Una victoria para creer

Deportes 12 de noviembre Por
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FOTO WEB GRITO DE GOL. / El Kun Agüero ya marcó el tanto y celebra en Moscú.
FOTO WEB GRITO DE GOL. / El Kun Agüero ya marcó el tanto y celebra en Moscú.
Esta nueva etapa que se empezó a escribir ayer en Moscú, no está exenta de las contraindicaciones que todo ciclo que pretende reinventarse, transmite. Las insinuaciones abundaron como parte de un propósito de juego y también se presentaron otras más productivas en el marco de un partido jugado en esa clásica mixtura de trámite amigable y un poco más formal por momentos, un poco más formal.
El equipo europeo, integrado por futbolistas que militan en la liga de ese país, sin figuras que lo hagan en los principales torneos del Viejo Continente, no cooperó demasiado con la estética del partido ya que prefirió agruparse, reducirle todos los espacios y permitir un monólogo en la tenencia del balón del equipo albiceleste.
En la primera media hora y a pesar de esa austeridad del combinado ruso, Argentina impuso dinámica y procuró desarrollar un simulacro de dominio más ostensible, acaso imaginando que el poderío y el atrevimiento de los potenciales rivales en el mundial, sea diferente. Sin que Messi impusiera sus reglas, el empeño de Salvio y Enzo Pérez con alguna pincelada de Lo Celso, desacomodaron ese molde en el que se había metido el rival y surgieron las jugadas más claras de esa primera mitad. A los 20` Messi buscó a Lo Celso, la velocidad de Di María prevaleció llegando de atrás pero su remate abajo fue neutralizado por el arquero Akinfeev que se transformaría en gran figura del partido. Ese dominio incipiente se prolongó en otras llegadas verticales, un remate externo del Kun Agüero que no puedo vulnerar la resistencia del portero ruso y cerca del final, una volea de zurda nuevamente del delantero del City para que Akinfeev, con enormes reflejos echara al córner una pelota de gol inexorable.
Así se fue el primer tiempo sin novedades más que por la falta de puntería de los jugadores argentinos, por los méritos de quien defendió el arco de los anfitriones.

TIEMPO DE DEFINICION

Para el final, la expectativa estaba centrada en dos frentes; el primero, cómo hacer la diferencia en el resultado, algo que ya explicamos los motivos por los cuales se le negó sistemáticamente y la otra cuestión, una aparición más influyente del capital argentino, algo apagado en el primer segmento del juego.
Lo tuvo Messi a poco de comenzar la segunda mitad, pero su exquisita definición no llegó a destino ya que la pelota fue barrida por unos de los zagueros rusos cuando el arquero ya había quedado fuera de acción.
Jorge Sampaoli comenzó a tomar decisiones después del primer cuarto de hora; Lo Celso no se consolidó dejando pasar una gran oportunidad y su reemplazo por el Papu Gómez, cayó por su propio peso. Ya el trámite de juego le exigía al equipo argentino mayores esfuerzos para romper la paridad; desde lo táctico, la idea seguía siendo clara pero faltaba esa puntada final para convertirse además en eficiente desde lo ofensivo.
Los intentos finales tuvieron otros aportes desde el banco, antes de la media hora, Sampaoli ordenó el ingreso de Diego Perotti, el ex jugador de Boca ahora en la Roma, desplazó a Di María de irregular producción y unos minutos más tarde, decidió hacer debutar a Cristian Pavón en lugar de Salvio, que tuvo un trabajo aceptable en el primer tiempo pero que después, se derrumbó físicamente.
El panorama no cambio demasiado, el equipo albiceleste se mostró firme y ordenado con un trabajo sobresaliente de Javier Mascherano, uno de los puntos altos, pero la falta de lucidez ofensiva, comenzaba a quitarle brillo a esta presentación. Sin embargo, cuando poco quedaba por verse, Messi habilitó a Pavón que en posición adelantada, envió un preciso centro desde la derecha buscando a Agüero y entonces, la justicia acompañó el desenlace; Agüero definió en segunda instancia de cabeza y con ello, dos valores esenciales se cristalizaron, la justa victoria del seleccionado argentino y el premio al jugador más valioso del partido.
No es una dato para soslayar, la tarea de este jugador tan cuestionado en los últimos partidos y hasta, relegado por el propio técnico a un rol de suplente de segundo orden. Agüero perdió la titularidad a punto tal, que en los encuentros ante Uruguay y Venezuela, donde la Selección no marcó goles (excepto el que en contra anotó la Vinotinto), ni siquiera tuvo minutos, mientras, Mauro Icardi y Darío Benedetto, despilfarraban todo lo que pasaba frente a sus narices; la tarea ante Rusia en su condición de goleador y figura, lo repone como una pieza valiosa y es deseable que tanto en técnico como los aficionados, le renueven la confianza faltando tan poco para la Copa del Mundo.
En términos generales, un entrenamiento positivo, en el que también, se destacó Javier Mascherano jugando como marcador recostado sobre el lateral derecho, desplegando una solvencia que ya añorábamos y que lo posiciona como un titular indiscutible pensando en el modelo inicial para el debut mundialista.
La apatía de Messi, es parte de sus características que suelen ser más visibles con la camiseta nacional que con la del Barcelona; dejémoslo a un costado para evitar preocupaciones inconducentes, porque como ya lo dijo el poeta “ojo con los genios que a veces se hacen los muertos”.
El martes, otra prueba ante Nigeria para seguir auscultando la salud de un equipo, que como quedó demostrado en Moscú, será una de las atracciones en Rusia 2018.

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