En busca de… Asociación Civil “Responde”, protagonista

La Palabra 12 de mayo de 2018 Por
Una nueva oportunidad Los asentamientos poblacionales que se fueron fundando en zonas campestres, tuvieron su razón de ser. Eso fue hace muchas décadas. Con el tiempo sufrieron los acontecimientos naturales y sociales que diezmaron la cantidad de habitantes debilitando y poniendo en juego su futuro. A la emigración de nativos, se contrapone la gente que permanece en cada localidad, porque el apego muchas veces supera a la mirada futurista de cada uno. Conversamos con Alvaro Zone, miembro de la comisión directiva de la organización no gubernamental con intenciones solidarias de recuperar en los pueblos rurales la población que migra.
Ver galería image001
1 / 2 - archivo Responde - Alberdi: En la tierra misionera

LP - Teniendo en cuenta que ustedes hicieron aquel relevamiento por el cual nace “Responde” hace veinte años. Hoy, “Responde”, responde? O “Responde” propone o busca a la población?

A.Z. - Es una búsqueda. Creo que la situación en la que están los pueblos, a veces, como de olvido, es difícil que esa gente, de haber pedido durante mucho tiempo a las autoridades, la realidad es que las situaciones no han cambiado mucho en los últimos años. A veces nos ha sucedido que son los pueblos que se acercan cuando hemos lanzado alguna convocatoria nacional. Tenemos listado de pueblos que nos han pasado información. Otras somos nosotros los que los hemos identificado a esos lugares que pueden encajar perfectamente en nuestros proyectos de desarrollo y vamos a ver si hay alguien del otro lado para responder a este llamado. Porque lo fundamental es que del otro lado haya un equipo y ganas para salir adelante. Si somos nosotros los motores de eso, la verdad es que no se llega a ningún lado.

LP - ¿Qué resultados en promedio obtuvieron en estas dos décadas de trabajo?

A.Z. - Los resultados siempre son buenos. Creo que también responden a un principio que planteó esta idea que frenó la migración y es algo que en el aprendizaje de estos veinte años nos dimos cuenta que no se podía aceptar esa realidad. Todos los proyectos que planteamos en general salieron muy bien. De acuerdo a la financiación es lo que uno puede hacer, y  a veces ese recurso no da para grandes cambios en el pueblo. Estuvimos presentes en ciento veinte pueblos. En algunos fue una investigación a campo, en otros capacitaciones, en otro se armó un centro cultural, o se montó una estructura edilicia, o un circuito turístico. 

LP - Pensemos en el pueblo que haya tenido mayor intervención por parte de Uds. ¿Cómo se fue dando?

A.Z. - Hay un caso muy particular que es el de Saladero Cabal. Queda sobre Ruta Uno entre Santa Fe y Reconquista. Era un viejo saladero, estaba totalmente abandonado, empezamos planteando un proyecto que lo enmarcamos en un pilar que llamamos el Ala. Lo conocíamos por el relevamiento que habíamos hecho y la convocatoria a los pueblos. Queríamos generar un espacio de encuentro con la comunidad que es lo que llamamos Alas. En ese momento con mucho foco puesto en la conectividad. Era un centro donde pudiera funcionar una biblioteca, que fuera un lugar para hacer talleres, para proyectar cosas, y conectar a internet, servicio que el pueblo no tenía. Se buscó un edificio del pueblo que permitiera hacer esto. A partir de este trabajo surgió un proyecto de turismo después, se instaló un camping, se generó actividad económica en un lugar donde antes no estaba. Empezamos a movilizar la población, empezaron a suceder un montón de cosas desde el punto de vista económico, cultural, social que cambiaron la realidad del pueblo. Si hoy busco la foto de aquel momento y de lo que es hoy, hay un abismo en el medio. Los que estuvieron a cargo del proyecto siempre hablan muy bien de Saladero Cabal. Seguimos en contacto con los lugares intervenidos, aunque la idea es que cada proyecto siga solo.

LP - ¿De dónde provienen los recursos para el funcionamiento de la entidad y para encarar los proyectos?

A.Z. - “Responde” se financia con la cuota de los socios, como asociación civil. Y hay financiación para cada proyecto. La gran mayoría somos voluntarios. Cuando hay un proyecto en marcha se contratan los profesionales necesarios. Las empresas privadas también aportan desde las áreas de la responsabilidad social empresarial, o muchas de ellas en los últimos años han evolucionado un poco y trabajan en un área un poco más específica que llaman de sustentabilidad y generalmente los proyectos que buscan hacer tratan de que estén ligados a la actividad de la empresa.

LP - ¿Puede haber aportes del presupuesto oficial también?          

A.Z. - A veces tratamos de gestionar algunas cosas. Especialmente cuando se decide ampliar lo que se contemplaba en el proyecto original. Allí recibimos ayuda del ámbito político. La movilidad es lo que más requiere, y los viáticos se llevan muchos recursos.

LP - ¿Qué puede hacer una población para estar incluida en la propuesta de “Responde”?

A.Z. - Conectarse con nosotros en la página www.responde.org.ar, o en los correos, o a través del facebook. Siempre que se cumplan las características de tener menos de dos mil habitantes. A veces hay gente que migró a ciudades quiere ayudar a su pueblo. En esos casos pueden asociarse y contribuir con los fondos que nos permiten mantenernos en pie y generar los proyectos. Si se dan esos contactos nosotros felices de poder explorar qué se puede hacer en esos lugares. Hoy tenemos un listado muy extenso en espera. Lamentablemente, porque eso dice que hay muchas necesidades.

LP - ¿En qué lugares están actualmente?

A.Z. - Ahora estamos a capacidad máxima de  nuestro trabajo porque llegamos a cuatro localidades. Una en La Rioja, y tres en Entre Ríos. Pasaron la etapa de investigación y estamos en la de desarrollo local.

LP - ¿Qué te gustaría que suceda con “Responde”?

A.Z. - ¡Qué pregunta! Lo más lindo es que la entidad no fuera tan necesaria o que uno no sintiera que el rol de “Responde” es tan necesario. Y que los pueblos en definitiva tengan las cosas mínimas como para que la gente no se vea obligada a irse. Creo que ese sería un escenario como idílico. Que la gente tenga su acceso a su pueblo, que no dependa de la lluvia, que no dependa que le faltan los maestros, que no tiene señal de internet, algo muy básico que los que estamos en las ciudades estamos acostumbrados a tenerlo. Y hay muchísimo para hacer. Y es muy lindo que puedan trabajar en forma coordinada con los organismos estatales, con las instituciones. Siendo un poco más realista creo que la participación de “Responde”, sea por ella misma o por otra organización, siempre va a ser necesaria, porque hay lamentablemente necesidades básicas insatisfechas. A veces la gente que decide irse de una ciudad a un pueblo en busca de una vida más tranquila, que es la situación inversa, hace que sus terrenos se valoren, y van a generar otras actividades en el lugar. 

por Raúl Vigini

[email protected]

Te puede interesar