Un proyecto de residencia y centro de día para la tercera edad

Locales 30/07/2017 Por
Este proyecto está a cargo de los arquitectos Candela Turrisi, Paola Nazzetta, Adrián Peretti y Sebastián Cagliero.
CUBIERTA. La cubierta verde evita que el sol ingrese atravesando la cubierta, además genera un microclima inferior fresco y disminuye la amplitud térmica.
CUBIERTA. La cubierta verde evita que el sol ingrese atravesando la cubierta, además genera un microclima inferior fresco y disminuye la amplitud térmica.
Por Pablo Urso (Redacción LA OPINION). - "La gerontología nos enseña que, según el modo en que viva la persona de la tercera edad y las características de su entorno, ya sea el mismo potenciador o degradante, radica su bienestar y goce". Esto mencionaron en su trabajo los arquitectos Candela Turrisi, Paola Nazzetta, Adrián Peretti y Sebastián Cagliero, en esta lista de proyectos que buscan repensar el futuro de las ciudades, con ideas que se caracterizan por la generación de nuevas miradas en una exposición que tiene como objetivo dar a conocer algunas de esas distintas miradas sobre la ciudad del futuro.
Este trabajo tiene premisas que se plantea una Residencia y Centro de Día para la Tercera Edad, donde se busca que la gente no sienta que está en geriátrico tradicional y lo tome negativamente. Se busca que sea por elección propia que el residente decida instalarse allí, por las características con las que cuenta, siendo aún activo y más joven, sin sentirse una carga para su entorno. El proyecto plantea otorgar al edificio ciertas condiciones favorables a ese fin.
Para concretar los objetivos planteados, el programa funcional distingue dos formas de apropiación y uso: residencia permanente, donde el adulto mayor desarrolla su vida cotidiana, inserto dentro del complejo y el Centro de Día, destinado a personas externas al establecimiento. Las mismas acuden a él para desarrollar una serie de actividades que se ofrecen allí. De esta manera, se logra una interacción entre los residentes internos y quienes concurren al centro de día. Esto permite, además de evitar la monotonía que produce ver siempre las mismas caras, contar con una mayor cantidad de destinatarios para poder ampliar la oferta de actividades y asegurar la sostenibilidad económica.
Por todo ello, los usos se dividen en dos paquetes funcionales principales: por un lado espacios comunes destinados al desarrollo de actividades tanto individuales como colectivas que potencien la interacción (Para los residentes como para los del centro de día), y por el otro, recintos que albergan las áreas de dormitorio con distintas características. Se agrega un tercer paquete funcional, que contiene las actividades sirvientes a los dos anteriores.
"Decidimos presentar este proyecto porque creímos además de su funcionamiento correcto en sí mismo, buscaba con su implantación reconvertir un área urbana degradada de la ciudad. El proyecto fue realizado en el año 2009 y presentado al Concurso Internacional de Arquitectura Sustentable para Estudiantes (ASADES), dónde obtuvo el 2º premio", le dijo a LA OPINION Adrián Peretti, uno de los responsables, recordando que pudieron lograr el 2º premio en el Concurso internacional de arquitectura sustentable para estudiantes en el marco de la XXXII Reunión de Trabajo de la Asociación Argentina de Energías Renovables y Ambiente y en el XVIII Encuentro IASEE, Asociación Internacional para la Educación en Energía Solar.
En tanto dijo que "la principal motivación para realizarlo fue el hecho de incorporarle al proyecto un perfil social y abordar una temática nueva con pocos antecedentes concretos, que obligaba a pensar el tema desde cero, incorporándole al diseño desde la base elementos como la accesibilidad y la sustentabilidad", expresó, recordando que que hoy en día están en boca de todos, pero rara vez se aplican de manera profunda, concreta y real.
Además, destacó que "lo mejor del proyecto es la relación del edificio con la ciudad y como eso impactaría en el entorno inmediato, ya que donde hay obras de gran escala o urbanas, por detrás los vecinos se comprometen y mejoran tanto sus propiedades como el barrio. Esta idea se retomó en un proyecto reciente presentado para la municipalidad para calle Champagnat y alrededores (mismo sitio) dentro del marco del prepuesto ciudadano, el cual retoma algunas cuestiones urbanas importantes", dijo.
Por último, se refirió a la viabilidad del proyecto: "este proyecto se podría llevar a cabo perfectamente desde el punto de vista de la actividad que desarrolla y el funcionamiento de la misma. Pero desde el punto de vista constructivo y de materialización, la inversión inicial sería inviable económicamente, ya que fue un proyecto utópico que buscaba ser sustentable al extremo y lograba ser autosuficiente energéticamente", concluyó. 

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