Economía en danza

Editorial 28 de diciembre de 2017 Por
El año cierra con economía en alza, pero se pronostica que puede estacionarse.
Aunque los problemas siguen en algunos determinados sectores, en otros la economía se ha reactivado y afianzado esa tendencia, lo cual constituye un buen cierre de año para el gobierno nacional, al menos en un tema tan delicado e influyente en el conjunto como la actividad económica. Como principio no es poco.
El informe oficial del tercer trimestre de 2017, que se conoció días atrás, da cuenta que el PBI lleva 4,2% de crecimiento y habiendo superado el pico logrado en 2015. En total, son 15 los meses consecutivos de expansión, tal lo sostiene el INDEC, mostrando una positiva evolución del producto bruto interno.
Algunos de los datos salientes son que en los últimos 12 meses corridos el PBI creció 4,2%, mientras que en lo que va del año 2017 -a punto de cerrarse en el calendario, pero restando incluir aquí el balance del cuarto y ultimo trimestre- el incremento fue de 2,5%, mientras que los elementos que explican la suba del "producto" son tres en mayor medida: el consumo, las inversiones y las exportaciones. En cuanto al sector que mayor crecimiento tuvo fue la construcción, habiendo tenido en el apuntado tercer trimestre un fuerte 12,8%, por lo cual en los primeros 9 meses la expansión fue de 8,1%, en especial por el impulso dado por la obra pública. En cuando a la industria en general creció 4,1% en el trimestre, siendo el alza más importante de los últimos 18 meses.
Es de destacar el fuerte impacto que tuvo la inversión en este tercer trimestre con un significativo 13,9% interanual, que se constituye en el más elevado de los últimos 6 años. Por cierto, un dato a tener en cuenta para mirar con mayor optimismo el futuro, pues si se consigue afianzar esta tendencia inversionista, será mucho más sencillo solucionar los problemas que se vayan presentando, en especial, en lo que hace al crecimiento de la oferta laboral.
De todos modos, algunos analistas económicos no se muestran demasiado optimistas sobre este informe del tercer trimestre de 2017, señalando que podría transformarse en una advertencia sobre la desaceleración del crecimiento en un futuro inmediato, tomando como punto de comparación algunos otros informes oficiales parciales que también había dado el INDEC con anterioridad.
Es por estas razones que titulamos economía en danza, pues tal vez sea la figura más gráfica para representar el escenario de este momento, donde hay expansión positiva, pero aún así aparecen fuertes posibilidades de estancamiento en el futuro cercano. De todos modos, la verdad la dirá la propia evolución de la actividad económica, sin tener que esperarse mucho para ello, pues los próximos meses -hasta mediados de 2018- serán determinantes para afianzar tendencias.
Con el consumo sucede otro tanto, pues si se toman datos anteriores, hubo una caída de 2,2%, pero si en cambio se recurre sólo a las mediciones del tercer trimestre (julio, agosto y septiembre), entonces tenemos que hubo crecimiento en la comparación con igual lapso de 2016. En cuanto a las ventas, también aparecen ciertas contradicciones, pues se advierte una leve desaceleración de las mismas.
Varios economistas califican lo ocurrido como "efecto rebote", el que podría haber terminado en esta parte final del año, razón por la cual la única certeza se tendrá cuando se haga el balance de octubre, noviembre y diciembre.
En el gobierno mientras tanto se mantiene la meta del 3% de crecimiento anual del PBI, una meta que es bastante coincidente con las estimaciones privadas de diversas fuentes, según lo confirma el relevamiento realizado por el Banco Central en tal sentido.
De registrarse finalmente una cifra dentro del orden de las estimaciones referidas, significará un arrastre de 1,8% para 2018, lo cual constituye una buena base para el período próximo, aunque así y todo las proyecciones para el mismo no son todo lo altas que podría suponerse, sino entre 2,4 y 2,9 por ciento. El atraso cambiario es otro de los inconvenientes por resolver, tanto para favorecer la suba de las exportaciones -la balanza comercial cerrará con fuerte déficit-, como para evitar la llegada de dólares golondrinas que vienen sólo por las altas tasas de interés, esquivando la inversión productiva.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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