Por REDACCION
El 16 de junio de 1955 quedó marcado en la historia argentina como el día en que más ciudadanos murieron fruto de la violencia armada, con el bombardeo perpetrado por militares de la Marina y la Aeronáutica sobre la Plaza de Mayo en un intento por asesinar al ex presidente Juan Domingo Perón, que dejó en pocos minutos al menos 309 muertos identificados, 2.000 heridos, además de mutilados y cuerpos carbonizados sobre los que habían caído 14 toneladas de explosivos.
Ese día, jueves frío y sin sol, 40 aviones de la Aviación Naval y la Fuerza Aérea arrojaron bombas sobre la Plaza de Mayo y la Casa Rosada, en la cual cayeron un total de 29 explosivos, cuyo peso fue entre cincuenta y cien kilos cada uno.
De alguna manera, fue el prólogo al golpe de Estado que tres meses después depondría al gobierno democrático con la denominada "Revolución Libertadora", liderado por el general Eduardo Lonardi.
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