Cardelino: “me quedaría toda la vida a vivir en 9 de Julio”

Deportes 09 de febrero de 2018 Por
David Cardelino, quien abandonó el fútbol a finales del año pasado, analizó su trayectoria como jugador, sobre todo en 9 de Julio, club en el cual se formó y se retiró, además de ser hincha y uno de los últimos referentes y caudillos que vistió la rojiblanca.
Ver galería FOTOS GENTILEZA NICOLAS SANCHEZ EL ULTIMO PARTIDO. Juan José Peretti, el vicepresidente juliense, le entregó una plaqueta antes del encuentro ante Unión Totoras.  EL GRAN CAPITAN. Sus compañeros le tributaron una emotiva despedida en el Germán Soltermam, su segunda casa.
1 / 2 - FOTOS GENTILEZA NICOLAS SANCHEZ EL ULTIMO PARTIDO. Juan José Peretti, el vicepresidente juliense, le entregó una plaqueta antes del encuentro ante Unión Totoras. EL GRAN CAPITAN. Sus compañeros le tributaron una emotiva despedida en el Germán Soltermam, su segunda casa.

Luego de haber disputado su último encuentro con la casaca juliense, en noviembre pasado, nos había quedado una charla pendiente con David Cardelino, quien decidió colgar los botines a sus jóvenes 30 años. Y hace unos días pudimos saldar esa deuda, ya que el Hueso es un emblema juliense, un auténtico León que supo defender los colores rojiblancos con alma, corazón y garra hasta que su físico le dijo ‘basta’.
“Mi vida por estos días es cero fútbol. Solo me estoy dedicando a laburar y a disfrutar de la familia”, comenzó diciendo David en el inicio de nuestra larga y extensa charla, en la cual repasamos su carrera, que en su mayoría estuvo ligada a 9 de Julio, su segundo hogar, donde se crió, se formó y se retiró dentro del césped del Coloso, un deseo que supo hacer realidad porque lo quería hacer jugando.

- Hueso, algo raro que tengamos que estar hablando de esto, porque a esta altura años anteriores estabas planeado alguna pretemporada.
- Sí, es muy raro y difícil. En muchos años es la primera vez que me pasa esto de no estar planificando una pretemporada. Dentro de todo la llevo bien, no es que lo estoy sufriendo demasiado. Por ahí hablo con amigos o ex compañeros y les comento que es duro esto, pero uno tiene que saber que la decisión ya está tomada y fue correcta. Ahora hay que seguir mirando para adelante.
- A los 30 podrías haber seguido jugando un par de años más…
- Si, varios me dijeron que por ahí me apuré. Todavía hoy me lo siguen diciendo. Pero pienso que no, porque mi ciclo en el club ya se había terminado. La lesión que sufrí en el 2016 fue algo que también ayudó para que tome esa decisión. Ya no me sentía importante para ayudar al equipo y al club dentro de la cancha.
- Y te retiraste precisamente jugando, en la cancha, y de buena manera, como siempre dijiste.
- Seguro. Era lo que quería, retirarme jugando y no lesionado. Y por eso le estoy muy agradecido al cuerpo técnico, que me bancó y me dijo que haga la pretemporada, que si me ponía bien físicamente iba a estar; a mis ahora ex compañeros, que me dieron la oportunidad de retirarme dentro de la cancha y no antes por la lesión, que tenía pensado no volver a jugar. Eran unas fieras porque sabían lo que yo podía dar. Pero viví 10 u 11 años muy lindos en el ‘9’, y no quería irme de esa manera. Así que decidí jugar los últimos 6 meses y la verdad que fueron muy lindos. Una lástima por cómo se terminó el torneo, porque 9 de Julio debió haber clasificado. Pero estoy agradecido con todos, con el coordinador (Marcelo Werlen), y a los dirigentes que me apoyaron y por ahí no confiaban en mi.
- ¿En este parate recibiste algún llamado de otro lado para seguir vinculado al fútbol?
- Por ahora me voy a seguir dedicando al trabajo, pero he tenido algunas charlas con algunos equipos de Liga Rafaelina y de la Liga San Martín. Pero por ahora mi decisión sigue siendo esa. Quedé en responder en los próximos días, pero por ahora la decisión no cambia.
- No caben dudas que el grupo va a extrañar esa voz de mando, el liderazgo y la experiencia que siempre aportabas. No va a ser fácil reemplazarte.
- Pero hay chicos que lo van a poder hacer bien. Obviamente, me sentía muy identificado con el grupo, que me respetaba mucho. Pero están Andrés Velazco y Maxi Aguilar que lo pueden hacer y muy bien. Por ese lado me quedo algo tranquilo.
- Tuviste un paso por Belgrano de Paraná hace 5 años. ¿Por qué te fuiste algún día del club?
- La verdad, me fui porque me habían echado del ‘9’. El nuevo cuerpo técnico que había llegado en ese momento me dijo que no me iba a tener en cuenta porque ellos traían su ‘3’ y tampoco tenía una buena relación con los dirigentes que estaban al mando del club en ese tiempo. Y preferí irme. Me habían hecho un favor porque necesitaba un cambio de aire. Y me encontré con otra realidad. Hoy, Belgrano es un club modelo, de otra categoría más allá de que por ahí no se le están dando los resultados. Pero está muy bien organizado y bien económicamente. Pero lo bueno es que pude zafar y no me tocó padecer el descenso de 9 de Julio en ese año.
- ¿Y después volviste porque querías mucho al club y deseabas una revancha?
- Ya al año siguiente, Marcelo Werlen se había hecho cargo del primer equipo de la Liga, y como tengo una gran relación con él, volví para jugar unos partidos. Después llegó la invitación para volver a jugar el Federal B y tras algunas charlas con él y con el presidente Franco Moroni, decidí quedarme a pelearla y ayudar al club en ese duro momento. Después me propuse no pelear ni discutir más con los dirigentes.
- Debutaste en un Argentino A en Formosa hace 13 años de la mano de Malacho cuando tenías 17 años.
- En ese momento, me acuerdo que Malacho me convocó para integrar el banco de suplentes, que estaba permitido hasta 16 años. Vi que tenía tanta locura y en la habitación, en la noche previa, me dijo que había soñado que yo jugaba, que ganábamos. Y justo faltaba el Pela Zbrun y me puso de 5. Después de mucho tiempo, ganamos de visitantes 3 a 1 y ahí no me sacó más.
- Imagino que Soltermam fue uno de los técnicos que más te marcó.
- Si, ni hablar. Fue muy importante en mi carrera por la confianza, por el cariño que me tenía y por todo. Cada vez que llegaba él, el jugador era el Hueso. La verdad que me marcó muchísimo. Igual, rescato de todos los DT que tuve la parte buena y mala. Hugo Fontana, el técnico que tuve en Belgrano, también fue muy importante para mi. Era un fenómeno como laburaba. Era un técnico moderno que hacía mucho hincapié en lo táctico y físico y uno no estaba acostumbrado a esa nueva forma de trabajar. Me sorprendió para bien y labura algo parecido a lo que es hoy Maxi Barbero.
- Y sumado a ese histórico triunfo ante Colón en Santa Fe, también te fuiste con un par de alegrías clásicas.
- Ser parte de la historia de 9 de Julio por haberle ganado a Colón en el Cementerio de los Elefantes, un estadio de Primera, va a ser muy lindo. Fue algo muy importante, por el ambiente que se vivió en la previa, por el gran acompañamiento de los hinchas, por los festejos una vez que volvimos a la ciudad. Y por la seriedad con la que tomamos ese partido, porque Colón se dio cuenta en el primer tiempo que 9 de Julio no se achicaba. Por momentos jugamos mejor que ellos y ver las caras de los jugadores de Colón, todos de Primera y que el Polaco Bastía se lo viera muy enojado con sus compañeros, eso me llenó de orgullo, por mis compañeros, el cuerpo técnico, el club. Y sumado a los dos clásicos que le ganamos a Ben Hur, el retiro no pudo ser mejor. No recuerdo si alguna vez el ‘9’ ganó los dos clásicos del torneo.
- ¿Te pareció acertada que los dirigentes le hayan dado la continuidad a Barbero para este 2018?
- Si, por supuesto. Maxi es un chico joven que labura muy bien. Tiene un cuerpo técnico que me sorprendió para bien en todo sentido, ya que es muy laburador y muy serio. Teníamos algo de miedo a principios de año por el tema de la espalda con la gente y con el grupo, pero tiene una personalidad importante y se supieron acomodar rápidamente a lo que es el club y a ganarse ese respeto tanto de la gente como del mismo plantel. El ‘9’ tiene una estructura muy grande en lo que tiene que ver con el equipo . Ojalá no se desarme tanto y pueda continuar esta base importante de jugadores. No es fácil jugar en 9 de Julio y dedicarte solamente al fútbol. Esperemos que el club en este sentido se pueda manejar correctamente y hacer un esfuerzo, y más si el próximo torneo arranca en julio.
- ¿Y cómo tomaste el hecho de que Marcelo Werlen haya tomado el cargo de coordinador?
- Pienso que la gente que quiere mucho al club, como lo hace Satanás, Diego Gianotti, jugadores que han sido identificados con el club, como Malacho mismo, tiene que estar en el club siempre, sea en el puesto que sea. Porque siempre van a tirar para adelante, porque conocer la gente del club, la mística. Siempre las voy a ver de buena manera en el club.
- Vos también te sentís muy identificado con el club. Pienso que en un futuro no demasiado lejano te van a llamar para trabajar en el ‘9’. ¿Te ves como entrenador?
- No correrá por mi cuenta, pero si fuera por mí me quedaría a vivir toda la vida en 9 de Julio, porque estoy muy cómodo. Me gustaría seguir trabajando en el club, pero todo lleva su tiempo. No me desespera todavía esto, sino en seguir laburando y meterme de lleno con la familia. Si me llaman, bienvenido sea, y sino esperaré mi momento. Y vinculado al fútbol, obviamente que voy a querer seguir, así que voy a hacer el curso de técnico.


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