Los paraguayos eligen al sucesor de Cartes

Internacionales 22 de abril de 2018 Por
Más de 4 millones de paraguayos están en condiciones de votar. Hay 10 fórmulas, pero la discusión real está centrada en dos binomios: el del gobernante Partido Colorado, Mario Abdo Benítez-Hugo Velázquez, y el de la Gran Alianza Renovada (Ganar), Efraín Alegre-Leonardo Rubín.
ASUNCION, 22. - Unos 4,2 millones 200 mil paraguayos tendrán hoy la responsabilidad de decidir si el país se mantiene entre aquellos con gobiernos de centroderecha, en expansión en la región, o da un vuelco hacia la centroizquierda con un triunfo opositor, en las elecciones de única vuelta en las que elegirán al sucesor del presidente Horacio Cartes.
Aunque son 10 las fórmulas inscriptas, la discusión real está centrada en dos binomios: el del gobernante Partido Colorado, Mario Abdo Benítez-Hugo Velázquez, con buena ventaja en las últimas encuestas, y el de la Gran Alianza Renovada (Ganar), Efraín Alegre-Leonardo Rubín. 
Todos los sondeos -solo pudieron difundirse hasta hace dos semanas- indican que colorados y opositores de Ganar monopolizarán los votos, aunque existe coincidencia en que el oficialismo corre con ventaja para retener la jefatura del Palacio de López.
Abdo Benítez, de 46 años y curtido como legislador en el Senado, es el rostro emergente de la centenaria formación conservadora que ha marcado la política del país durante siete décadas, salvo el periodo comprendido entre 2008 y 2012, cuando la Presidencia estuvo en manos de Fernando Lugo, del izquierdista Frente Guasu.
La concertación de Lugo es uno de los pilares de la alianza Ganar, que encabeza Alegre, presidente del Partido Liberal, el mayor de la oposición y la principal columna de esa agrupación de fuerzas, a la que se suman otros partidos minoritarios.
Quien sea el nuevo presidente, que asumirá en agosto, afrontará un periplo de cinco años en un país con unas perspectivas de crecimiento del 4,5% para 2018, según el FMI, pero con unas desigualdades que contrastan con esas cifras macroeconómicas.
Según los últimos datos oficiales, correspondientes a 2017, Paraguay tiene casi 2 millones de pobres, un 26,40 % de los más de 6,8 millones de habitantes del país, cuyos ingresos per cápita son inferiores al coste de la canasta básica de consumo.
Tiene además un sistema público de salud incapaz de atender las necesidades básicas de los ciudadanos y una educación pública en la que se invierte muy por debajo de la media recomendada por la Unesco.

CARTES EN RETIRADA
Horacio Cartes, el derechista presidente saliente de Paraguay, deja como mayor logro de su gestión una economía en plena expansión, pero su balance social y político es blanco de críticas.
"El sol brilla sobre Paraguay y es buena la oportunidad de fortalecer el crecimiento de su economía, una de las más fuertes de Latinoamérica", elogió Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) cuando visitó el país en marzo pasado.
Para 2018 el FMI prevé un aumento del PIB de 4,1% y para 2019 de 4,5%, las cifras más altas de la región. En la última década, Paraguay ha tenido "avances con sólidos resultados en el ámbito fiscal, monetario y en sintonía con importantes reformas sociales", remarcó a la AFP Santiago Peña, exministro de Hacienda de Cartes.
A consecuencia del control monetario y la estabilidad, la inflación no ha superado 8% anual en los últimos 10 años y desde hace seis se ubica por debajo de 5% anual.
Las reservas internacionales crecieron de 6.204 millones dólares en 2016 a 8.000 millones en 2017. Paraguay tiene la menor deuda pública de Sudamérica, 7.000 millones, el 24% del PIB.
"Este gobierno se ha esforzado en convertir a Paraguay en un país competitivo de verdad", afirmó a la AFP el ministro de Industria y Comercio, Gustavo Leite. "Nosotros podemos competirle a China y los países asiáticos", aseguró, al evocar que se han instalado unas 70 nuevas industrias bajo el régimen de maquila desde 2013.
Sin embargo, Paraguay sigue teniendo como materias pendientes la reducción de la pobreza, que se ubica en 26,4% según cifras oficiales, la alta tasa de informalidad de su economía, calculada en 40%, y la falta de un sistema previsional de alcance universal.

RIESGO POLÍTICO
Las tres principales calificadoras de riesgo financiero (Moodys, Standard and Poors y Fitch) han incrementado continuamente la calificación de Paraguay en los últimos 10 años. "Estamos a solo un paso del grado de inversión", se felicita Peña. Según las tres principales agencias, Paraguay mantiene una calificación de riesgo político estable (BB). Pero el afán reeleccionista de Cartes amenazó hace un año esa nota.
Paraguay, que sufrió durante 35 años la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-1989), es de los pocos países que no permite ningún tipo de reelección. Pero en marzo de 2017, Cartes intentó hacer una enmienda constitucional en el Senado para poder reelegirse. La oposición salió a las calles y quemó una parte del Congreso. La crisis política dejó como saldo un muerto.
El oficialista partido Colorado quedó fracturado entre los fieles a Cartes y quienes se opusieron a su intento reeleccionista, especialmente Abdo Benítez.









Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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