Con sabor a hierbas

SUPLEMENTO RURAL 10 de agosto Por
Qué placer encontrar a metros de nuestra cocina plantas aromáticas para hacer más ricas nuestras comidas que compartimos con nuestros seres queridos. De eso se trata el artículo de hoy. Pasen y lean.
FOTO ARCHIVO JARDIN AROMATICO. Contar con hierbas que nos ayuden en la cocina resulta de gran utilidad.
FOTO ARCHIVO JARDIN AROMATICO. Contar con hierbas que nos ayuden en la cocina resulta de gran utilidad.
Las hierbas aromáticas no exigen grandes macetas, requieren poco espacio, cuidados mínimos y se encargan de dar el toque de distinción a cualquier receta. Su cultivo responde a una costumbre milenaria: a lo largo de la historia, el hombre ha sabido apreciar las bondades de una gran variedad de especies.
Podemos recurrir a los sobrecitos con verduras deshidratadas, condimentos y hierbas que encontramos en los supermercados. O podemos elegir una salida más natural y práctica de tener siempre los aromas en nuestro jardín muy cerca de las ollas de nuestra cocina, sin tanto esfuerzo. De más está decir que entre un condimento envasado y seco y otro recién extraído de la planta, hay una diferencia considerable y tentadora.
Lo fundamental es saber que se puede emprender la tarea de cultivarlas aún contando con poco espacio. Por otra parte el placer de preparar las comidas con ingredientes de nuestra propia cosecha resulta muy estimulante.
En términos generales todas prefieren un suelo suelto y fresco. Eso sí, es importante que tengan un buen drenaje y jamás les falte el riego. Las más comunes y fáciles de cultivar en casa son: orégano, menta, cebollín, estragón, romero, tomillo y albahaca.
-Laurel: el toque indispensable para un buen tuco. La planta es de crecimiento rápido y se transforma en un gran árbol. Conviene cultivarla en una maceta profunda con una mezcla por partes iguales de resaca, tierra negra y arena. Prefiere los lugares en donde el sol es permanente y necesita que se le riegue cada 3 o 4 días. No exige ningún tipo de abono.
-Orégano: para disfrutar de una rica fragancia basta con mover las hojas. Su frescura garantiza el toque perfecto para realzar cualquier tipo de comida. El mejor resultado se obtiene cortando las hojas a mano y en el momento de usarlas. La plantita disfruta del sol de la mañana y del suelo suelto y fresco. Es importante protegerla del viento y no permitir que el sustrato se seque.
-Menta peperina: es una hierba rastrera que resulta ideal para preparar una buena infusión o perfumar ensaladas, carnes y postres. Puede aprovecharse para tapizar el suelo de las macetas, ya que tiene un crecimiento prolijo y parejo.
-Perejil: es una hierba anual que se siembra desde julio hasta marzo. Si quiere que sus semillas germinen rápidamente déjelas en remojo 24 hs. y luego cúbralas con una fina capa de tierra. Para tener siempre a mano sus hojas fresquitas requiere (como mínimo) dos horas diarias de sol. Conviene procurarle un suelo de tierra negra y regarla día por medio. Un buen truco consiste en sembrar una buena camada cada 15 días para asegurarse una estupenda producción durante todo el año. Tienen flores que adornan graciosamente las macetas. Es una planta perenne muy vistosa que podrá cultivar durante todo el año. Plántela sola o acompañada en una mezcla de partes iguales de tierra negra y arena. Riéguela cuando note que el sustrato se ha secado y ubíquela entre plantas altas que le sirvan de barrera contra el viento.
-Estragón: ingrediente insustituible de la cocina clásica. Plántela en partes iguales de tierra y arena. No la riegue sino cuando la tierra se note bien seca.
-Ciboullete: de sabor suave y refinado. Requiere un suelo compuesto por tierra negra, arena y abono (resaca o humus) por partes iguales. Para nutrirla coloque cada tres meses cáscara de huevo molida. Muela 3 cáscaras por planta y mezclar con la tierra de la maceta. Conviene procurarle 5 horas diarias de sol.
Mucha suerte con sus especies de jardín... y me despido con una reflexión para meditar: 
Los sueños no producen éxitos por sí mismos / El éxito sostenido llega a través del trabajo sistemático.
Pero antes necesitamos de esos dulces sueños / Para que nos den la energía y el entusiasmo que solo llega cuando la aspiración toca los recursos internos.
Hasta el próximo jueves, María Paula.

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