La CGT, de acuerdo con la ordenanza de lavacoches, con algunas sugerencias

Locales 13 de enero de 2018 Por
La Confederación General de los Trabajadores, dijo que "no era lo ideal, pero era lo posible". Plantearon la posibilidad de fijar un cupo y no de cerrar el registro. También habilitar la actividad en el horario nocturno, sobre todo, para la zona gastronómica del centro. Hugo Menossi planteó fuertemente su oposición a la actividad: habló de "competencia desleal" y los comparó con los manteros.
FOTO LA OPINION DIALOGO../ Representantes gremiales y ediles debatieron ayer la propuesta hasta pasado el mediodía.
FOTO LA OPINION DIALOGO../ Representantes gremiales y ediles debatieron ayer la propuesta hasta pasado el mediodía.
En la mañana de ayer, los concejales de la ciudad recibieron la visita de directivos de la Confederación General de los Trabajadores (CGT) de nuestra ciudad para analizar el proyecto de ordenanza presentado por el bloque del PJ para regular la actividad de los lavacoches en el centro. 
Quien presentó la postura de los gremialistas fue un conocido de la casa: Marcelo Lombardo, quien fue concejal hasta el pasado 10 de diciembre. En este caso, como Secretario Adjunto de la CGT y como Secretario General de SOIVA (Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines).
Lombardo agradeció la posibilidad de ser tenidos en cuenta a la hora del análisis de la ordenanza y dejó en claro que la postura de la CGT es que la actividad debe ser regulada y no prohibida. "Mantuvimos nuestras discusiones y llegamos a un consenso: hay un acuerdo general con el texto de la ordenanza, pero hay algunos puntos como consideraciones a plantear por nosotros, que solo deben ser tenidos en cuenta como una de las tantas miradas que hay sobre el tema", planteó Lombardo. 
En principio, planteó que "el objetivo de la ordenanza parecería limitar y desalentar la actividad. Tenemos nuestras dudas, dado que creemos que la situación social se puede complejizar y podría hacer que más gente quiera encontrar allí una salida a esa circunstancia". Ante esto, dieron una propuesta: que haya un cupo, como para los taxis. Es decir, cuando alguien deja la actividad, alguien nuevo puede cubrir el espacio. 
Otro de los puntos marcados fue el del horario nocturno. "Tenemos algunas dudas sobre los comedores. De la misma manera que es incontrastable la realidad de la plaza, también lo es en la zona gastronómica", dijo Lombardo.
También admitió que en el debate interno se había barajado la posibilidad de bajar la edad para permitir en el registro de lavacoches de 18 a 16 años, pero no fue planteado como una propuesta concreta. 
Sí dijeron estar de acuerdo con que se fuerce a una capacitación entre los anotados en el Registro: "nos parece positivo. Deben haber ciertas condiciones para que faciliten el trabajo del Estado. Cuando propones todo a cambio de nada, no hay resultados". Como así también destacaron la intención de que haya una Comisión de Seguimiento del tema. "Quisiéramos participar", adelantó. "Este espacio le da al Concejo la posibilidad de generar mayores consensos sobre este tema", completó. 
Por otra parte, admitieron que la situación a abordar es compleja: "los chicos ven como desventajoso un trabajo en blanco porque en la actividad de lavacoches se tiene más ingresos. Pero el trabajo registrado tiene otras ventajas que el que lava coches no la advierte: tener jubilación, obra social, vacaciones, aguinaldo, que su trabajo no esté condicionado por cuestiones climáticas..." 

LA OTRA MIRADA
Hugo Menossi pidió la palabra: "voy a cortar con tanta dulzura", dijo y le preguntó a los gremialistas Roberto Ponzetti (Sindicato de la Carne) y Juan Berca (Centro Empleados de Comercio) qué opinaban de la gente que carneaba en el campo y vendía los cortes o los manteros. "¿No son competencia desleal?", preguntó. Siguió planteando su clara oposición al proyecto: "es muy light", dijo, tomando la ordenanza entre sus manos. "Los chicos van a continuar en las mismas condiciones", indicó y propuso poner un plazo: a partir de allí, estaría prohibida la actividad. "Si aprobamos esto, vamos a estar habilitando a que cualquier actividad se haga en la vía pública", completó. Sin embargo, cuando Evangelina Garrappa le propuso una propuesta concreta al respecto, no dio ninguna. 
Lombardo le contestó diciendo que los chicos deberían pertenecer al Sindicato de los Estacioneros. Y que, quienes se quejan de la competencia desleal (los lavaderos de autos), no tienen registrado a ninguno de sus empleados en el sindicato. "Esto es lo mejor para este momento. No es lo ideal. Si prohibimos la actividad, va a pasar como en otras ciudades, en donde te piden en los colectivos o entran a los comedores y dejan estampitas, una situación peor que la de ahora", aclaró Lombardo, quien indicó además, que creía en los datos de la polémica encuesta realizada por el Municipio y que el Centro Comercial había desmentido en 2014. "Si los datos de los comerciantes no fueran estos, de un apoyo a los chicos, nosotros pensaríamos lo mismo", aclaró. Berca, por su parte, indicó que la situación es compleja: "muchas veces vamos a hacer controles y no hay empleados registrados. Cuando le hablamos a la gente, nos dicen que no denunciemos, porque los echan". 
Lisandro Mársico, por su parte, admitió que los chicos tienen buenos ingresos (habló de $10.000) y libertades de horarios, lo que hace difícil proponerles mejoras como capacitaciones, que terminen la escuela o un empleo registrado. "Esa gente no se la puede dejarla en la calle. Pero tenemos que buscar el equilibrio", completó.
Sobre el final, Leonardo Viotti le preguntó a Lombardo si estaban de acuerdo con pedir como requisito un certificado de antecedentes penales otorgado por la Regional Nacional de Reincidencia, que deberá ser actualizado cada 12 meses. El gremialista de SOIVA se mostró de acuerdo porque el rechazo se daría "cuando hay una condena o una causa abierta con pedido de paradero. Si no, podría trabajar".
La de ayer fue, seguramente, la primera de muchas reuniones que habrá sobre este tema en el sexto piso. 

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