Bonet participó en la presentación del libro

"LA BELLEZA DESARMADA"
FOTO AB EN SANTA FE./ Eduardo Sánchez, Miguel Lifschitz y Alejandro Bonet.
FOTO AB EN SANTA FE./ Eduardo Sánchez, Miguel Lifschitz y Alejandro Bonet.
El jueves último fue presentado el libro "La belleza desarmada", de Julián Carrón, en el Centro de Eventos Jerárquicos Salud de la ciudad de Santa Fe, organizado por Fundación Angel y el Movimiento Comunión y Liberación.
El encuentro incluyó un diálogo con el gobernador de Santa Fe Miguel Lifschitz y como panelista invitado estuvo el doctor Alejandro Bonet (docente de Filosofía del Derecho en UCSF y Derecho Político Constitucional en UCSE DAR), oriundo de la capital provincial y radicado hace muchos años en nuestra ciudad. Actuó de moderador Eduardo Sánchez. 
En la oportunidad, Bonet expresó lo siguiente: "es un libro que nace de una experiencia. Asume una herencia y la confronta con diez años de su vida. Tiene la virtud de la 'contemporaneidad', le habla al hombre de hoy.
"Es uno de los pensadores que marcan una orientación clara frente al desasosiego del hombre de hoy. Se anima a enfrentar todo el entramado histórico cultural vigente.
"En sus cuatro partes con dieciséis capítulos y la conclusión abarca el contexto y los desafíos, la respuesta que nace de un acontecimiento, la tarea educativa, el protagonismo de la persona y que significa ser una presencia.
"El contexto es la pérdida de todas las certezas existenciales, tanto religiosas como ideológicas, que tienen su impacto inmediato en la sociedad civil, y que generan un ser humano debilitado ante el poder. Se ha perdido la capacidad de mirar, de conocer la realidad y por tanto de reconocer lo que realmente está en juego, que es la naturaleza de la persona. Tomar conciencia de la naturaleza del yo. Una inseguridad existencial que nos lleva a buscar el apoyo en las cosas que hacemos.
"El acontecimiento es una provocación a ampliar la razón y vivir nuestra libertad. Razón y libertad han sido los motores imparables del hombre moderno que en una búsqueda autorreferencial se ha agotado en el intento. Julián propone un método que desborda todas las categorías de la mentalidad dominante. Lo que ayuda a conocer es un hecho, no un pensamiento abstracto. Un hecho que abre lo humano, despierta el deseo, remite a lo infinito, nos ayuda a redescubrir la realidad como signo.
"De ahí nace la tarea educativa. Educar no es dar instrucciones para el uso sino despertar una pasión por toda la realidad, una apertura al misterio. Ampliar el deseo. El desafío educativo es tener como horizonte de la tarea educativa la 'totalidad de la realidad', no reducir el sujeto a sus antecedentes biológicos, históricos, psicológicos, sino lo que la misma realidad de la persona nos pide, que es una exigencia de significado total. Una persona que vive con esta amplitud educa, porque se comunica así mismo.
"Así nace un protagonista nuevo en la escena del mundo, porque se despierta la totalidad del yo, su sexualidad, su pasión afectiva, su deseo de pertenencia a otro, su capacidad de posesión con una distancia dentro. La fecundidad, el poder tocar la realidad de otra manera, trabajar en la obra de uno mismo, del entorno. Una consistencia en la obra porque está centrada en la persona. Un uso de la razón que aprende a afirmar toda la positividad que la realidad encierra dentro de su misterio. Y vio Dios que 'era bueno', que 'era muy bueno'. Una nueva racionalidad, un uso más adecuado del afecto y la libertad. Así descubrimos al otro como un bien, sea quien sea ese otro, también en política.
"Finalmente nos preguntamos ¿cómo se puede vivir? ¿cuál es nuestra tarea en el mundo? Ser una presencia original, que nace del encuentro con personas que viven de manera apasionante toda la realidad".

Te puede interesar