AIRE LIBRE

Suplemento Aire Libre 31 de julio de 2017 Por
Leer mas ...

El manguruyú, el coloso del río

MANGURUYU. Ejemplar de 90 kilos pescado en Goya en el año 2013.

Por Héctor Espilondo

El Manguruyú pertenece a la familia de los siluridos (peces de cuero) siendo el hermano mayor – por tamaño y peso – de los moncholos, patíes, surubíes y otros peces de piel lisa. En cuanto a su tamaño, junto con el “Arapaiba Gigas” vulgarmente llamado “pirarucú” que habita en la cuenca del Amazonas, ocupan el podio entre los gigantes de la fauna fluvial americana.
Entre ellos podría agregarse al Surubí que adulto llega también a grandes portes. Un Manguruyú puede alcanzar 1.70 metros de largo y un peso de 100 kilos. De fuerza muy poderosa se oponen a ser sacados del agua corriendo el pescador el peligro de ser arrastrado por ello como ha sucedido en varias oportunidades. Hace ya algunos años en Rosario, en el río Paraná, un pescador notó que había enganchado una presa grande. El pez efectuó una espectacular corrida y sacando línea del canasto se enganchó un anzuelo en la camisa del pobre hombre. El tirón debió ser tan brusco que lo hizo perder el equilibrio cayendo al agua para ser arrastrado hasta el fondo por el pez.
Esta reconstrucción se hizo luego cuando encontraron flotando el cadáver entre los juncales de la costa con la línea enganchada en su camisa y un enorme manguruyú que aún forcejeaba por liberarse. Según las actuaciones sumariales el pez pesó 110 kilos. Couto de Magalhaes (político, militar, antropólogo y escritor brasileño) relata haber sido testigo de cómo el cadáver de un mestizo era arrastrado de una orilla a otra del río en contra la corriente. Al rescatarlo se encontró en la red cuyo extremo estaba atado a la muñeca del pescador, un enorme Manguruyú enganchado. Un amigo me refirió un caso parecido de un pescador algo alcoholizado que se acostó a orillas de un río en Bolivia atándose a un tobillo el grueso piolín de su línea de pesca. La proximidad del agua y la fuerza del Manguruyú fueron la causa de la muerte del pescador. Tal vez casos semejantes serían la causa de la desaparición de muchos pescadores nunca esclarecidas. El Manguruyú es muy escaso en la actualidad. Se alimenta especialmente de peces de menor tamaño. Para su pesca se utilizan mojarras, boguitas, sábalos o filetes muy frescos. Prefiere los ríos profundos donde también concurren especies menores de las que se alimenta.
En nuestra provincia el Manguruyú tiene veda permanente por lo que su pesca está prohibida. Se conocen dos especies que se diferencian por su tamaño y colorido: el chico o “Manguruyú de las piedras” que tiene sobre la nuca una banda clara cruzada y las aletas con una ancha franja oscura y que puede llegar a los 10 kilos de peso.
 La otra especie es el Manguruyú grande que como ya vimos alcanza mayores portes presentando en el lomo una especie de pelos. A pesar de su fealdad su carne es muy apreciada entre los pobladores costeros y se prepara de distintas maneras. Desgraciadamente su presencia en los ríos es cada vez más escasa lo que lo pondría al borde de las especies en peligro.

“El armado” un pez que da lucha

Vulgarmente despreciado por su fiero aspecto, el Armado es un pez que da dura lucha al pescador que utiliza equipos livianos. Su pique es franco y decidido a la hora de tomar carnadas y una vez entablada la lucha se muestra fuerte y poderoso presentando dura batalla al pescador y a su equipo. En la cuenca del Río de la Plata – Río Paraná existen tres variedades de Armados: el Oxydoras Kneri es el 'armado blanco o armado chancho', Ptedoras Granulosus es la denominación científica del 'armado común o armado amarillo' y Rhinodoras D'Orbignyi se denomina al armado conocido como 'marieta', la más pequeña de las tres especies.
 Los tres pertenecen a la familia Doradidae, del griego Doras, que significa piel o pellejo. La cabeza es en ellos generalmente muy osificada, con tres pares de barbillas. La aleta dorsal y las pectorales tienen un radio fuertemente osificado, generalmente aserrado. El hocico del armado blanco o armado chancho es prolongado y termina en característicos labios gruesos, con barbillas cortas.
El armado común aparece en toda la cuenca del Plata; se registra su presencia entre octubre y marzo. El Armado Chancho es quizás el más buscado ya que es el que llega a alcanzar mayor tamaño siendo comunes los ejemplares de 2 kilos y se pueden encontrar algunos que superan los tres kilos. Con este pez hay que tener mucho cuidado a la hora de manipularlo ya que en su lomo y sus laterales tiene una hilera de espinas aserradas que pueden lastimar las manos del pescador desprevenido. Por ello aconsejamos que al momento de levantarlo se lo tome con un trapo, guantes o una pinza. Teniendo en cuenta que estas espinas constituyen la defensa natural del pez no se deben cortar si es que se va a devolver el pez al agua.
El Armado es un verdadero recolector de desechos del fondo del río y come casi toda materia orgánica que se ponga a su alcance. Un análisis del naturalista Holmberg sobre las vísceras de varios ejemplares arrojó caracoles, maíz, pescados, trapos y hasta el taco de un zapato. Por ello a la hora de elegir carnadas podemos afirmar que cualquier tipo anda bien para el Armado: tripa de pollo, tripa de sábalo, pedazos de tocino o lombrices son efectivas por igual. Quienes tienen más experiencia en la pesca de Armados aseguran que la mejor es el sandwichito de corteza de pan negro untado con mostaza.
En la ciudad entrerriana de Santa Elena, donde todos los años se lleva a cabo el concurso de pesca del Armado, hemos visto que los pescadores locales utilizan un bollito de pan negro tipo “miñoncito” partido al medio y untado con mostaza. Todo el conjunto se sostiene utilizando banditas de goma. Como alternativa la corteza común de pan (siempre y cuando no esté muy seco ya que al contacto con el agua se desarmará) con mostaza y sostenido de la forma descripta anda muy bien como carnada.-
El equipo recomendado para pescar embarcado es una caña de 2,20 m. y reel cargado con nylon del 0.35 al 0.40, línea de un anzuelo simple y plomada corrediza o fija. Desde la costa, caña de 3 a 3,50 m. y reel frontal con igual carga de nylon, plomadas de 100 a 150 grs. y línea simple de un anzuelo pata larga con brazolada de 70 cm, bastará para luchar de forma pareja con la especie. Cuando se pesca en ríos y canales de mucha correntada, conviene tirar en un ángulo de 30 grados para evitar que la acción de la corriente desprenda el pan que usamos de carnada.





Redacción

Redacción de Diario La Opinión de Rafaela
Seguinos en Facebook y Twitter

Te puede interesar