Comercio y producción

Editorial 06 de agosto Por
No sucedía desde 2009: el comercio crecerá más que la producción.

Los pronósticos sobre el comercio y la producción para cuando cierre el presente año 2017 y para el 2018, encierran algunas cuestiones que llaman la atención, así puntualizado por el analista especializado Jorge Castro. Es que según el Fondo Monetario Internacional, el comercio tendrá una expansión de 4% este año y 3,9% el próximo, la cual implica que esta actividad sostenida por el intercambio mundial de bienes y servicios estará por encima de la producción ya que el alza del PBI mundial crecerá 3,5% en el presente año y 3,6% el que viene. Tal situación llama la atención ya que no sucedía que el comercio crezca más que la producción desde 2009.
De tal manera, el comercio vuelve a tomar las características que tenía en los primeros años del siglo, cuando lograba volúmenes mayores que la producción, habiendo llegado a ser prácticamente el doble, e incluso al influjo de la inversión extranjera directa de las empresas transnacionales llegó a ser el triple mayor. Una fórmula que respondió desde el comienzo de la globalización en 1991. Aunque todo comenzó a modificarse con la crisis financiera de 2007/2009, extendiéndose hasta ahora en que el comercio vuelve a prevalecer sobre lo producido.
Entre 2010/2016 el intercambio del comercio global logró una expansión de 2,8%, constituyendo un período de 6 años seguidos de actividad comercial por debajo del PBI mundial. Una situación calificada de excepcional que no registraba antecedentes desde la década del '70, recordándose que la historia del comercio mundial establecía una actividad total de 4 billones de dólares en 1990, expresando el 20% del PBI mundial, mientras que en 2014 pasó a 24 billones y explicando el 30% del PBI, habiendo tenido una expansión de 67% anual durante ese período.
El sistema, según lo explica el articulista, mutó de su condición transnacional a la global cuando la revolución tecnológica permitió el acceso a informaciones para tomar decisiones estratégicas en tiempo real a escala global, con lo cual se logró superar el espacio para convertirse en instantaneidad.
El comercio internacional presenta dos fases muy bien delimitadas, creciendo en la primera de ellas en función de la caída del costo de transporte marítimo y ferroviario, entre 1850 y 1950, mientras que en la segunda el impacto pasó a depender de la disminución de los costos de transmisión de la información, a razón de 30/40% desde 1990 en adelante.
En este momento el 73% del comercio internacional está constituido por partes y componentes, mientras que apenas el 20% son bienes finales, siendo el sector de bienes intermedios el que más ha caído en los últimos 6 años dentro del intercambio global.
Por primera vez desde la revolución industrial los servicios como turismo y entretenimientos representaron un porcentaje mayor que los bienes finales con una relación de 62 a 38 por ciento. Algo que tiene directa vinculación con la desaceleración de la economía de China, la cual tiene un modelo sostenido en el consumo y la tecnología de avanzada. Tanto fue así que el gigante asiático fue aumentando sistemáticamente desde 2009 las importaciones por encima de las exportaciones, con una diferencia de 30% anual.
Es que mientras las ventas chinas al exterior se fueron reduciendo medidas con las compras, simultáneamente fue creciendo el turismo internacional con más de 128 millones de chinos viajeros por el mundo en 2016, los que en conjunto gastaron 292.000 millones de dólares, a razón de 8.870 dólares per cápita. Esto estuvo muy por sobre el nivel de los turistas estadounidenses y alemanes, que antes encabezaban cómodamente este posicionamiento.
La información digitalizada tuvo una enorme influencia en la transformación del sistema mundial de producción, algo que no sólo vino sucediendo en todos estos años, sino que para 2018 está previsto un incremento del 60%, lo que terminará por afianzar la importancia de la información como elemento central del intercambio comercial en el mundo. Hoy el valor de la economía digital está en 2,8 billones,
representando el 30% del intercambio mundial, estando previsto que en 2050 llegue al 50% del flujo de la actividad. 

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