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Suplemento Aire Libre 11 de septiembre Por
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Plan de vacunación de los cachorros

EL CACHORRO. Es importante respetar su plan de vacunación.


La Parvovirosis y el Moquillo son dos enfermedades muy graves que pueden matar a nuestro cachorro si no realizamos la vacunación preventiva. Además, los cachorros nacen con parásitos ya que se los trasmite la madre durante la gestación y la lactancia. Por ello, también es muy importante, la desparasitación. El plan de vacunas consta de: Tres (3) dosis de parvovirus con intervalo entre cada una de un mes. Si en el lugar donde va a habitar el cachorro, o anteriormente murió otro animal de parvovirus, se recomienda hacer un refuerzo a los 15 días. Recién la tercera dosis de vacuna garantiza inmunidad, aunque con una dosis, si llegara a enfermar después de los 10 días de aplicada, puede salvarse, con dos dosis es muy raro que lo mate y con tres dosis no contrae nunca la enfermedad. Dos (2) dosis de moquillo/hepatitis/tos de las perreras/leptospirosis con intervalos entre cada una de 1 mes. Recién la segunda dosis garantiza inmunidad. Una (1) dosis de rabia a los 5-6 meses de edad. Luego hay que repetir anualmente la vacuna quintuple (parvovirus / moquillo / hepatitis / parainfluenza / leptospirosis) y rabia. Se debe desparasitar al cachorro con cada vacunación porque además de eliminar los parásitos, el antiparasitario estimula las defensas y ayuda a que la vacuna produzca un mejor efecto inmunizante. Luego de terminado el plan de vacunación se desparasita en forma periódica cada 4 meses y con cada revacunación.
Importante: Este es un plan de vacunación orientativo y recordamos la importancia de consultar al profesional veterinario al respecto.

Los pasahilos y punteros de la caña de pescar

A estos componentes de una caña de pescar muchas veces el pescador no les presta la atención que debiera y pueden llegar a marcar la diferencia entre una captura récord y un corte de línea. Por ello, ya sea en el momento de la compra de una caña o cuando le efectuamos la limpieza y mantenimiento, nos debemos detener en controlar el tipo de pasahilos y puntera de la caña o el estado en que se encuentran. Algunas cañas vienen con pasahilos y punteras confeccionados en alambre de bronce cromado. Estos podemos afirmar que son de mala calidad y en general deben ser descartados. El cromado de los alambres con el roce de la línea salta dejando bordes filosos que desgastan la línea y pueden provocar el corte de la misma. Luego vienen los de porcelana que son muy buenos pero requieren que se los controle a fin de detectar surcos que luego deriven en el mismo problema que los anteriores. Este tipo de pasahilos con aro de porcelana no sirven en el caso que se utilice multifilamento ya que este resulta muy abrasivo para los mismos. En las cañas de buena calidad podemos encontrar pasahilos de óxido de aluminio que son los más convenientes, por la suavidad que tienen permiten la salida de la línea sin problemas a la vez que resisten muchísimo la fricción sin que se hagan surcos o rebabas cortantes. Por último están las últimas cañas con pasahilos de circonio, un material de extrema dureza pero con un gran coeficiente de deslizamiento. Claro, por ahora las cañas que vienen con este tipo de pasahilos son muy caras pero ya llegará el momento en que se popularicen. Vienen también cañas con pasahilos y punteras provistas de pequeñas roldadas o rodamientos, pero estas están diseñadas para la pesca de grandes peces de mar y no son aconsejables para nuestra zona. Prestar atención a estos detalles es prolongar la vida útil de nuestra línea y en definitiva, asegurarnos que no vamos a perder la pieza soñada por un corte de línea imprevisto.


Cocina: consejos para asar pescado

El pescado asado es una de las formas más exquisitas de degustar su carne. Para los asadores nóveles aquí van algunos consejos: una vez limpio el pescado se lo condimenta con limón primero y luego sal y pimienta. En la parrilla se lo debe colocar, primero, con la carne hacia las brasas. El pescado tiene una carne muy delicada y poco firme, por lo que si se pega a la parrilla al querer darlo vuelta quedará adherido a esta y solo serviremos migajas. Para evitar esto la parrilla debe estar fría cuando se coloque el pescado arriba. Siempre se coloca primero el lado de la carne hacia las brasas. Cuando se toca con la mano las escamas o el cuero (que quedó hacia arriba) y se nota caliente, es el momento de darlo vuelta. Aquí se debe proceder con mucho cuidado para evitar que se desarme. Cuando notamos que del lado que quedó hacia arriba empieza a hervir o burbujear, el pescado estará listo. Lo ideal es consumir el pescado asado sin mucho más condimento que sal, limón y pimienta ya que así se saborea en forma plena su carne. Pero si se prefiere agregarle alguna salsa o chimichurri es preferible hacerlo en el plato, porque si se lo agregamos cuando aún está en la parrilla corremos el riesgo que nos quede con gusto y apariencia de hervido. Al servirlo se deben sacar las porciones con ayuda de un tenedor “rascando” en dirección de las espinas. Hoy es muy común que las pescaderías ofrezcan “pescado despinado”. Este es un poco más difícil de asar ya que al intentar darlo vuelta, al carecer del sostén del espinazo, es probable que se desarme quedando parte en la parrilla o, lo que es peor, cayendo sobre las brasas. Una forma práctica de asar el pescado despinado es colocándolo desde el inicio con la escamas hacia abajo y luego cubrirlo con una fuente metálica y sobre esta colocar unas brasas (como haciéndolo a dos fuegos). El pescado también se puede asar envuelto en papel aluminio o papel grueso (tipo bolsa de pan) aceitado. Para ello se debe rellenar con verduras y condimentarlo bien con distintas hierbas, pero, para evitar que quede con la apariencia de hervido, 15 minutos antes de terminar la cocción se debe romper el papel permitiendo la salida del vapor.
Salsa crema de limón para pescado: Se ralla la cáscara y se saca el jugo de dos limones bien maduros. Luego en una ollita se derriten dos cucharadas de manteca y se le agrega dos cucharadas de harina común hasta obtener una pasta, a continuación se le agrega 1 vaso de vino blanco, sal pimienta, la ralladura y el jugo de los limones. Se cocina brevemente hasta que se evapore el alcohol del vino y se consiga una crema liviana. Fuera del fuego se le agrega perejil picado.

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