"Inclusión Educativa: un programa integral y de acompañamiento"

Locales 08 de febrero de 2018 Por
Así se expresó la secretaria de Educación, Mariana Andereggen, durante su visita a la sede del Programa que funciona en la vecinal del barrio M. Zazpe.
FOTO PRENSA MUNICIPAL TRABAJO CONTINUO. En el 2017 hubo, por primera vez, una experiencia de trabajo dentro de una escuela de la ciudad.
FOTO PRENSA MUNICIPAL TRABAJO CONTINUO. En el 2017 hubo, por primera vez, una experiencia de trabajo dentro de una escuela de la ciudad.

Con el comienzo del mes de febrero, se retomaron las actividades en los centros barriales donde funciona el Programa Bicentenario de Inclusión Educativa. La secretaria de educación, Mariana Andereggen, se encuentra recorriendo los sectores para dialogar con docentes y tutores.
En la mañana del martes, durante su visita a la vecinal del barrio Monseñor Zazpe, contó: "En este momento el objetivo es prepararse para las materias que han quedado pendientes, así que es poca la afluencia de jóvenes en relación a lo que es el habitual del año. Como vemos, ya están trabajando las docentes y los chicos".
La funcionaria hizo hincapié en que este es "el noveno año de programa" y, a pesar de las dificultades, los resultados son gratificantes: "El año pasado, pasaron por Inclusión unos 370 chicos, para los cuales se trabaja en 4 sectores de la ciudad. En cada uno hay un tutor que coordina el trabajo general, para el cual hay también un equipo de 20 docentes de las distintas áreas áreas".
Además, recordó que, durante el 2017 hubo, por primera vez, una experiencia de trabajo dentro de una escuela: "Agregamos un quinto espacio en la Escuela Nº 615 del Complejo San José, donde un equipo de profesores trabajó como en un cursado específico, acompañando por un grupo de chicos que pertenecen al Programa Vuelvo a Estudiar. De esos 11 chicos con los que se trabajaba especialmente, más de la mitad, unos 6, ya pudieron atravesar el primer año con éxito y este año, van a sumarse a un segundo año normal".
"Hablar de esos numeritos de un dígito parece poco, pero pensar que cada uno es un chico que siente que puede: que puede cursar la secundaria, que puede volver a tener un proyecto de vida saludable, es muy importante. Pensar que cada uno es un proyecto que se salva y está en marcha", afirmó Andereggen.
En paralelo, agregó, "el equipo de tutores está empezando las visitas a chicos de distintas escuelas en donde se les invita a formar parte, se les cuenta de qué trata este programa, que en realidad no son clases de apoyo aisladas, no es un profesor particular que brinda la municipalidad sino que es un programa integral de acompañamiento, al que los chicos asisten regularmente en el contraturno de su cursado habitual".
En este sentido, puntualizó: "No sólo reciben el apoyo escolar de las materias sino que se les hace todo otro tipo de acompañamiento: se los invita a participar de eventos culturales y sociales de la ciudad y,como el eje está puesto en ellos que inician la secundaria, se hace todo un seguimiento en llevar sus agendas, en que aprendan a ser alumnos de una escuela secundaria. Va más allá de una clase particular. Y, a las familias a las que se visita e invita a participar, se les explica eso. No es venir a prepararse para día previo a la prueba, sino que se trata de buscar que ellos lleven esa escolaridad secundaria de la mejor manera posible y que adquieran buenos hábitos para que puedan después volverse autónomos y terminar con éxito el secundario".
Vanina Ramírez, una de las coordinadoras del Programa Bicentenario de Inclusión Educativa, acompañó a la Secretaria de Educación a la vecinal, y allí reconoció que, "para nosotros primero y segundo año son la prioridad, pero también tenemos chicos de otros años, tercero, cuarto, quinto, que siguen acudiendo en busca de ayuda en áreas específicas, porque de alguna manera ya lograron autonomía pero hay una confianza y un vínculo construidos para que siempre acudan a los centros a pedir ayuda cuando lo necesitan".
Asimismo, destacó que el trabajo es uno a uno: "Cada chico es una persona particular con la que hay que trabajar, a la que hay que atender, a la que hay que escuchar. Si bien hay muchos chicos a quienes con la ayuda de los profesores les es suficiente, en otras situaciones necesitamos establecer vínculos con otras instituciones y organizaciones para que de alguna manera ese proyecto aya desarrollándose. Entonces, pasamos por muchas etapas con muchos chicos, algunos que arrancan al escuela y abandonan y aparecen al año siguiente quieren retomar, o no, y hay que buscar otra posibilidad, alternativas de formación en oficios, talleres, artes. En esos casos, buscamos la intervención de otras instituciones, otras organizaciones y de tender estas redes y que necesitamos para poder trabajar y que ellos puedan hacer su proyectos".
"El desafío más importante es que estos adolescentes que están formándose puedan encontrar un nicho, un lugar donde puedan sentirse parte de la sociedad", concluyó.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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