Mar Chiquita o Ansenuza hoy

Locales 06 de febrero de 2018 Por
FOTO ARCHIVO AVES PLAYERAS. La laguna está poblada de gran variedad de aves.
FOTO ARCHIVO AVES PLAYERAS. La laguna está poblada de gran variedad de aves.
El aspecto de Mar Chiquita hoy es el de una localidad veraniega que ofrece todas las posibilidades para disfrutar de unas excelentes vacaciones. Según los geólogos Mar Chiquita se formó hace unos 50.000 años por una falla geológica que generó un dique natural para el río Dulce que antes desembocaba en el río Paraná.
Hoy tiene unos 2.500 km.2 aunque ha cambiado su forma y dimensiones a través de los años. El número de habitantes es escaso, apenas unos 3000 que viven permanentemente en el lugar. El presidente Julio A. Roca la declaró pueblo en 1924 y fue a partir de ese momento cuando se expandió la noticia de que las aguas eran curativas a través del fango que se depositaba en el fondo de la laguna. Es un barro similar al del Mar Muerto con la única diferencia que este tiene una mayor cantidad de hierro.
Y así empezaron a acudir de todos los puntos del país personas que tenían que tratarse enfermedades de la piel y sobre todo los que padecían reuma o artrosis. Se aplicaba el barro y se lo secaban al sol. Muchos manifestaron haber recibido alivio con este tratamiento. Hoy, sin embargo, ya no se ve a nadie aplicándose el barro que suele tener un olor hediondo muy similar al del huevo podrido (1).
En mi artículo anterior mencionaba la salinidad del agua que en el año 1940 era de 200 a 300 gramos por litro. Hoy la sal de la Laguna es de unos 70 gramos por litro. Al disminuir tanto la salinidad permitió -a través del Río Dulce que desagua en el lugar- el ingreso de pejerreyes que lamentablemente ya no están. La depredación y el consumo los han hecho desaparecer.
Me alegró mucho el comprobar el resurgimiento de Mar Chiquita, pensando en todo lo que perdieron aquellos primeros habitantes del lugar que debieron soportar la terrible inundación de 1970, que se tragó manzanas enteras con buenas viviendas, de las cuales ningún vestigio queda. Sólo montones de piedras que se han ido sacando de la laguna para despejar las playas y a la vez se han ido aprovechando para construir una hermosa costanera que bordea gran parte de la laguna. Se observan numerosas construcciones nuevas, hoteles, casas y hospedajes, todos ellos repletos de visitantes. Hasta es difícil conseguir un lugar en las playas colmadas de sombrillas. Nos salva el hecho de que casi todos los hoteles tienen modernas piletas de natación. Lo que ha aumentado considerablemente es el número de aves acuáticas. Ahora no sólo hay flamencos, sino cientos de ejemplares de todo tipo a las que se denomina comúnmente aves playeras: hay gaviotines, gaviotas, patos, y hasta cigüeñas. Han aparecido también los “chorlos” que son aves migratorias que desde los Estados Unidos vienen cada año cumpliendo un proceso migratorio para volver a su lugar de origen al iniciarse aquí la temporada invernal.
Se ha instalado en la laguna un observatorio para el avistaje de todas estas especies. Por la gran cantidad de aves que llegan cada año, Mar Chiquita ha sido declarada en el año 1991 “Reserva Hemisférica” de la Red Hemisférica de Aves Playeras, organismo internacional de la conservación de sitios en América que sirvan de hábitat a las aves acuáticas migratorias. En el año 2002 fue declarada como el 11º "Sitio Ramsar” de la Argentina por la Convención sobre los Humedales, firmada en Ramsar, Irán, en 1971. Es un tratado internacional para la preservación y cuidado de los espacios de humedales en todo el mundo. El martes de la semana pasada, a la noche, una espléndida luna bañaba la laguna y cosa muy curiosa observamos una rara coloración roja que se mezclaba con el azul del agua. Al indagar sobre este extraño y raro fenómeno me explicaron que se trataba de una bacteria que suele presentarse en lugares con alta concentración de salinidad, pero que resulta totalmente inocua para el ser humano. Pero el efecto no sólo era raro sino precioso. Esta es la laguna que hoy vale la pena visitar.

(1) Datos obtenidos del programa de investigación del Centro de Zoología aplicada de la Universidad Nacional de Córdoba.

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