Dos feroces tormentas le dieron la bienvenida al año

VARIOS 31 de diciembre de 2017 Por
El 1 y el 3 de enero fueron muy devastadores para Rafaela. Temporales que generaron pérdidas millonarias para todo el departamento Castellanos. La ciudad se vio movilizada y en alerta permanente en la primera semana del 2017. Hubo mucha solidaridad.
Ya son más de las 6 de la mañana. Ya se brindó, ya se festejó. Ya nos saludamos y ya nos deseamos un feliz año nuevo. Algunos duermen. Otros están por volver a casa. El festejo de año nuevo suele ser más "alegre" que el del Navidad. Vaya uno a saber porqué. Pero este festejo, el del 1 de enero del 2017 no será recordado por la alegría ni por el abrazo fundado con amigos. Sino por la angustia y la desesperación. Por el miedo y el pánico. Será recordado por la tormenta.
Vaya manera de empezar el año. Si hasta el mástil, símbolo de nuestra ciudad, se cayó, producto de la furia del viento.  Y una cuantiosa cantidad de árboles que movilizaron a todos los rafaelinos de acá para allá. Casas sin techos, con agua dentro. Un verdadero caos. Un 2017 que no era bienvenido....

LA PRIMERA
El 1 de enero a las 6:29 de la mañana llegaron ráfagas de viento récord: 108 km/h. Y duras secuelas: más de 250 árboles caídos o dañados, seis autos aplastados por ramas o troncos, la voladura de 11 techos, entre los cuales estuvo el de la Escuela Especial Nº 2027 Melvin Jones y 5 familias se autoevacuaron. Muchas viviendas sufrieron las consecuencias con ingreso de agua: en total, 124 mm. "Tuvo una violencia tan fuerte como las de febrero del 2016 y los daños son parecidos. La diferencia es el tiempo de duración, que fue menor", explicaba ante los medios de la ciudad el intendente Luis Castellano. 
Hubo barrios muy afectados por la caída de árboles, como Villa Los Alamos, Villa Aero Club, Brigadier López y la zona de Paseo del Este. En un momento determinado, de pleno temporal, toda la ciudad estuvo sin luz. Se constató la caída de 25 columnas de alumbrado y cabezales de semáforos, particularmente en la Ruta 34.

LA SEGUNDA
Esta fue más fuerte que la primera. Fue dos días después, el 3 de enero, donde provocó que las autoridades de nuestra ciudad lleven adelante reuniones informativas encabezadas por el propio Intendente. Esta, además, fue más temprano (alrededor de las 2:30) y los equipos de trabajo municipales salieron a la calle para ayudar a los sectores más críticos y así poder relevar el estado de situación. "Estuvimos relevando las necesidades más apremiantes que tenemos. Las más afectadas fueron viviendas particulares, seguramente estaremos arriba de 100, entre voladuras de techos, desmoronamiento y revases de pozos, caídas de paredes y tapiales. Me comuniqué con el gobernador y seguramente estará llegando asistencia, sobre todo chapas y tirantes que es lo que pedí", dijo el Intendente. Más tarde se confirmaría que se volaron en la ciudad alrededor de 70 techos.
Otro de los importantes inconvenientes fueron los desmoronamientos de pozos ciegos, algo que no estaba contemplado. Los equipos de trabajo estuvieron desbordados, en su máxima capacidad para dejar el 100% de calles liberadas en el menor tiempo posible. 
Así, de esta manera, comenzaba el año 2017...

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