Hijos y entenados

Notas de Opinión 17 de diciembre de 2017 Por
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La falta de tacto político del gobierno macrista para manejar algunas cuestiones de alta sensibilidad social es realmente alarmante. No es la primera vez que tropieza de esta manera. ¿A quién se le ocurre recortar el aumento a los jubilados? Está mal, al menos con los que cobran la mínima. Más aún dentro de un clima de confrontación permanente, en el cual se mezclan el legítimo derecho al reclamo y el aprovechamiento oportunista de ciertas organizaciones que de sociales tienen poco y de violentas mucho. Y que según se sospecha, podrían estar sostenidas por los planes sociales que entrega el mismo gobierno, pero que no distribuye, sino que deposita en manos de ciertos punteros, que encuentran en esta extraña metodología la manera de afianzar su poder de lucha en la calle. Sin embargo, todo sigue tal cual.
Algo que casi todos saben, los que están de un lado y del otro y los del medio también, es que las cajas del dinero de los jubilados están fundidas. Por más que se rasque el fondo no hay más plata. El kirchnerismo agudizó sobremanera el problema, usando esos recursos para todas las ideas de cualquier trasnochado, y el actual gobierno tampoco se quedó atrás, siguiendo el manoteo de fondos. Eso sí, todos dejaron papeles, esos "pagadios" que no sirven para nada. Pero eso no fue todo, pues tanto la ANSES como el PAMI fueron sobredimensionados con personal, cargos y gastos a más no poder, y de paso, quedando a merced de los corruptos de turno. Algo que, debemos reconocerlo, no es de ahora, ni tampoco exclusividad kirchnerista aún siendo expertos, viene de mucho más atrás. ¿Se acuerdan de Víctor Alderete durante el menemismo? Hasta se hizo un palacete en Anillaco, como era la onda de entonces. ¿Y de Matilde Menéndez?
Y si ya se venía a los tumbos, con los casi 3 millones de jubilados incorporados sin aportes durante el gobierno K, se terminó por caer al abismo. No es que esté mal la medida, aunque se debió tener un criterio más selectivo y también prever el origen de los fondos para sostenerlo en el tiempo. Una cuestión justa para quienes estaban a la intemperie social y tuvieron de esta manera un mínimo para subsistir y cobertura de salud, pero injusta para quienes hicieron los aportes toda su vida laboral y hoy deben resignar para repartir con quienes no lo hicieron.
Se reclama esfuerzo y muy probablemente sea necesario hacerlo para sacar de una vez a la Argentina del estancamiento y la pobreza. Pero comenzar recortando a los jubilados que cobran 7.400 pesos es una enormidad. Más cuando nos fulminan la bronca cuando se difunden los haberes de jubilados privilegiados, que están cerca de los 400 mil pesos. Y conste que no es el ex supremo Zaffaroni el único, son muchísimos los que andan por esos ingresos. Los que fueron jueces de la Corte menemista automática ganan más que el garantista propietario de bulines, por cuestión de antigüedad. Y sigue el desfile de ex presidentes, vices, ministros, diputados, senadores, diplomáticos, en fin, todos los que ingresaron en la corporación política, una de las más beneficiadas en todos los tiempos. Miremos cuál ha sido su trabajo, el país que tenemos, y queda todo dicho. Les hemos pagado, y seguimos haciéndolo con las jubilaciones, a cambio de una tarea nefasta.
Suelen decir, a modo de defensa, que el dinero que se puede ahorrar con las privilegiadas es poco, insignificante. Absolutamente no es así, ya que además de esas jubilaciones están los regímenes especiales, donde además de elevados haberes hay condiciones flexibles en la edad, o casi sin aportes, en fin, así se construyó el país de hijos y entenados.
Es cierto que existen los derechos adquiridos y todas las jubilaciones otorgadas no pueden siquiera tocarse. Pero, y el que trabajó toda una vida y recibe poco más de 7 mil pesos ¿no tiene derechos adquiridos? Parece que no demasiados. Como en tantos órdenes, hay ciudadanos de primera y otros de segunda, por no ir escalones más abajo.
Algunos datos son esclarecedores: para regímenes especiales este año se destinarán desde la ANSES unos 79.000 millones, no es poca plata. Los beneficiados por leyes o decretos especiales alcanzan a 374.296 personas. Los pasivos diplomáticos cobran un promedio de 153 mil, con un déficit anual de 617 millones; los empleados judiciales con promedio de 97 mil y rojo de 1.600 millones al año; los lucifuercistas es un caso especial, pues hay más jubilados que aportantes, requiriéndose aporte especial de 1.124 millones; los docentes también entran en régimen especial con 24.169 pesos promedio de haberes mensuales, para quienes el Estado debe aportar 23.000 millones este año. Y la lista sigue... fuerzas de seguridad, militares.

Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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