuando en 2005 Thomas se arrancó un ojo en prisión el tema comenzó a girar hacia cual era su grado de insanía.

Y años después se arrancó el otro ojo, contando a los carceleros que se lo había comido. Desde entonces está en la unidad psiquiátrica.

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