La destacada historia del Centro Ciudad de Rafaela

Información General 08 de marzo de 2018 Por
Creada en 1932 es una entidad que es ejemplo de entusiasmo y esfuerzo. Un claro espejo del teatro rafaelino a través del tiempo y quienes cimentaron su trayectoria.
SALA LASSERRE. Fruto de un esforzado trabajo de muchos años. FOTO ARCHIVO
SALA LASSERRE. Fruto de un esforzado trabajo de muchos años. FOTO ARCHIVO
Era el año 1932 y nacía en Rafaela una nueva institución que nuclearía -a partir del tiempo- los más importantes y valiosos aportes culturales de los que hoy se enorgullece. Eso surgió gracias al esfuerzo y el entusiasmo -sin desmayos- de un valioso grupo de jóvenes de aquel entonces que pusieron toda su garra y entusiasmo para lograr crear una institución que hoy es orgullo de nuestra ciudad. Hablo del Centro Ciudad de Rafaela que después de más de 80 años de vida puede mostrar con merecida satisfacción una trayectoria significativa, importante y trascendente. Entre aquellos primeros jóvenes estaban: Mariano Quirós, B. Juan Lasserre, Antonio Terragni, José Amongero y muchos otros cuyos nombres figuran entre los auténticos gestores de la institución.
En sus primeras reuniones, llevadas a cabo en el domicilio de José Amongero, se fijaron como objetivo primordial la difusión del teatro, propiciando la realización de espectáculos y la formación de un Cuadro Filodramático. A este primer grupo de jóvenes se adhirieron algunas mujeres con inquietudes como Valentina Acastello, Nélida Chiarelli, Cora Fernández y otras. Se redactaron los Estatutos y se formó la primera Comisión Directiva siendo su Presidente el Sr. Juan Lasserre y el Vice el Sr. Rosendo Ruiz. Como no tenían local decidieron reunirse o bien en casas de familia o en su defecto usar el local de la Sociedad Obrera. Mientras tanto alquilaron un pequeño local que estaba en la esquina de B. Lehmann y Moreno (donde actualmente se erige el palacio Municipal) y que creo que en su momento era propiedad del Sr. Gunthard. Tuvieron que pintarlo y adecuarlo a sus propósitos y construir un escenario para sus ensayos. El mobiliario que era necesario para alguna representación por el momento era facilitado por los integrantes de la Comisión Directiva, así fueran espejos, sillones, o cuadros.
Pero en 1939 se resolvió alquilar el Teatro de la Sociedad Italiana y a partir de ese momento pudo desarrollar sus actividades en un ambiente propicio y adecuado sobre todo para las representaciones teatrales. Ya en el año 1933 había empezado el grupo filodramático a brindar sus primeras actuaciones; algunas obras eran breves, adecuadas para ser presentadas ante un público totalmente ajeno a este tipo de representaciones teatrales. Incluso, con algunas de estas pequeñas obras se presentaron en poblaciones vecinas como Clucellas, Zenón Pereyra, etc. Los artistas de aquel entonces eran: Valentina Acastello, Antonio Terragni, Celia del Reguero, Nelly Chiarelli y otros y alguna de las obras presentadas fueron: “Rigoberto”, “Ni el amor ni el mar”, “La justicia de antaño” y otras. El Director del grupo teatral fue Juan B. Lasserre. Pero en el año 1958 el desgraciado incendio de la Sociedad Italiana que arrasó sus instalaciones, dio por tierra sus proyectos. En esa oportunidad don Juan García Puente que era el propietario del Cine Colón, ofreció las instalaciones del Cine para las presentaciones como una solución inmediata, pero en los miembros de la C.D. surgió como necesidad perentoria y un anhelo común el contar con un local propio. De inmediato pusieron manos a la obra y comprometieron su esfuerzo y entusiasmo para dotar a Rafaela de una Sala de Teatro. En esos momentos se ofrecía en venta lo que fuera la residencia de don Faustino Paviolo y su familia, ubicada en Bulevar Lehmann, un amplio espacio en un lugar adecuado. Empezaron gestiones ante organismos oficiales y privados para obtener los fondos para llevar adelante este ambicioso proyecto.
El Fondo Nacional de las Artes otorgó un generoso préstamo y los diputados Alberto Borella y Mario Verdú solicitaron a la Cámara de Diputados de la Provincia una suma de $ 5.000.000 que les fue otorgado. La colaboración de todo el pueblo de Rafaela fue evidente, sobre todo cuando fue necesario requerir su ayuda para la adquisición de las butacas. Desgraciadamente, a punto de concretarse la inauguración de la flamante sala, durante el año 1967, en el mes de diciembre fallece el Sr. Juan B. Lasserre, socio fundador y primer presidente de la institución. De inmediato los integrantes de la C.D. deciden que su nombre quede ligado para siempre a la institución, para que la ciudad no olvide su quehacer. Al fallecer Lasserre aparecen varios nombres para desempeñarse como directores del Grupo Filodramático: Mariano Quirós, Esteban Rabbia, Rafael Salvatore o Francisco Tosco.
En octubre de 1969 se procede a la inauguración oficial del Teatro Lasserre coincidente con los festejos de la Semana de Rafaela. Y ese mismo año se unieron el conjunto teatral del Ateneo Juvenil “José M. Estrada” llamado “Ricardo Rojas” con todo su elenco y el grupo teatral del Centro Ciudad de Rafaela, bajo la dirección del Prof. Ariel Abdala, presentando la Obra “Las de Barranco”. Continúan después presentando otras obras con gran éxito de la crítica y del público y además con la incorporación de nuevos actores como Luz Rioja de Gor; José María Ferrero y Alcides Castagno. Responsable de la escenografía era el arq. Mario Williner.
En 198l el elenco está ensayando la obra “Living Room” cuando fallece inesperadamente el Prof. Ariel Abdala. Asume como director Antonio Germano y la obra pudo ser estrenada el 13 de junio. Con la misma obra viajaron a San Francisco, Rosario y Santa Fe. En el año 1977 se resuelve llamar a licitación para utilizar la sala como cine el que se inaugura oficialmente en 1978. Otras actividades se desarrollaron también en el ámbito del Centro Ciudad de Rafaela. La Asociación de Amigos de la Música, a cuyo frente estaban Antonio Berta, Nelson Rosetti, el Dr. Oscar Ardiles, y otros, se ocuparon con gran entusiasmo de traer importantes conjuntos musicales y artistas para que actuaran ante el público rafaelino. Así desfilaron orquestas, conjuntos corales, concertistas destacados que fueron calurosamente aplaudidos.
Un resonante triunfo teatral fue la presentación del libro del autor rafaelino Lermo Balbi; “Adiós, Adiós Ludovica”, obra premiada por la Dirección de Cultura de la Provincia de Santa Fe, la que además aportó los fondos para la impresión del libro. Se ofrecieron varias funciones con la sala colmada de espectadores y alcanzó también repercusión a nivel nacional y por supuesto en todas las ciudades en las que se presentó. La historia de una familia de colonos radicada en la pampa gringa, fue recibida con enorme interés y tanto su autor como el director Germano responsable de la puesta en escena, recibieron el aplauso unánime del público. En 1987 la puesta en escena de una nueva experiencia teatral titulada: ”La increíble historia del Dr. Leoni”, elaborada sobre la base de muchas anécdotas de este pintoresco personaje que vivió en Rafaela alrededor del año 1930, también cosechó el aplauso del público.
 Hoy, a través del tiempo, podemos valorar la importantísima labor cumplida por estos entusiastas rafaelinos. El esfuerzo mancomunado de tantos hombres y mujeres se vio hecho realidad: era el sueño de un puñado de voluntades que con empeño y entusiasmo lograron su objetivo: dotar a Rafaela de un Cine-Teatro moderno, donde tuvieran cabida los sueños y proyectos de muchos hombres y mujeres que dedicaron generosamente su esfuerzo y su tiempo para darle a la ciudad una institución que los llenara de orgullo y satisfacciones. A ellos nuestro agradecido recuerdo.   

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