Aborto en debate

Editorial 02 de junio de 2018 Por
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 Lo sucedido en Irlanda el pasado fin de semana, donde hubo un contundente triunfo del Sí en un referéndum para legalizar el aborto, además de constituirse en un durísimo golpe para la Iglesia conservadora de ese país, tal vez pueda estar marcando lo que se viene sobre el tema en el resto del mundo. Tal como está ocurriendo en nuestro país, donde el tema del aborto -aunque de antigua data ahora nuevamente instalado al tope de la agenda- está siendo motivo de ríspidos debates y posicionamientos, los que en definitiva serán resuelto -una manera de decir solamente- cuando se tome una determinación en el ámbito legislativo.
Los jóvenes irlandeses fueron decisivos a la hora de hacer prevalecer el Si, sumándose de tal modo al criterio que impera en Europa en tal sentido, habiendo sido denominado este resultado como la prevalencia de una nueva revolución cultural, aunque en realidad, tal vez no sea para tanto. De todas maneras, la legislación irlandesa no permite causales como el riesgo de vida para la madre, la malformación del feto o los casos de violación, que si en cambio están considerados en la Argentina, si bien aquí -algo que debe remarcarse- las provincias observen el protocolo de abortos no punibles ordenado por la Corte Suprema de Justicia. 
Existen diferencias, e importantes, con el resultado de Irlanda, donde quizás haya influido en sentido contrario la dura posición de la Iglesia de esa nación europea, bloqueando cualquier clase de excepcionalidad. 
Más allá de esta circunstancia muy especial, a la cual de todos modos debe mencionarse y más que eso relacionarse con el proceso que está teniendo desarrollo aquí, deben puntualizarse algunos otros aspectos que apuntan al desenlace final, tomando por caso las encuestas -una referencia inevitable al momento del repaso-, ya que las mismas establecen paridad entre partidarios y opositores a la despenalización.
Una de las preguntas que sobrevuela cuando se aborda este tema tan controvertido, aunque tan real y presente en la vida cotidiana, es ¿de qué se está hablando cuando se habla del aborto?, acudiendo a la respuesta dada por el especialista Javier Gómez Zapiain -doctor en psicología y profesor de esa especialidad en la Universidad del País Vasco-, quien sostiene: "pretendo aportar algunas ideas sobre el aborto que contribuyan a una reflexión más extensa. Empecemos por el principio. Aunque resulte obvio un embarazo que no se desea es fruto de una relación sexual. Sin embargo, algo tan evidente está fuera del debate. Veamos, la motivación principal que impulsa a la actividad sexual no es el deseo de materno-paternidad, sino el deseo de satisfacción del placer erótico, junto a la experiencia de otras emociones: amor, enamoramiento, apego, vinculación, comunicación. En términos psicológicos el bienestar personal y social se logra a través de la satisfacción de necesidades básicas. Entre ellas destacamos las afectivas, a través de los vínculos emocionales, y las sexuales, relacionadas con la regulación y satisfacción del deseo erótico, entendido este como una emoción. Una persona podría tener entre 3.000 y 4.000 relaciones sexuales a lo largo de su vida reproductiva ¿en cuántas de estas la motivación principal fue el deseo de tener hijos? Probablemente, según los casos, no lleguen al uno por ciento. Las personas que han tenido hijos recordarán la enorme emoción que envolvía a aquellas relaciones sexuales encaminadas a engendrar un hijo/a que se deseaba y formaba parte del proyecto vital. Obviar del debate del aborto la reflexión acerca del sentido del sexo en el equilibrio personal y social es un reduccionismo lamentable. Si el deseo de maternidad o paternidad explica una proporción mínima de la motivación erótica ¿por qué se producen embarazos que no se desean?".
Un planteo interesante a considerar al momento de tomar decisiones, ya que aquí no se tiene intención alguna de volcar hacia uno u otro lado. Por lo difícil, y tan atado a convicciones profundamente personales, lo adecuado es ofrecer datos y no buscar inducciones. 

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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