Astrofotógrafo y el esfuerzo para alcanzar los objetivos

El entrevistado en Radio Rafaela contó con lujo de detalles cómo anidó esta pasión desde que tenía 10 años y el gran esfuerzo que hizo para llegar a las metas. Combina trabajo y la pasión por las estrellas.
"La magia del cielo estrellado que me atrapó de niño, se fue transformando en pasión por la astronomía, en una necesidad de contemplar y registrar la belleza del universo que nos rodea. En el silencio de la noche, mientras mi cámara esta capturando la tenue luz de la Vía Láctea, viene a mi mente una cita del genial Neil de Grasse Tyson: "Somos parte de este Universo, estamos en este Universo, pero quizás mas importante que estos dos hechos es que el Universo está en nosotros", según  se puede leer en el perfil de facebook de Eduardo Schaberger Poupeau.
Quien recorre las redes sociales no puede dejar de maravillarse con las fotos que sube este fotógrafo rafaelino enamorado del cosmos desde su infancia,  en la que soñaba con ser astrónomo. La vía láctea, la luna, el sol y sus manchas, nebulosas y constelaciones, saturno son los protagonistas de la obra de este rafaelino.
Entrevistado por LT28 Radio Rafaela contó su historia, ligada a los sueños, al sacrificio y al trabajo. "Todo empezó -fue contando- cuando era muy chico, tengo recuerdos de cuando tenía 10 años y ya era un apasionado por la astronomía, estimo que un poco sería por la época, nací en el '73, viví toda la época de la conquista del espacio, de las estaciones espaciales, el transbordador, cosas que me impactaron mucho y me hicieron nacer este amor por la astronomía", ampliando "me crié en una familia humilde, me criaron mis abuelos, mi abuelo era albañil, posibilidades económicas no había como para tener equipos, telescopios, pero nada impidió que pueda seguir adquiriendo conocimientos, era clásico verme en la biblioteca de la escuela leyendo libros sobre el tema que siempre me apasionó. Cuando tenía 12 años me preguntaron que quería ser y yo respondí que quería ser astrónomo".
"Luego la vida -continuó Eduardo- te va llevando por distintos caminos, estudié computación, luego fotografía y en los últimos años empecé a reflotar mi amor por la astronomía, amor que nunca perdí y empecé a equiparme. Vi que las posibilidades que dan las cámaras actuales me iban a permitir hacer cosas muy buenas en fotografía y uní dos pasiones, la fotografía y la pasión que me acompaña desde chico por la astronomía y hacer astrofotografía", por lo cual "empecé a investigar, a comprar mis primeros telescopios, mis primeros equipos y sobre todo a aprender, no hay nadie en la Argentina que te enseñe, soy autodidacta, es buscar, investigar, aprender con uno mismo, no hay cursos de litofotografía".
Preguntado sobre cómo hace una persona que desea desarrollar su vocación en tales condiciones, respondió "Es cierto, los equipos no son económicos, tenemos la realidad de nuestro país, no es tan fácil traer equipos, los equipos que se usan hay que traerlos de Estados Unidos o Europa, no es que uno compra todo de una... todo se fue haciendo con trabajo, esfuerzo, sacrificio, no irme de vacaciones, seguir con el mismo auto de siempre, todo ese tipo de cosas para poder acceder a esos equipos", ampliando respecto a su familia, sostuvo "Mis abuelos dudaban de mi amor por el cielo, las estrellas, un poco por eso empecé a estudiar computación, estaba en auge, como cuando lo era ser médico cuando ellos eran jóvenes. Yo soy curioso, me gusta un poco todo, entonces no me costó hacerlo porque me apasiona también y es algo que hoy sigo usando, pero esa cosa latente de la astronomía siguió y ahora lo hago. Siempre tuve apoyo, la astronomía es algo que a casi todo el mundo le gusta, si se invita a alguien a ver la luna,  seguro le va a gustar, no es algo distante".
En cuanto a su foto favorita, el entrevistado dijo "El año pasado hice una foto en Córdoba, panorámica, en Cerro Colorado, de todo el arco de la vía láctea, a las 2 de la mañana, estaba justo en ese momento Saturno y estaba Júpiter y se formó un triángulo muy llamativo. Por esa foto me dieron un premio de una página que se llama La Foto Astronómica del Día Amateur, a la que mandan fotos todos los astrofotógrafos del mundo".
Sobre un lugar al que le gustaría viajar, Eduardo sostuvo "Sin dudas, Islandia, es muy loca en su geografía, hay un 10% de su superficie habitable, el resto son volcanes, montañas, y muy buenos cielos y la posibilidad de fotografiar auroras boreales".
"No hay nada organizado -afirmó sobre la situación de los astrofotógrafos- , hay foros para compartir lo que hacés y recibir consejos de otros colegas. Internacionalmente si hay. Hay personas que hacen cosas buenas pero se dedican a una especialidad, el sol, la luna, el cielo profundo, paisaje astronómico, lo hacen por gusto y por las dificultades que representan, cada uno requiere equipos diferentes... yo estoy en la etapa en la que me gusta todo".
Respecto a como administra su tiempo, Eduardo dijo:  "Yo soy fotógrafo, ese es mi trabajo, nunca dejaré la astrofotografía, paso de los niños a las estrellas. A veces voy al campo, estoy tres horas haciendo fotos a un objeto y luego siguen muchas horas de procesamiento digital. Me acuesto muy tarde, me gusta la noche como a todos los amantes de las estrellas, el tema de la astronomía es que hay fenómenos que se producen ese día a esa hora y allí tenés que estar, no se puede programar... es en un momento y se hace o no se puede hacer más. Por ejemplo, el eclipse de sol que recorrió de costa a costa el país, el fenómeno total cuando la luna ocultó el sol duró dos minutos y hubo gente que viajó de todas partes del mundo".

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