La técnica del pinzado para los nuevos brotes

SUPLEMENTO RURAL 12 de octubre Por
La técnica de pinzado es muy antigua, y aunque ya no se practique tanto, es interesante conocer sus beneficios para aplicarla a ciertas especies.
Mientras la Primavera aún no luce convencida en instalarse entre nosotros si consideramos las temperaturas y los cambios constantes del clima, con lluviecitas, lluvias y vientos de cierta intensidad, hoy vamos a abordar el tema de la técnica del pinzado, que consiste en eliminar los extremos de los tallos que crecen activamente en longitud, para estimular el desarrollo de las ramas laterales. Se trata de un proceso que tiene múltiples aplicaciones, tanto en jardinería como en la horticultura.
El sistema es muy sencillo, pues basta con cortar la terminación herbácea de los brotes mediante un pinzamiento con las uñas. Así se consigue la detención del crecimiento longitudinal y se provoca el crecimiento de las ramas laterales. Al mismo tiempo se consigue también que en la rama en la que se apoya el brote pinzado se emitan nuevas yemas que de otra forma quedarían latentes. El pinzamiento es una operación que debe efectuarse cuando la planta comienza a desarrollar nuevos brotes.

¿QUE BENEFICIOS APORTA?
En las plantas de interior, decorativas por sus hojas, se consigue gracias al pinzado, que las matas crezcan más compactas y lustrosas; en las especies decorativas por sus flores, tal como el clavel, se logra mediante la técnica que en vez de tener varias flores de pequeño tamaño, toda la fuerza de la planta se concentre en una sola, por lo que esta adquiere un tamaño mayor al normal.
En horticultura los beneficios son muy similares, pues por un lado se obtienen mayor número de ramas fructíferas, y por otro, al detener la savia en su camino, se obtiene una mejor maduración de la madera, con lo que se acumulan reservas en sus tejidos y los frutos serán más grandes.

¿A QUE ESPECIES SE
PUEDE APLICAR?
En plantas de interior, está especialmente indicado en geranios, calceolarias, fitonias, fucsias. Para plantas de jardín es una técnica que puede aplicarse en los crisantemos, con lo que se logra una floración más temprana si se pinza el ápice, o más tardía si se pinzan los brotes laterales; también es muy útil en claveles, salvia, aster, menta y guisantes de olor.
En horticultura es un sistema infalible para conseguir mayor producción de melones, tomates, pepinos, berenjenas y calabacines pues en estas especies la flor femenina suele aparecer en las ramificaciones de tercer y cuarto orden, y gracias al pinzado, se logra que estas ramas aparezcan antes y en mayor número.
Espero les haya interesado el tema de hoy y los dejo con una reflexión:
"Por más dolorosa que sea, cuando la vida comience a crecer desenfrenadamente en todas direcciones, tomemos las tijeras y recortemos con habilidad el exceso que priva a nuestro espíritu del crecimiento esencial".
Hasta el próximo jueves, María Paula. 

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