La Bestia que fuga

Información General 15 de noviembre Por
El 21 de octubre estrenó Bestia (se vienen dos fechas más). Una obra de múltiples lenguajes, dirigida por Gabriela Guibert y Candela Pruvost. Un poco de bestialidad colectiva a contrapelo del individualismo organizado.

Por Analía Ojeda

¿Cómo entrar? Así, con los cuerpos desajustados al ingresar a la sala de máquinas de la Usina del Pueblo. La detención y el movimiento. ¿Dónde alinear el cuerpo? ¿Dónde ubicarse para ver? Así, como irrumpe el texto verbal (Bruno Androvetto) que nos golpea en seco y nos lleva con sus babas metálicas hasta el deambular autómata de los otros cuerpos en escena. Entrar ya es bestial. ¿Cómo salir?
Una puesta colectiva en la que se derrumba no solo lo “natural” sino también el horizonte de expectativas del público (muy diverso en las primeras funciones y esto potencia la apuesta artística en la ciudad). ¿Y ahora, qué? -parece decir la mirada sacudida del espectador. Los géneros (esas categorías que arrullan el sueño de lo social) son atravesados por una corporalidad desclasificada y mutante. La política de la manada (Deleuze): animales y humanos-autómatas que fugan de la apretada malla tramada por la microfísica del poder. Destierro del orden, de la normalidad. El admirable trabajo físico de los cuerpos en escena (los jóvenes y potentes Candela Pruvost, Luis Picard, Nicolás Reano, Emmanuel Sánchez, Gina Truccone) es bestial e hipnótico. No podemos dejar de mirarlos. Pero ellos no nos miran. Desarraigo de la mirada y deseo de lo que no nos ve pero nos lleva a ver.
Algunos trazos de Foucault (Los anormales) se infiltran en la distorsión de una trama rota: cuerpos automatizados, fluyentes, trabados, mezclados, violentados, negados y deseados. Arrimados. Al ras. Solos. La parodia de lo exhibitivo y la fiesta de la fuga. La costra humana pica, la piel animal emerge, la cultura enferma.
Múltiples lenguajes estallan. Vestuario y detalles escenográficos incisivos (audaz intervención de Ivana Aguirre y Mercedes Zimmermann). Luces que desatornillan o anestesian (Juan I. Durando, Azul Pisani). Sonidos-ruidos cruzados (Pisani). Música envolvente o escupiente (la interdiscursividad en manos de Durando). Todo explora/ explota esos devenires ausentes de lo trazado. Bestia rasca, lastima, ahueca, arroja.
Nos perdemos en esa búsqueda del lazo pero de un modo agónico y antagónico también. Los cuerpos saltan, danzan, se cruzan, se chocan, se mestizan, se mimetizan y se evaden. Chasquean y chistan, gimen y arrullan. Se rascan, se deforman, se contorsionan, se frotan. Fugan del cuartel de signos. Son anteriores al lenguaje. Pero algo resuena en lo contemporáneo de esa desgarrada forma del encuentro. ¿Estamos afuera?

FUNCIONES
Las próximas funciones de "Bestia" serán este 17 y 19 de noviembre, a las 22 y 23.30 en el Museo Municipal Usina del Pueblo. Las entradas se pueden reservar al teléfono (03492) 15411360.


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