Ahora, es el tiempo de Sampaoli

Deportes 04/12/2017 Por
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FOTO WEB DURANTE EL SORTEO. / El DT de la Selección, Jorge Sampaoli, junto a Jorge Burruchaga
FOTO WEB DURANTE EL SORTEO. / El DT de la Selección, Jorge Sampaoli, junto a Jorge Burruchaga
Desde que el viernes se trocaron incertidumbres por certezas y las estimaciones, le abrieron la puerta a un análisis más objetivo; el fútbol argentino, se apresta a dar el otro debate, ese postergado por las necesidades que la emergencia no permitió, cuando Claudio Tapia, en un manotazo de ahogado, reemplazó a Jorge Sampaoli por Edgardo Bauza, 4 partidos antes del abismo.
El mundial se había convertido en una obsesión y ese derecho de conquista que se les atribuye a los equipos con historia y en el caso de Argentina, con el aditamento de contar con la pluma más sagrada de este tiempo, no generaba otro efecto que el de una mochila demasiado pesada.
Esa presión que nunca pudo asimilar este ciclo, impidió que se construyera una identidad de juego; el imperativo obligaba a revolear el poncho y buscar la clasificación por las vías menos adecuadas dejando para otro momento, reconocernos como un equipo competitivo desde lo compacto y creativo, desde las calidades individuales.
No estamos condenados al éxito y lo mejor sería ocuparnos de regenerar ese tejido deteriorado que muchas veces, nos empoderó imprudentemente para que se revitalice, otro mucho más saludable que mejore esas perspectivas, que las competencias internacionales, nos han hecho perder.
Dejamos atrás meses donde el pesimismo se había sumado al grupo familiar y eso es un alivio; Argentina jugará el mundial y la noticia, que parecía irrelevante por ese histórico legado, cobró forma física cuando la competencia previa en otros lugares del mundo, mostraba los fracasos estrepitosos de Holanda (semifinalista en la edición pasada jugada en Río de Janeiro); Chile (bicampeón continental) e Italia (socio fundador y multicampeón del fútbol internacional), en definitiva, aquella noche de Quito, será recordada por siempre por su épico desenlace.
Ahora sabemos todo lo que en la previa de esta competencia, se debe conocer para trabajar sobre el terreno de lo tangible; no sobran energías, ni tiempo de trabajo ni rivales para pruebas antes del debut. Tampoco son grandes las reservas para dedicarlas a las discusiones mediáticas, ya que como hemos visto y escuchado en la misma ceremonia realizada en el Kremlin la semana pasada, los más agoreros los tenemos adentro.
Sampaoli ya sabe días, horarios, sedes y rivales de la primera fase y el desafío, es mayúsculo, darle vida a una estructura colectiva que potencie, lo que individualmente, genera envidia puertas para afuera.

UN GRUPO EXIGENTE

La distribución de los equipos en las distintas zonas, han enfriado la necesidad de rotularlos enfáticamente; no hay grupos de la muerte ni accesibles. El panorama internacional sugiere, en este caso más que en competencias anteriores, ejercer la prudencia como un ejercicio recomendable; Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, las dos mega figuras del planeta fútbol, entraron con sus seleccionados por la ventana a Rusia y a partir de allí, nada puede ser considerado de manera tajante en esas ligeras clasificaciones que son un clásico luego de los sorteos.
Los compañeros de grupo, van a interpelar al equipo albiceleste desde un lugar de confort; ninguno carga con la responsabilidad del protagonismo del que sí, Argentina será depositario, sin embargo, lo que a priori surge como un grupo sin otras selecciones estelares, los antecedentes más frescos, lo refutan.
El Grupo D, por la presencia de combinados europeos y del “inevitable” Nigeria (será nuevamente rival en esta instancia por 3era vez consecutiva y 5ta. en los últimos 7 mundiales), pone la vara más alta que en las anteriores ediciones; en Brasil, Bosnia Herzegovina e Irán y en Sudáfrica Grecia y Corea del Sur, armaban un escenario donde la calificación de “accesible”, era pertinente; de hecho en ambos mundiales Argentina clasificó a octavos de final como ganador de sus grupos con puntaje ideal.
El pronóstico para esta oportunidad, parece tener mayores riesgos por el pobre nivel de juego que el seleccionado nacional ha difundido en toda la etapa de clasificación y por el perfil del resto de los equipos que componen la zona. Ya nos iremos ocupando de los pormenores de cada uno de ellos y como irán evolucionando a medida que nos acerquemos al 16 de junio; de momento y con los elementos de los que disponemos, la conclusión nos acerca a imaginar una disputa feroz por la clasificación, que no surge de mirarle la cara al cliente, sino, de desmadejar su derrotero y sus actuales herramientas futbolísticas.
La presencia de Islandia, el primer adversario de los albicelestes, amerita ese primer ejercicio de humildad en los futurólogos; los escandinavos, bisoños en estas competencias, han registrado progresos significativos a partir de 2013 cuando disputaron el repechaje para el mundial de Brasil, cayendo ante los croatas. Su consagración llegó en la Eurocopa del año pasado al clasificar para 8vos de final donde derrotaron a Inglaterra para después caer con alta exigencia, frente a los franceses; ese nivel de juego paralelamente, les permitió un buen pasar por las eliminatorias europeas y alcanzar el objetivo de llegar a Rusia, directamente como ganadores de su grupo, empujando a manera de revancha a Croacia, a esa repesca que luego ganaran los balcánicos a Grecia, y así, participar todos de lo que será un grupo, de buen nivel y de riesgo para Argentina.
Datos y enfoques que se desprenden de lo que cada uno ha proyectado en los últimos años.

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