La Iglesia de Ischilín (1706)

Locales 13 de febrero de 2018 Por
TITULO: La Iglesia de Ischilin (1706) FIRMA: Blanca M. Stoffel ------------------------------------------------------------------------------

En una recorrida por las sierras de Córdoba, di con la Iglesia de Ischilín ubicada en plena sierra cordobesa y a la que los artistas indígenas impusieron tanto en el edificio como en las imágenes todo el arte de su alma sencilla. Su arte lo vemos plasmado en el Cristo de Ischilín, imagen dolorida y llagada de un hombre blanco, no de un aborigen. Se copió la imagen de un conquistador, no de un nativo.
Esta Capilla tiene una rica historia. Ubicada sobre el camino que abrieron los conquistadores para trasladarse al Norte, por allí pasaron los Ejércitos patriotas y descansaron a la sombra del añoso algarrobo que cual mudo testimonio continúa erguido en el centro de la plaza, rodeado por antiguas casonas, quien sabe de qué época, algunas en ruinas.
Figuran como donantes o fundadores el Dr. Francisco de las Casas y Ceballos, Pedro Usandivaras, María de la Sierra y Francisco Xavier de Usandivaras, quien fue el primer encomendero de las tierras. Pero es la iglesia, la que levantada en piedra y mampostería, impresiona, porque es esbelta y tiene unas características muy especiales que la diferencian completamente de todo lo que hemos visto hasta ahora.
Parecen surgir de sus paredes algunos signos mudéjares, como el de la pared del costado sur de ladrillos tallados, o la pila de piedra sapo que se halla en la Sacristía, con la tinaja y el árbol de Zoroastro. (Véase la foto en este artículo). Los ladrillos están dispuestos de igual manera que en las torres de Tarazona (España); es “un trabajo de morería”, según lo define el arquitecto Martín Noel (1) y agrega después… aquel señero estilo del sur de la península (se refiere a Andalucía) en su penetración americana.
Esta es la elocuencia que trasciende de Alta Gracia, Santa Catalina, Ischilín; Candonga, La Candelaria y otros templos y monasterios serranos”.  
La construcción -posiblemente de factura jesuítica- tiene en la fachada dos hornacinas, hoy vacías, y dos pilastras en el porche que parecen reforzar la entrada principal. Sus contrafuertes, son de piedra y el techo a dos aguas está revestido de tejas. La torre, para las campanas, tiene basamento de piedra y la parte superior es de mampostería. Da la impresión, fachada, torre y pórtico de haber sido arreglados recientemente, tapando las quebrajas producidas por el tiempo. En el pinto de la columna de la derecha del porche, se lee una fecha: 1706. La puerta tallada de la sacristía y las inscripciones latinas en los maderos del techo, las ménsulas labradas del coro, nos hablan de la presencia indiscutida de un arquitecto de renombre que debió dirigir la obra. Sabemos por ejemplo que entre 1728 y 1739 el Padre Andrés Blanqui viajaba desde Buenos Aires a Córdoba y viceversa para dirigir las innumerables obras que requerían de su presencia, según lo menciona el Padre Furlong (2).
Suponemos que otros sacerdotes y/o frailes, debieron dedicar sus afanes para levantar templos y capillas donde era necesario y donde se requería la presencia de alguien con conocimientos suficientes para dirigir obras de este tipo. La riqueza de esta sencilla capilla también está dada por la presencia de imágenes de relieve. Tallas españolas, imágenes de vestir en un Calvario con la Dolorosa y un Cristo de la Agonía, articulado y de gran expresividad. Una imagen de la Virgen del Rosario con el Niño y pelo natural completan las figuras del templo. En la sacristía una antigua talla en madera policromada parece ser obra indígena. El púlpito es de madera labrada, con realce dorado y con simbólica alusión al Espíritu Santo. Es Ischilín por su arquitectura e imaginería un modelo destacado de las primeras expresiones del arte religioso de la época de la conquista. Es digna de ser visitada.
(1) Noel, Martín. Contribución a la historia de la arquitectura Hispano-Americana. Bs. Aires, 1923, pág. L22. (2) Furlong, Guillermo S.J. Historia social y cultural del Río de la Plata (15361810). El transplante cultural. Arte. Pag. 540.

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