Precios y canasta

Editorial 07 de junio de 2018 Por
Por el alza de precios, en breve subirán los índices de pobreza e indigencia.

Los precios de los alimentos siguen tomando altura, ganándole a los salarios y fogoneando una inflación que a esta altura del año, cuando nos encontramos transitando el último mes del primer semestre, se tiene la cuasi certeza que será mayor que la de 2017. Es que en el pasado mes de mayo, al compás de la depreciación de nuestra moneda con relación al dólar del 21%, los precios de los alimentos impactaron directamente en la canasta básica de alimentos, que experimentó una suba de 2,9%, sembrando más dudas sobre el segundo semestre, el que sin dudas será un lapso complicado, pues además de la realidad se deberá afrontar el constante aguijoneo de la oposición por cuestiones electorales, ya que prácticamente todos están volcados a las elecciones presidenciales de 2019.
La harina y todos sus derivados -que son numerosos- fueron los productos que más aumentaron el mes anterior en nivel de 8,5% en promedio, en tanto que los que quedaron en segundo lugar fueron las infusiones, por estar vinculadas a la importación. Así fue entonces que el promedio mensual de la suba de la canasta familiar, sólo en alimentos y bebidas, fue del referido 2,9% de acuerdo con la Defensa del Consumidor, que añade además que los más perjudicados son aquellos que integran los sectores más vulnerables. Tenemos de tal manera que tales aumentos de precios y el marginamiento de muchas familias de la posibilidad de acceder a la canasta básica de la pobreza que era de 5.908 pesos para un adulto y de la indigencia con tope de 2.308 pesos, por lo cual es muy probable que se retroceda con la mejoría que se había registrado en las mediciones de esos dos últimos escalones de pobreza.
Defensa del Consumidor, que se moviliza a la par del INDEC, realiza relevamientos de precios en 2.800 bocas de expendio de todo el país, constituyéndose en consecuencia en una base de datos aún más amplia que la del propio INDEC, y por lo tanto, de mucho valor para redondear las fluctuaciones que van teniendo los índices de pobreza e indigencia.
De todos modos, más allá de organismos oficiales o paralelos, es decir cualquiera sea el organismo que concrete las mediciones de precios y la cantidad de ellos, la realidad es mucho más fuerte, por lo cual con sólo repasar las facturas de las compras se logra comprobar la evolución que están teniendo los precios, incluso con remarcaciones semanales que se mueven al compás de los grandes distribuidores. Incluso, aún cuando la gran explosión del dólar aconteció en este quinto mes del año, debe considerarse que la movilidad de la divisa estadounidense comenzó a gestar allá por diciembre del año pasado, por lo cual nuestra moneda acumula una depreciación del 40% desde entonces.
De tal manera en los primeros cinco meses del año el valor de la canasta básica alimentaria se acrecentó 17%, en tanto la canasta básica total lo hizo a razón de 19,30%, en ambos casos muy por sobre los 15 puntos que había estimado el gobierno sería la inflación de todo el año, aún cuando esta última cifra -modificada en diciembre- nunca resultó creíble, incluso por algunos voceros oficiales que nunca salieron del off the récord.
Si tomamos los cinco meses, entre los productos que más subieron sus precios están las naranjas 64%, huevos 50%, harina 38%, pan 33%, pescado 30%, carnaza 20% y pollo 19%.
Por supuesto que este rebrote inflacionario del mes anterior es motivo de enorme preocupación para el gobierno, que viene tomando una serie de medidas para tratar de reducir el gasto público y aportar algo de alivio de la inflación. En obra pública anunció que habrá recortes por 30.000 millones de pesos -desconociéndose cuáles será las afectadas, aunque se dijo no serán aquellas en ejecución como el caso de la ruta nacional 34-, y además otros 24.000 millones de gastos político. En este último caso llama la atención que recién ahora, y abrumado por las circunstancias, se haya advertido este exceso, cuando el gobierno ya lleva dos años y medio de gestión. 
Según estimaciones de organizaciones privadas, la inflación de este año estará en el orden del 30%, advirtiendo que eso sucederá siempre y cuando se logre poner en orden la economía en esta parte final de 2018.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar