¿QUÉ TAN LEJOS ESTAMOS?

5to Comunicación 15/09/2017 Por
Juegos que provocan auto-lesión y se hacen virales mundialmente a través de las redes sociales. Los cortes en la piel, el bajar peso de forma excesiva y quemarse se convirtieron en una moda en niños y adolescentes.

Vivimos en una realidad en la que ya no podemos ver la gravedad de lo que estos retos nos pueden llegar a causar, no solo física, sino también psicológicamente.  Las víctimas realizan estos “juegos” sin pensar cuales serían sus consecuencias o llegar al extremo máximo o reto final que es suicidarse, ya sea cumpliendo una orden o porque ya no soportan la carga de lidiar con esto.

Los métodos psicológicos de daño hacia su víctima están cada vez más arraigados en nuestra vida cotidiana. Comenzaron siendo retos que provocaban rechazo, miedo o falta de interés pero cada día lo vemos más naturalizado en todas las clases sociales por querer ser igual o superior a los demás. Estos jóvenes recurren a este tipo de retos como un escape a la realidad que viven como si fuera una solución a él bullying que reciben en su entorno escolar o el acoso que viven día a día con alguien de su edad o familiar cercano.

La mayoría de estos juegos se basan en tragar cosas que no les hacen bien a nuestro cuerpo, tener la cintura que mida el mismo ancho que una hoja o que al juntar tus piernas haya un espacio entre tus muslos, apoyar hielo sobre sal y aguantar lo máximo que puedas, que es equivalente a una quemadura o hacerte heridas en el cuerpo. También, existen retos como el del condón challenge que llegó a ser viral en todo el mundo y la persona podía correr el riesgo de asfixiarse con un profiláctico lleno de agua cubriendo su cabeza hasta el cuello, otros es el conocido juego de la ballena azul  en que consiste en realizar una serie de 50 retos en 50 días, éstos van aumentando su gravedad física y psicológicamente, que si no cumple los retos, es manipulada por un usuario falso mostrando información privada de la persona.

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En fin vivimos en un mundo en la que ya no sabemos diferenciar que es lo arriesgado y lo que no, en la que sin darnos cuenta estamos constantemente naturalizados con esto. Si no empezamos a tomar conciencia de nuestros actos en un futuro nuestra vida misma va a ser un desafío del que ya no vamos a poder salir y va a ser demasiado tarde. A las personas en algunos casos el vivir les cuesta mucho y no saben cómo hacerlo. Por eso necesitan gente a su alrededor  que los miren, los acompañen y los sostengan durante el transcurso de su vida, para que no lleguen a cometer algunos de estos “retos” sin saber cómo actuar frente a ellos y por no saber encontrar una solución terminan suicidándose.

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