La obsesión por llegar "en forma" al verano

Sociales 15 de diciembre de 2017 Por
RABDOMIOLISIS:
BUENOS AIRES, 15 (NA). - La llegada del verano aumenta la cantidad de "nuevos deportistas" que buscan deshacer, en pocas semanas, malos hábitos y kilos de más acumulados durante todo el año, aunque muchos muchos desconocen cómo realizar ejercicio físico adecuadamente.
Esto puede generar riesgos para la salud si el cuerpo se expone a una exigencia desacostumbrada o superior a la que puede soportar, entre ellos la rabdomiólisis que si bien es un término, que puede sonar desconocido, es un cuadro frecuente, más aún en esta época del año.
Gabriela Ferretti, médica clínica, neuróloga y vicepresidente de APERCA, Asociación de Peritos de la Salud de la Ciudad de Buenos Aires, explicó que "la rabdomiólisis se define como la ruptura del tejido muscular".
"Cuando una fibra muscular se daña por la contracción sostenida, libera a la sangre elementos como la mioglobina (pigmento del músculo) y otros elementos que se encuentran dentro de las células musculares. La mioglobina elevada en la sangre puede generar que el riñón se dañe, generando una merma en su función, más conocida como insuficiencia renal aguda. Esto produce una acumulación de sustancias tóxicas para el organismo", comentó Ferretti.
La especialista, que también es auditora médica y médica legista, indicó que "hay causas por las cuales un músculo puede sufrir destrucción, como algunas enfermedades hereditarias, muy poco frecuentes, que pueden predisponer a un cuadro de rabdomiólisis".
"También algunos fármacos, como las estatinas y los suplementos dietarios con creatina, cafeína o efedrina, entre muchos otros, pueden predisponer a su aparición. No obstante, los mayores riesgos se dan por el ejercicio físico", añadió.
La médica señaló que "cuando una persona realiza una actividad muscular que sobrepasa las capacidades físicas que el propio cuerpo puede tolerar, se pueden generar rupturas microscópicas en el músculo".
"Por ejemplo, la práctica de spinning, electroestimulación asociada al ejercicio, maratones y otras actividades que sobrepasan la capacidad real del individuo pueden producirla.
Incluso se describen estos cuadros en deportistas entrenados que no prestan atención a sus propios límites", detalló la experta.

¿Cómo saber si aparece una rabdomiólisis?
Al finalizar toda actividad física es común sentir cansancio general, pero no así dolor, el cual, en condiciones óptimas, no debería aparecer durante ni después del ejercicio.
"Realizar una actividad física intensa –por lo general con músculos que no se utilizan con mucha frecuencia o en sesiones que el cuerpo no está acostumbrado a realizar– puede derivar en fuertes dolores musculares (que pueden asociarse a debilidad) y la presencia de un color oscuro de la orina (dentro de las 12 horas siguientes a finalizado el ejercicio). En algunas ocasiones, acompañados de fiebre y malestar general. Es ahí cuando se sospecha la de presencia de rabdomiólisis", indicó.
Ferretti afirmó que "el diagnóstico es sencillo", ya que "sólo consta de una prueba de sangre y de orina".
"Por su parte, la pata fundamental del tratamiento se basa en una abundante hidratación, con el fin de ayudar a "lavar del cuerpo" de los productos liberados del músculo dañado, potencialmente tóxicos para el riñón", dijo.
La especialista comentó que "si bien constan de un pequeño porcentaje, los casos graves pueden requerir sesiones de diálisis para suplir la función del riñón".
"Las arritmias cardíacas son la otra complicación a descartar en los casos severos. En los casos leves, la vuelta a la actividad física normal será de entre dos a cuatro semanas. Sin embargo, podrán existir algunos casos donde se prolongue más tiempo, con el retardo en la desaparición de síntomas como fatiga y dolor muscular", agregó.

¿Cómo evitar la rabdomiólisis?.
- Hidratarse correctamente, antes durante y después de la actividad. No esperar a sentir la sensación de sed.
- Evitar hacer ejercicio en horas de altas temperaturas (preferible a primeras horas de la mañana o al anochecer).
- Todo inicio de actividad física debe ser progresivo. El cuerpo necesita adaptarse a las nuevas exigencias. No existen los resultados mágicos y nadie puede ponerse en forma en uno o dos meses.
- Escuchar al cuerpo. Si aparece algún tipo de dolor, mejor parar.
- Buscar asesoramiento de entrenadores o profesores de educación física experimentados.
- Evitar la exigencia física mientras se realizan dietas sin harinas y habiendo consumido alcohol.
"Si después del ejercicio la orina es oscura, la principal medida es hidratarse y consultar al médico a la brevedad", concluyó.


Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
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