Empezó siembra de trigo y la soja en problemas

SUPLEMENTO RURAL 31 de mayo de 2018 Por
La campaña 2018-2019 comenzó en el norte del país, en el NEA, Santa Fe, Córdoba y en algunos lotes de la zona núcleo, mientras la soja 2017-2018 languidece y baja el volumen estimado hasta menos de 36 millones de toneladas en el país.

La siembra del trigo campaña 2018-2019, que se cosecha en diciembre, ya comenzó en el norte del país, en el NEA, Santa Fe, Córdoba y en algunos lotes de la Zona Núcleo, mientras la soja 2017-2018 languidece y baja el volumen estimado hasta menos de 36 millones de toneladas en el país.
En cambio el trigo sembrado con humedad, producto de los últimos excesos hídricos puede llegar a cubrir una superficie de seis millones de hectáreas, superarse a sí mismo y alcanzar un récord de unas 20 millones de toneladas de producción.
El trigo reaccionó perfectamente a los cambios económicos para el agro implementados por el Gobierno y desde la retención cero comenzó a crecer y a exportarse.
Resultaría impensable que el superministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, avalado por el presidente Mauricio Macri, intente solucionar los desfasajes fiscales con un cambio al régimen de retenciones de los granos que vuelva a gravar el trigo y el maíz y suspender la disminución gradual de los derechos de exportación de la soja del 0,50 por mes.
Sobre todo ahora que los productores están afectados por el desastre que significó para la rentabilidad la cosecha de soja con granos dañados, húmedos, podridos y lo que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) a través de su Guía Estratégica para el Agro (GEA) denomina el efecto germinativo.
"Se trata de la germinación de los granos en las plantas sin cosechar de la soja de primera y de segunda. Comenzamos una campaña con una proyección para la Zona Núcleo de 24 a 25 millones de toneladas y vamos a terminar con 10 toneladas menos", adelantó Cristian Russo a NA, uno de los hacedores de GEA.
La altísima humedad no ayudó y en la región va a haber un recorte, de por lo menos 700 mil toneladas porque la situación en las provincias de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe es grave.
De la BCR surgió un reporte estremecedor que marca la grave crisis productiva y es que los productores agropecuarios se quedaron sin 30 millones de toneladas de granos para vender en esta campaña.
Un duro golpe para ellos y para la economía argentina ya que por la sequía perdieron ingresos brutos por USD 7.500 millones.
Ocurre que la "sequía que azotó a la región núcleo argentina en el verano 2017-2018, catalogada como la peor de los peores 50 años, diezmó la producción de granos gruesos", señalaron los autores del reporte.
"Lotes que han quedado sin sembrar, aumento del área de abandono, rindes muy por debajo de lo normal significaron pérdidas de casi 18 millones de toneladas (Mt) en soja y 10 Mt en maíz, un duro golpe para la actividad insigne de la economía argentina", dijeron.
"Esas 30 Mt de granos que hoy no están en el circuito comercial argentino es la causante de las tensiones y preocupaciones que se observan en toda la cadena comercial y de pagos del sector", manifestaron.
Un informe especial del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)sostuvo que "con alrededor de 21 millones de toneladas menos que el año anterior, la oleaginosa se enfrentó a una de las campañas más difíciles de los últimos años".
Los técnicos explicaron que "el estrés hídrico y el calor afectaron los rindes y el contenido de proteína. Luego, el exceso de humedad antes de la cosecha desencadenó la apertura de vainas, desgrane, brotado y desarrollo de enfermedades".
Desde hace 21 años, el Laboratorio de Calidad Industrial y Valor Agregado de Cereales y Oleaginosas de INTA Marcos Juárez (Córdoba) analiza muestras de soja provenientes de acopios y cooperativas de la Zona Núcleo con el objeto de conocer la calidad de la cosecha de cada año.
Este año evaluaron 989.000 toneladas entre soja de primera y segunda siembra, lo que les permite trazar un panorama.
El clima con excesos hídricos afectó la recolección después del temporal por el estado de los caminos rurales y la falta de piso para que entraran las cosechadoras, manifestaron los especialistas de Marcos Juárez.
Al respecto, Hugo Rossi, subsecretario de Coordinación Política del Ministerio de Agroindustria de la Nación, durante su exposición en el panel Gestión del Riesgo, en el Congreso Maizar 2018 que se realizó en Buenos Aires dijo que "tenemos una deuda de 44 mil millones de dólares en infraestructura, en obras hídricas y viales para poder estar al día, para contar con rutas y caminos seguros".
Eso también "hace al riesgo logístico, ya que la mercadería que queda en el campo permanece expuesta al riesgo climático si no puede salir", añadió el funcionario sobre este tema también crítico para el campo, sector que tuvo unos días más complicados aún con la amenaza del cambio del régimen de retenciones (NA).

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