Cosquín Rock: la pasión por la música que no entiende de contratiempos

Información General 14 de febrero de 2018 Por
Pasó la edición 2018 y quedó mucho por analizar. Una grilla potente, un público que dijo presente incluso más que el año anterior, una propuesta musical que tiene más que ver con el presente del festival que con su pasado.
Ver galería FOTO G. SANCHEZ RATONES. Con su líder Juanse, volvieron a los escenarios y en Cosquín brindaron un sólido recital. RESIDENTE. O René Pérez que presentó sus temas y cantó algunos de Calle 13 ante una multitud.  4TO TIEMPO. Los pibes de Rafaela se mezclaron con lo mejor de la escena del rock nacional en el CR18.
1 / 3 - FOTO G. SANCHEZ RATONES. Con su líder Juanse, volvieron a los escenarios y en Cosquín brindaron un sólido recital. RESIDENTE. O René Pérez que presentó sus temas y cantó algunos de Calle 13 ante una multitud. 4TO TIEMPO. Los pibes de Rafaela se mezclaron con lo mejor de la escena del rock nacional en el CR18.
(Enviado especial a Santa María de Punilla). - Ya el viernes se debatía entre la posibilidad de lluvia, alguna tormenta, algún solcito aislado. Nadie podrá decir que no estaba previsto. Desde varios días antes, el pronóstico del tiempo ya avisaba, ya preveía. Sábado nublado, domingo con lloviznas y frío. Y no falló. El sábado estuvo nublado, con alguna resolana, una temperatura que para andar al aire libre estaba bien.
Ese fue el escenario de la primera jornada de Cosquín Rock en su edición 18. La ansiedad que siempre supone volver a encontrarse con el festival hizo que muchos arrancaran bien temprano porque la programación así lo exigía. Así antes de las 14:30, los mexicanos de Vaquero Negro hacían su presentación en el Principal. El primer momento de mucha energía se dio cuando subieron a escena los chicos de Los Escalopez, mostrando que el rock nacional tiene presente y también futuro.
En su inicio la tarde comenzaría a llenarse de energía. El predio se vio invadido por los fanáticos que entendieron que llegar un par de horas tarde suponía perderse unas cuantas cosas. En el Principal, El Bordo y Las Pelotas tocaron con una multitud.
Mientras tanto, en La Casita del Blues una potente Bex Marshall se divertía y divertía a todos, incluso a José Palazzo que subió a tocar un tema. Ahí ya se notaba que La Casita estaba casi desbordada. La gente la adoptó, es una propuesta que nuevamente tuvo un éxito rotundo y que se cerró con La Mississippi festejando su cumpleaños con muchísimo público, incluso cuando en los otros escenarios las propuestas eran más que atractivas.
La primera jornada se completaría con un gran Show de Los Pericos junto a Andrew Tosh. Ciro y Los Persas llenando de fiesta el Principal a una hora desacostumbrada, una presentación con luces y sombras de Creedence y el cierre pasado por agua de Las Pastillas (tal como ocurrió en el 2016).
Mucho y bueno para el primer día. Claro que la madrugada despidió a la gente con una lluvia torrencial, que anunciaba un domingo complicado. Había que afrontar la segunda jornada con la confirmación de todas las previsiones meteorológicas. Y así sería. El domingo hubo que hacerse de abrigo, paciencia y algún recurso para protegerse de la lluvia que hasta pasado el mediodía no cesaba. “Parece que está parando”, decían los más optimistas, más como una expresión de deseo que como una muestra de la realidad. Viento, frío y llovizna, pero ahí estaba la gente, porque “si no llueve, no es Cosquín”. Claro que nadie se esperaba temperaturas tan bajas.
La tarde encontró a los 4to Tiempo cumpliendo su sueño de tocar en el Cosquín Rock acompañados por familiares y amigos, en una experiencia para toda la vida. LA OPINION los acompañó desde su llegada al predio y en los minutos previos a subir al escenario. Sin dudas, algo que quedará para siempre en el recuerdo de estos pibes que están haciendo sus primeras armas en la música rafaelina.
Casi al mismo tiempo en el Principal estaba La que Faltaba y un rato después Estelares, para luego dejarle lugar a El Mató a un Policía Motorizado. Ya nuevamente con predio repleto, al atardecer de un domingo que ya no tenía llovizna, hizo su presentación Residente, con un potente show a pura energía que encendió a todos. Más allá de haber sido muy similar al que unos días antes hizo en Villa María, no dejó de ser una performance de primer nivel.
Quedaba mucho, mucho para el final todavía. Quedaba un imponente show de La Vela Puerca, quedaba el regreso de Los Ratones Paranoicos y un recorrido exquisito por toda su discografía. Quedaba The Offpring con toda su energía. Quedaba Guasones y Gardelitos.
Ahora quedan las imágenes que se fueron sucediendo sin solución de continuidad. Queda cada recuerdo, cada momento, cada canción.
También quedará por analizar esta edición distinta del Cosquín Rock. En la que en la gente quedó esa sensación que el lunes aún había festival. Algunas cosas para tener en cuenta. Al ser dos días solamente, la gente se acercó mucho más temprano al predio, con lo cual la estructura se vio desbordada antes. Los bares y sobre todo los baños (una línea aparte para este tema, hubo menos baños que la edición 2017 y eso se notó mucho), sintieron mucho el aluvión de gente desde antes del inicio.
En cuanto al público, a ojos de mal calculador, hubo más gente que en la edición pasada. El mismo sábado, José Palazzo se animaba a tirar un número con una foto increíble desde el aire: 35.000 personas. El domingo claramente había más gente. Aunque quedó la sensación de que faltó un día.
En cuanto a lo musical, este año tuvo un matiz internacional más marcado que otros años. Indefectiblemente, relacionado con la expansión del Cosquín Rock. Que haya artistas de México, Chile (recién confirmado para el 6 de octubre), Colombia o Bolivia habla a las claras de eso. La expansión continúa y por estos meses quedará la incógnita de saber si la edición de 3 días volverá a ser una realidad.

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