Miguelito: un especialista en la atención de presidentes

Información General 06 de marzo de 2018 Por
Nada menos que 13 fueron los mandatarios cuyas recepciones fueron atendidas por Miguel Yapour, fallecido el 28 de febrero, cuando hacía 4 días había cumplido 90 años. De la nada, montó un importante grupo empresario.
MIGUELITO. Una sonrisa que marcó surcos en su rostro. FOTO ARCHIVO PRESIDENTES. Pertini y Miterrand, mandatarios extranjeros atendidos por Miguelito. FOTOS ARCHIVO
MIGUELITO. Una sonrisa que marcó surcos en su rostro. FOTO ARCHIVO PRESIDENTES. Pertini y Miterrand, mandatarios extranjeros atendidos por Miguelito. FOTOS ARCHIVO
Aun cuando hace un tiempo estaba retirado, su trayectoria, su vida, la combinación de su capacidad e inteligencia, tesón y esfuerzo, hicieron que se convirtiera en un verdadero espejo para transmitir el ejemplo de alguien que se hizo a sí mismo, llegando a ser un empresario de muy destacado perfil, creador de Organización Miguelito y de Carpas Miguelito, que lo llevaron a trascender los ámbitos de la regionalidad para plasmar logros en toda la Argentina e incluso en países limítrofes. Hablamos de Miguel Yapour, quien falleció el 28 de febrero pasado, justo cuatro días después de haber cumplido 90 años.
En diversas ocasiones, por una estrecha relación personal, habíamos escrito notas sobre Miguelito. Esta vez su partida nos sorprendió en ausencia de la ciudad, aunque ahora, a tiempo para recordar a "¡Hola corazón!", ese saludo con el cual había hecho un sello que lo distinguía, y que nos sirvió para titular la columna "El cristal y sus colores" de una década atrás dedicada a Miguelito. O bien en otra ocasión, entre varias, que repasamos aspectos de su vida como así también de la creatividad puesta al servicio de su organización gastronómica con la cual había atendido nada menos que a 13 presidentes, once de ellos argentinos y los restantes el italiano Sandro Pertini y el francés Francois Mitterrand, en ocasión de sus visitas al país, siendo requerida su presencia para esa tarea desde la misma Casa Rosada. Algo que expone con bastante exactitud la dimensión que alcanzó Miguelito, una organización sustentada por una enorme capacidad y estructura, pero por sobre todas las cosas con el sello personal que le imponía Miguelito con su presencia.
Sus padres llegaron al país desde Damasco, la capital de Siria, y se asentaron en el barrio Italia, teniendo ocho descendientes. Ahí nació su amor por el club Argentino Quilmes, en tanto que como muchos otros de los que fueron sus amigos de toda la vida, fue ferroviario. Es que ese era el barrio de los rieles, y tanto el Mitre como el Belgrano, eran fuentes de trabajo importantes. Su paso deportivo por el club del barrio fue como arquero del equipo de fútbol y después director técnico del equipo de básquetbol femenino, recordando una anécdota por él contada respecto a esto último, cuando nos dijo "salimos campeones y querés saber la verdad, yo fui aprendiendo junto a las chicas", expresado con su habitual mueca pícara y risa siempre infaltable.
Tenía apenas 10 años cuando comenzó a germinar en Miguelito la semilla de la gastronomía, comenzando como lavacopas en un bar del barrio, cuando se debía parar sobre un banquito para llegar al piletón y hacer su tarea. De todos modos la platita segura seguía siendo la del ferrocarril, siendo tanto guardabarreras en los inicios hasta mozo en el vagón-comedor. Nada le fue sencillo, recordamos cuando nos contaba que para terminar el sexto grado debió deambular por cinco escuelas, en una época de muchas travesuras, mientras a la par iba desarrollando una natural capacidad para los negocios, donde su impronta personal fue convirtiéndose en el sello del éxito, por supuesto siempre junto a un enorme esfuerzo, trabajo y visión para ir creciendo y expandiéndose. Desde los inicios en la atención de sus primeras fiestas pequeñas, o de la concesión del country del Jockey Club cuando sus pollos asados ganaron renombre y prestigio, llegando a hacerlo con la celebración de los 25 años de la cooperativa SanCor, a la cual asistieron 18.000 personas. Cifra que les decimos, no tiene error en los ceros, siendo algo así como el galardón que aún faltaba a la capacidad de Organización Miguelito, con una proyección
enorme. 
En aquél Cristal del cual rescatamos apuntes, con fecha del año 2008 y con motivo de los 80 años del emprendedor empresario, decíamos "Miguelito está siempre atento a todo y nada le pasa desapercibido. Toda una cualidad, que incorporada a la enorme voluntad de trabajo y su respeto por el cliente, más la natural simpatía que irradia, lo llevaron a esta vida de éxito en todos los planos. Disfrutando hoy de sus ocho nietos, donde ya estará pensando en qué funciones podrán ser cubiertas por ellos en la empresa familiar que alcanzó lo que tal vez jamás haya pensado allá por sus tiempos jóvenes tan difíciles". Ocasión en que también recordábamos "desde hace algo más de una década, justo el corazón -ese órgano tan cercano a los sentimientos, que él incorporó a su saludo- recibió una operación de by-pass, con un resultado que queda a la vista con sólo verlo andar y movilizarse. Presto como un gamo".
En otra ocasión, más que sobre aspectos personales y anecdóticos, enfocamos sobre Miguel Yapour empresario. Es que su organización gastronómica había atendido recepciones presidenciales de nada menos que 13 jefes de Estado, la mayoría de ellos de nuestro propio país ya que era indefectiblemente requerido desde la Casa Rosada, o bien desde aquellos lugares en que tenían que organizar esta clase de eventos, donde la sugerencia era excluyente: "hablen con Miguelito". Una de estas últimas fiestas fue la realizada por la entonces próspera cooperativa láctea SanCor en 1963 al cumplir su 25º aniversario, con la asistencia excepcional de 18.000 comensales que fueron diligentemente atendidos en las varias carpas instaladas en el lugar, siendo entonces el principal invitado el presidente José María Guido, quien ocupaba el lugar en interino reemplazo de Arturo Frondizi, víctima de un golpe de Estado.
Otro dato saliente es que la presencia de la empresa rafaelina también fue requerida para la atención de recepciones de mandatarios extranjeros, tales los casos del italiano Sandro Pertini y el francés Francois Mitterrand, en ocasión de sus presencias en la Argentina.
En aquella oportunidad titulamos la nota "Miguelito, especialista en atender presidentes". Desde hace unos días Miguel Yapour es parte de la historia de Rafaela.

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