Empresa con historia

Editorial 18 de diciembre de 2017 Por
Rafaela Alimentos se encuentra en una etapa de proyectos y expansión.

Se trata de una de las empresas de Rafaela que mayor respaldo tienen en la historia misma de la ciudad. Es que la hoy denominada Rafaela Alimentos fue uno de los grandes pilares que sostuvieron el crecimiento y expansión de Rafaela, desde las primeras décadas del siglo pasado, todo un símbolo de trabajo y esfuerzo, combinación que supo imprimirle Luis Fasoli, un inmigrante italiano que había llegado a la Argentina en 1912 junto a su hermano Bautista, instalándose inicialmente en Aurelia con una fábrica de chacinados, y luego en Rafaela, comenzando las instalaciones que aún hoy ocupa la empresa por entonces conocida como Frigorífico Fasoli, conducida ahora por la familia Lagrutta, encabezada por Carlos y Luis, junto a sus hijos -cuarta generación-, ampliando de tal modo sus perspectivas presentes pero con especial proyección hacia lo por venir.
Se unen aquí pasado, presente y futuro, ya que en materia de recuerdos, puede mencionarse una crónica de Blanca Stoffel donde puntualizaba "en 1916 los hermanos Fasoli adquirieron un amplio terreno e iniciaron la instalación del que es hoy uno de los más importantes frigoríficos del país. Durante muchos años, esta industria que tuvo un vertiginoso crecimiento, se constituyó en una fuente de trabajo importante por la cantidad de obreros y empleados, unos 1.500, que requería la elaboración de enorme cantidad de fiambres, desde el comienzo de la tarea, es decir, el faenamiento, hasta la clasificación y elaboración de numerosos embutidos que poco después empezaron a enviarse al exterior. Giró muchos años con la sola firma de don Luis Fasoli y luego se transformó en Sociedad Anónima; posteriormente cambió su nombre por el de Frigorífico Rafaela", y finalmente, tal se consigna al comienzo, la actual denominación.
En la actualidad esta planta cuenta con cerca de 800 operarios y elabora 2.800 toneladas mensuales de fiambres Lario, con faena de 500 cerdos en igual lapso, habiéndose fijado un cercano objetivo de duplicar esa producción, con una nueva planta en la cual se invertirán 50 millones de dólares en un plazo de 10 años, contándose con un predio de 40 hectáreas en la prolongación del bulevar Roca, en cercanías de la circunvalación denominada "variante Rafaela", lo cual le otorga una ubicación estratégica importante, tanto hacia el radio urbano central por uno de los bulevares fundacionales, como hacia la conexión con el sistema carretero del centro del país por la futura autovía 34. Pero además, se tiene en avanzado estado de desarrollo el proyecto de construcción de una planta en un predio en calle Perú y Ruta 34, donde estaban los antiguos corrales, con inversión de 8 millones de dólares, la cual se concretaría con plazo hasta 2019, siendo utilizada mientras se vaya convirtiendo en realidad la planta principal referida sobre bulevar Roca.
Todo este presente, pero en especial lo que se tiene planificado, fue ofrecido en detalle a la prensa local, regional y nacional por parte de toda la plana directiva de la empresa, durante un encuentro que tuvo lugar recientemente en las oficinas de la planta en barrio 9 de Julio y en la sede del club Lario sobre la ruta 70 en el distrito Bella Italia.
Además de las instalaciones en el sector noroeste de la planta urbana de la ciudad -que una vez concretados los proyectos de traslado posiblemente tendrán un destino inmobiliario-, la empresa cuenta con el frigorífico en la ciudad de Casilda, el cual se dedica principalmente a la faena de carne vacuna cuyo destino es un 80% al mercado interno y el 20% a ventas al exterior con destinos como China, Rusia, Brasil y la Comunidad Europea, en este último caso con participación en la cuota Hilton. En este caso la faena diaria es de unas 400 cabezas, contándose con una plantilla de personal de 400 trabajadores, lo cual sumado a Rafaela, da la verdadera magnitud de la empresa, que el último año tuvo una facturación cercana a los 3.000 millones de dólares.
Una empresa con historia decimos en el título, y vaya si la tiene, pero otro tanto luce su presente con esta proyección al futuro, que incluye muy fuertes inversiones en nuevas instalaciones, y duplicación de su producción, lo cual es trabajo y riqueza para la ciudad y el país.



Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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