La plaza 25 de Mayo es el gran espejo de Rafaela

VARIOS 31 de diciembre de 2017 Por
Ubicada en el centro mismo de la ciudad, su origen data de la misma formación a cargo de Guillermo Lehmann. Este tenía dispuesto que todas las localidades contaran con su plaza principal en el centro urbano y en su entorno se formara el resto de la comunidad.
La historia de la plaza 25 de Mayo y de los bulevares se remonta a los inicios de la empresa colonizadora de Guillermo Lehmann. El formador de la nuestra ciudad planificaba la construcción de los lugares según una misma traza o esquema. Esto está comprobado ya que localidades como Rafaela, Lehmann, Susana están dispuestas de similar manera. En el centro de la colonia se levantaba la plaza principal formada por cuatro manzanas, donde confluían los cuatro bulevares principales. Alrededor de la plaza los lotes eran cedidos a todos aquellos que se comprometían a instalar un negocio. Así aparecieron herrerías, almacenes, carpinteros quienes convirtieron la zona en el principal centro comercial, ya que los colonos de la región se llegaban hasta aquí para realizar todas las compras.
A continuación una nota sobre el paseo, cuya autoría corresponde a Ana Paula Rosillo, publicada en este Diario años atrás.

HISTORIA
Situada en el intersticio que se ubica a pocos años después del primer centenario de la Revolución de Mayo de 1810 y como antesala de la Primera Guerra Mundial, Rafaela es declarada ciudad un 26 de enero de 1913. Si bien existía el municipio local aún no funcionaba el Concejo Deliberante, ya que sus miembros debían ser elegidos por la ciudadanía, hecho que se produjo meses después, el 31 de agosto del mismo año.
En nuestra ciudad las funciones institucionales de la Comisión de Fomento finalizaron el 26 de enero de 1913. Por entonces Manuel Giménez, presidente de la Comisión fue designado primer intendente en el nuevo proceso institucional. Se nombró una Comisión Administradora y se convocó a los vecinos a inscribirse en el Registro Cívico. El intendente nombrado, de 49 años, perteneciente a un grupo de profesionales, ocupó cargos en el Comité Radical de Rafaela y pertenecía a la Logia Masónica “La Antorcha”. Sin dudas, la masonería, fue uno de los pilares fundacionales de los gobiernos más progresistas del país y la región.
Por decreto del gobernador de la provincia, doctor Manuel Menchaca, Rafaela fue declarada ciudad al reunir los requisitos necesarios contando con una población de 8.242 habitantes. 

ESPACIO VERDE
En su centro se encuentra emplazado el monumento al General San Martín a pocos pasos del mismo está la caja armónica en la que actúa la banda de música y hace las veces de escenario oficial en celebraciones patrióticas, mientras que entre las obras escultóricas que más se destacan, pueden citarse el reloj floral, la estatua del segador, la Venus de Milo, el niño de la fuente, los leones, las ciervos, el mural del trabajo, entre otros.
A su alrededor se construyeron los primeros y más importantes edificios de la ciudad como la ex Casa Ripamonti, la Municipalidad, el Correo, las sucursales de los Bancos y la Catedral San Rafael.
Entre las especies de plantas y árboles que recorren el predio puede observarse la presencia de rosas, palmeras, durantas, azucenas, lirios, santa ritas, margaritas y bulbines, además de tuyas y juveniles, entre otras. El Departamento de Espacios Verdes se encarga de traer las plantas y renovar especies.
La plaza "es el espejo de la ciudad", y aunque a veces se debe lidiar con el estado en que queda después de los fines de semana, de lunes a viernes vuelve a reinar la tranquilidad de transeúntes que la atraviesan por alguna diligencia, mandado u obligación.
Grazioli mantiene las esculturas y en este verano ya se plantaron 85.000 plantines, disparó el responsable.

MONUMENTOS
QUE HABLAN

El 17 de agosto de 1950 se inauguró el monumento a San Martín en la plaza 25 de Mayo que actualmente se encuentra en perfectas condiciones a pesar del paso del tiempo. La realización de las obras fueron efectuadas por administración municipal. El Concejo Deliberante, según lo establecía la ordenanza N° 1001, había autorizado al Ejecutivo la suma de 20.000 pesos en dinero, materiales, personal técnico u obrero para ser invertidos en la construcción de la estatua del General José de San Martín y levantarla en lugar del mástil de la bandera que sería trasladado a Bv. Santa Fe.
Debajo del célebre monumento a San Martín, epicentro de la Plaza y síntesis central a uno de nuestros mayores próceres, en uno de los costados laterales se observa el momento cúlmine de la batalla de San Lorenzo en el que se aprecia el fragor de la lucha, con la inscripción "Al gran capitán. La colectividad italiana 03/02/1952". Al otro costado aparece un San Martín anciano recordando el cruce de los Andes, en un homenaje realizado por docentes y alumnos al Padre de la Patria. Por último y mirando hacia la catedral de la ciudad, una inscripción dice "1850-1950"y se impone el recuerdo al prócer del Instituto Nacional Sanmartiniano. 

EL REINO ANIMAL
ESTA VIVO

Caminando por la misma plaza y casi de improviso apareció la necesidad de incursionar en un recorrido al menos hipotético acerca de su emplazamiento, adivinar algunas impresiones sobre las estatuas y pronosticar ideas de su creación. Las esculturas que rodean la Plaza presentan animales representados por una leona que trae alimentos a sus crías, un león que de frente la mira y un ciervo, mientras que en las cuatro esquinas se presentan figuras de un sembrador, un segador, la Venus de Milo, un niño en fuente y una mujer.
Los animales custodian la plaza, la cuidan de los depredadores, pareciera aquí Thomas Hobbes filósofo inglés del siglo XVII prestar letra en aquello que alguna vez supuso al manifestar que “el hombre es lobo del hombre”. Aquí la leona, el león y el ciervo, reviven su salvaje naturaleza para otorgar una mirada atenta, simulando un recorrido posible y ordenando el espacio contenido en cada una de las aristas de la cuadra. 




Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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