Comercio en rojo

Editorial 31 de enero de 2018 Por
El comercio exterior argentino perdió 8.471 millones de dólares en 2017.

El cierre de la balanza comercial de 2017 dejó un déficit récord, que es sin dudas uno de los que más preocupa al gobierno, ya que en gran medida depende de revertir esta situación para aspirar a mejorar las condiciones financieras del país, y por supuesto, comenzar a disminuir la pobreza y por lo tanto mejorar las condiciones sociales. Se trata sin dudas de una estadística para lamentar, ya que el desequilibrio en rojo entre las ventas y las compras en el exterior fue de un resonante 8.471 millones de dólares, cifra inédita en toda la historia.
Es que el año pasado las exportaciones crecieron apenas 0,9%, mientras que las importaciones subieron 19,7%, algo que se viene dando desde hace tiempo y que ahora impactó fuertemente para llegar a esa situación deficitaria de tamaño volumen. Si vamos directamente a los números, tenemos que en todo el año se vendieron mercaderías y productos diversos por 58.428 millones de dólares y se compró en igual forma por 66.899 millones, con el referido desequilibrio mencionado al comienzo.
Tan preocupante es esa diferencia como el escenario en el cual se llegó a la misma, es decir, dentro de un contexto de achicamiento general del comercio exterior consecuencia esencialmente del estancamiento de las exportaciones, ya que en materia de importaciones, si bien se siguió subiendo, cabe señalar que la Argentina es uno de los países de la región de menor compras externas.
Como para no tener dudas, los doce meses de 2017 arrojaron déficit en la balanza comercial, es decir, siempre estuvo muy parejo en ese sentido, habiendo cerrado diciembre -último mes contabilizado- con un rojo de 847 millones de dólares. Este escenario venía dándose en los años previos, con marcada inclinación hacia el rojo de la balanza, aunque poco se hizo por revertirlo, llegándose por lo tanto a este presente tan complicado.
Este pobrísimo desempeño tuvo la razón central, lo reiteramos, en la baja performance de nuestras ventas al exterior, con un aumento del volumen de 0,9% pero con una caída de 0,4% en la cantidad de dinero debido a la baja de algunos precios, en especial los commodities que se contrajeron 1,4% promedio en el año. En cuanto a las compras crecieron 19,7% con la citada suma de 66.899 millones de dólares, que estuvieron muy cerca de la marca récord de 2011. En este caso se llegó a este resumen con un alza de 14,6% por el volumen de importaciones y 4,5% por la suba de los precios.
Para tener una idea mucho más clara y precisa sobre cómo se encuentra la Argentina en la materia, una estadística del Banco Mundial sobre las exportaciones de la mayoría de los países da cuenta que nuestras ventas fueron por el 13,5% del PBI cuando el promedio mundial es de 27,8%. Sólo Brasil y Sudán estuvieron peor que nosotros, y además, tomando esa referencia del BM, de incluirnos dentro del promedio mundial de exportaciones, deberíamos haber vendido más del doble de los 58.428 millones. De haber estado en el nivel del resto del mundo comercial, se habría logrado un superávit superior a los 50.000 millones de dólares, en cambio fueron 8 mil y pico de pérdidas. Ahí estaría el dinero que debió tomarse con préstamos desde los organismos internacionales para financiar el funcionamiento del aparato estatal, generando un endeudamiento que compromete tanto el presente como el futuro.
El mayor desajuste comercial argentino fue con China, a quien se le vendió por 4.593 millones y se compró por 12.329 millones, con un impresionante rojo de 7.736 millones, muy cerca del déficit total del año. Las exportaciones tuvieron una merma de 1,6% medidas con 2016, en tanto las importaciones del gigante asiático aumentaron 17,5%. Ahí nomás, el segundo mayor desequilibrio fue con el bloque Mercosur, con 7.701 millones, sumando las exportaciones 11.920 millones y las importaciones 19.621 millones, teniendo las ventas una insignificante suba de 0,2% y las compras un explosivo 31,1%. El mayor responsable fue Brasil para explicar esta situación regional.
La mayoría de analistas señalan al atraso cambiario como uno de los factores responsables del rojo comercial argentino. Sube el dólar, sube la inflación, dilema por resolver.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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