En busca de… Anabella Zoch, música

La Palabra 10 de marzo de 2018 Por
Desde la magia de la canción La importancia de estar cerca de la música desde pequeña, la participación en el coro de su lugar natal, la decisión de llegar al escenario para que un jurado la elija. Todo le fue permitiendo ocupar un espacio que su constancia afirmó con los años y la hizo protagonista de la canción popular como intérprete, así como autora y compositora. La gestión, además, la asume como propia y el resultado de su camino recorrido queda en evidencia con la vigencia de su propuesta que va mutando según sus necesidades personales y artísticas. De los sentimientos que genera su proyecto de vida, nos cuenta en esta charla intensa con LA PALABRA.
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1 / 2 - archivo Anabella Zoch - Trabajo personal: Dedicación cotidiana para Anabella Zoch

LP - ¿Seguiste cantando aquellos temas del primer repertorio?

A.Z. - Siempre. Porque uno también está al servicio de las personas y todo el mundo pide cosas de antes.

LP - Cuando se dan los trabajos con estos grandes músicos tan populares. ¿Cómo surgen las propuestas?

A.Z. - Todo es nacido del amor. Las químicas que he tenido con esos seres difícilmente hubieran venido de una propuesta laboral. Todas estas personas que son grandes, toda esta gente surge de encontrarse desde la magia de la vida. Después surge la fascinación, que es lo que tiene la música. Tiene que haber de las dos partes la misma sensación. La música tiene esa magia inexplicable que genera la unión de las personas.

LP - ¿Saliste satisfecha de cada uno de esos proyectos?

A.Z. - Sí, feliz. La verdad que salgo siempre con mucho aprendizaje sobre todo. Con miles de heridas también…

LP - ¿Cuándo llorás?

A.Z. - Me tocó llorar mucho… Es una elección muy grande esto… Es una elección que lleva mucho… A mí me lleva el ciento por ciento de  mi vida. Elegí esta carrera por sobre todas las cosas. Tengo cuarenta años, no hice lo que supuestamente hay que hacer que es formar una familia, tener hijos, de lo políticamente correcto no hice nada. Soy feliz así. Seguramente si el amor llega, para mí sería doble felicidad, pero comprendo que esto no es fácil, y que soy una mujer que vive viajando, que se va constantemente, que además tengo muchos afectos en muchos lugares del mundo, y que la persona que quiera estar conmigo tiene que ser muy especial, que comparta esta vida. Creo que va a aparecer. Lo tuve algunas veces, pero siempre la música va delante de todo, pero porque para mí es una forma de vida.

LP - ¿Qué es “Mujer País”?

A.Z. - “Mujer País” va mutando. Comenzó siendo una gira musical para recorrer la Argentina. Salimos a trabajar por las provincias argentinas auspiciados por la Secretaría de Cultura de la Nación, logramos hacer un documental para la Televisión Digital, estuvimos con las Madres de Plaza de Mayo. Todo eso encontrándonos con mujeres que después subían al escenario conmigo porque la búsqueda es que esas mujeres recuperen el camino para volver a armar su carrera. Yendo a ciertos puntos que tiene “Mujer País”, los mandatos sociales hacen que uno se esté tratando de curar todo el tiempo cuando uno se da cuenta dónde está metida. Y generalmente las mujeres que son cantantes, estamos llenas de obstáculos basados en los mandatos sociales, y cuando la luz no te llega, se empieza desde un lugar de la vida que por ahí algunos la eligen, a otras les llega, a otras les cae de sorpresa, para otras es una obligación, que es empezar la vida de la familia, la de la mujer que tiene que tener muchos hijos, que es la etapa en la que la mujer va directa desde que su adolescencia va de la madre al marido. Y eso hace que el sueño de cantar, que la vida artística sea algo muy difícil de concretar porque la libertad es una lucha diaria. Entonces “Mujer País”, está lleno de  mujeres que estallan al darse cuenta de que lo que quieren es dedicarse a la música y estamos llenas de obstáculos.

LP - ¿Cuál es tu presente?

A.Z. - Estoy justamente en proceso de preproducción de creación de un nuevo material con un productor que está en otro país, y estoy yéndome mucho afuera a cantar. El año pasado estuve dos veces, fui convocada para cantar la “Misa Criolla” en Alemania. Estuve haciendo una gira de diez conciertos más alrededor de ese repertorio. Elegí el verano en el que no estoy en ningún festival del país para producir este nuevo material que sueño salga en abril. Luego me voy a Europa de nuevo por dos meses, y a partir de agosto espero empezar la campaña de presentación de lo nuevo.

LP - Un pensamiento en voz alta para esa mujer que también intenta hacer algo con el arte.

A.Z. - Para mí ese mensaje no es un libro de autoayuda donde puedo decir o dar un consejo. Lo que tengo como ejemplo es mi propia vida, pero mi propia vida es el resultado de mucho trabajo personal. Dedicarse a la música como mujer no es magia, y no es lineal y unidireccional. El trabajo para dedicarse a la música y ser autogestora es un trabajo personal diario, que tiene que ver con una forma de vida, y con una sanación personal. Hoy te puedo hablar así, pero hace cinco o seis años no te podía hablar de esta manera. Creo que hay que trabajarse mucho desde uno mismo para poder encontrar ese camino y para poder lidiar con las personas de la vida, con una pareja, tiene que ser algo natural. Uno tiene que lograr saber que esa persona va a poder alinearse con nuestros sueños. También uno lidia con la familia, se encuentra con la familia que también está llena de mandatos, y que te lleva a lugares donde a veces uno no quiere ir, que es esa cosa del no, o el ¿cómo vas a cantar?, tenés que estudiar. A veces la valoración la tiene uno mismo nomás porque todo el mundo te está bajando de un hondazo constantemente: ¿qué va a hacer una mujer cantando? Y la mujer siempre se queda con el hijo, entonces su sueño personal va quedando a un costado. Y amigos que no entienden  nada de lo que estás haciendo. Es como un camino de defensa de tu propio sueño constantemente. Y eso diariamente se lleva adelante con una sanación personal, mientras uno tiene claro y tiene fuerza para poder trabajar, convivir con esa gente aun viviendo su sueño, es cuando puede salir adelante con la música. Para mí la búsqueda es ésa, hacer una sanación personal de nuestra propia vida, de comprender. Allí es donde llega el feminismo a nuestra vida. Porque uno reescribe su propia biografía y la revisa, y empieza a entender cómo fuimos a parar a ciertos lugares donde estaba trabado todo constantemente. Y ahí viene la mujer que renace y resurge, que es la que logra ver eso. Ese es mi mensaje. El trabajo personal constante para poder salir adelante en el mundo, en la no contaminación mental. Quizás muchas veces sufrí mucho la comparación con otras amigas y con los demás cuando no tenía tan claro eso. Recomiendo eso, la autopreparación para poder ser una mujer, que en este mundo y en este país, se dedica a la música venciéndolo todo por delante.

por Raúl Vigini

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