¿Qué te hemos hecho?, pero aún podemos ser...

Información General 03/12/2017 Por
ARGENTINA…
Es increíble que los argentinos dejemos pasar tantas estampas importantes para nuestra historia sin siquiera tratar de entender o tratar de escuchar…escuchar es un ejercicio importante que deberíamos practicar para poder reflexionar. A quién escuchamos…a las personas que tienen sustento para lo que dicen y no a los que tocan de oído, sin investigar, sin estar empapados en un tema, solo hablan ideológicamente defendiendo lo indefendible.
Nuestro país pretende llevar a cabo un cambio cultural y estructural muy profundo, pero para eso debemos unirnos todos, dialogar, pensar juntos, discutir con respeto y dejar de lado inclinaciones políticas como centro de nuestras vidas y no quiero decir con eso que se tienen que dejar de lado las ideologías, pero para construir un cambio en serio, debemos hacerlo desde la educación como punto fundamental de partida y debemos reconocer que hay que cambiar. El cambio no es de un Presidente, es de todos los argentinos, como protagonistas que vamos a estar inmersos en él. Por ejemplo, con la desaparición de los cuarenta y cuatro tripulantes del Submarino “Ara San Juan”, resurgen las críticas, agresiones, discusiones sobre culpables en las Fuerzas Armadas, en el Gobierno y perdemos el centro de la historia…este desgraciado hecho unió al mundo para ayudar a Argentina a encontrar a estos héroes de la historia, que un grupo de inadaptados, que quedaron inmersos en “un tomo de la historia de hace treinta y cinco años”, disfrutan en las redes de lo que podría ser la muerte de cuarenta y cuatro argentinos.
Qué mal que estamos como país si comparamos el caso de Santiago Maldonado que estaba cortando una ruta, escapando supuestamente y se ahogó, con estos submarinistas que cuidan la soberanía de la Patria. Ningún argentino debe morir, pero hay cosas que son incomparables. Es cierto y vergonzoso, que CTERA le dio trascendencia a un hecho e ignoró el otro…Todo país serio debe tener Fuerzas Armadas que cuiden la soberanía, dejemos de traer al presente hechos que pasaron hace tantos años, lastimaron a todo un país, pero ya pasaron. Tuvimos presidentes muy corruptos y otros no, es entonces que debemos dejar de juzgar todo el tiempo a todo el mundo. Menos mal que Dios no es tan mezquino, ni vengativo, ni castigador, porque si no ninguno podría entrar al reino de los cielos.
Personalmente me enorgullece que se dejen de lado diferencias entre los distintos países del mundo para unirnos todos buscando “vida”, la vida es superior a todo bien…la guerra es muerte, es división, es enemistad, es tristeza, en cambio la vida trae luz, unión, alegría y acá estamos todos juntos para un buen fin, dejemos rencores que no nos conducen a nada, cuánto mal hicieron,  te hicieron querida Argentina y ahora cuanto nos cuesta comprender que odiándonos, peleándonos, insultándonos en la redes y en la vida, no nos conduce a nada. Qué ejemplo le damos a nuestros niños y jóvenes, de qué valores le hablamos cuando leen lo que somos capaces de escribir en las redes sociales.
Yo le rezo a Dios todos los días para que podamos crecer y ser mejores, reflexionando, dialogando, aceptando que puedo estar compartiendo una mesa con alguien que piensa distinto, puedo ayudarlo si me necesita, que puede importarme de qué partido es, quien reclama apoyo o una mano para sostenerse. Señores periodistas, no los acuso de nada, por el contrario los aliento, ya que les recuerdo que en esto del acercamiento, de la unidad, de la prudencia en los mensajes, del respeto, ustedes son pilares importantes y sostengo que un periodista debe ser objetivo en su labor para construir consensos desde el disenso.
Si todos sumamos desde nuestro lugar, y con la ayuda de Dios, tal vez, solo tal vez, logremos entre todos esa Patria maravillosa que nos merecemos y se merecen nuestros queridos hijos, herederos de una Patria grande.
Argentina…¿qué te hemos hecho?...pero aún podemos ser…

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