Un profesor de teatro abusó de 18 menores

Policiales 01 de agosto Por
EN SAN JUSTO. HOY PEDIRAN SU PRISION PREVENTIVA
Un hombre oriundo de Rosario, cuyas iniciales son JMRB -de 28 años- será sometido en la jornada de hoy en la capital provincial a una audiencia de medidas cautelares, donde la fiscal María Laura Urquiza, pedirá su prisión preventiva por abuso sexual y corrupción de 18 jóvenes menores de edad, alumnos suyos cuando el rosarino dictaba sus clases en la escuela número 608 Sargento Cabral, de San Justo.
De este modo, la fiscal Urquiza solicitará la prisión preventiva del docente acusado por los cargos de "abuso sexual simple" y "corrupción de menores", elevando el pedido al juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Jorge Patrizi, en el marco de la audiencia de medidas cautelares prevista para las 8:00 de hoy en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
El imputado, JMRB de 28 años, es a quien la fiscal Urquiza ya le atribuyó la autoría de los delitos de abuso sexual simple reiterado agravado (por ser encargado de la educación) y corrupción de menores calificada (por ser las víctimas menores de 13 años y por ser el encargado de la educación).

LOS HECHOS
Los ilícitos que investiga la fiscal Urquiza fueron cometidos desde el inicio del actual ciclo escolar, en el marco de las clases de teatro que dictaba todos los viernes el docente imputado, para las cuales viajaba desde Rosario a San Justo.
“El hombre realizaba actos con contenidos sexuales no acordes a la edad madurativa de los niños. Los hacía participar en actividades de evidente connotación sexual; les exhibía imágenes y videos pornográficos; y dialogaba acerca de su condición sexual y de la de los niños”, precisó la fiscal Urquiza.
En relación al delito de abuso sexual simple, la funcionaria del MPA dijo que “también fue cometido en el aula en el marco de estos “juegos” que les proponía a los niños. Las víctimas de este delito fueron siete, todas niñas”.

ACTOS CON
CARACTER SEXUAL

“Los actos -continuó la fiscal Urquiza- fueron realizados por el imputado con un carácter inequívocamente sexual y promovieron y facilitaron la desviación en el normal desarrollo sexual de las víctimas”, agregó Urquiza.
En tal sentido, finalizó afirmando que “el imputado actuó a sabiendas de la capacidad corruptora de sus actos, ya que reiteradamente les decía a los niños que no contaran lo que hacían, y que si lo decían, nadie les iba a creer. De hecho –concluyó la fiscal– cerraba la puerta del aula con llave durante las clases en las que realizaba estas actividades y exhibía los videos [pornográficos]”.

Te puede interesar