Por REDACCION
BUENOS AIRES, 14 (NA). - El fiscal Carlos Stornelli brindó ayer algunos detalles de la tensa visita de la senadora Cristina Kirchner a los Tribunales de Comodoro Py: "No habló, no dijo ni buen día", señaló el funcionario judicial en un breve diálogo con la prensa.
Stornelli precisó además que en el Juzgado la ex mandataria estuvo acompañada por su abogado, Carlos Beraldi, que presentó "un pedido de nulidad y recusaciones para todos" y que los tiempos de resolución "dependerán ahora del doctor Claudio Bonadio".
En el cierre de la audiencia, la ex jefa de Estado sacó una lapicera propia, firmó los tres escritos que dejó y se retiró en silencio del cuarto piso de Comodoro Py, en cuyas puertas un grupo de seguidores le gritó "Aguante Cristina" mientras también lanzó insultos contra Bonadio.
Poco después de su declaración, la ex mandataria se trasladó a sus oficinas del Instituto Patria y escribió una serie de tuits en los que vaticinó que, en coincidencia con el alza del dólar que se viene registrando en estos días, continuará un "circo judicial" en su contra.
NO SE CRUZO CON BONADIO
La ex presidenta finalmente no se vio cara a cara con el juez Bonadio en la indagatoria y, al llegar temprano, tuvo que aguardar unos 40 minutos para la audiencia.
Citada para las 10:00, la senadora ingresó a las 9:35 por el acceso lateral a los tribunales de Comodoro Py y lo hizo directamente al cuarto piso donde Bonadio tiene su Juzgado.
Pero el fiscal Carlos Stornelli aún no había ingresado, puesto que lo hizo a las 9:50 y Cristina Kirchner estuvo aguardando en el pasillo de los Tribunales unos 40 minutos hasta que finalmente ingresó al despacho a las 10:15.
En la audiencia, que duró menos de una hora, Bonadio no estuvo presente y de esta forma no se vieron las caras como en otras oportunidades en las que el magistrado le tomó declaración indagatoria.
CRISTINA, CONTRA CENTENO
En su descargo, Cristina Kirchner apuntó también hacia el chofer Oscar Centeno, por cuyos cuadernos se inició la investigación, a quien acusó por su "llamativa" descripción y su pasado como militar.
Según la ex mandataria, los cuadernos los "habría confeccionado de manera harto llamativa Oscar Centeno, un ex militar que supuestamente venía trabajando como chofer para un funcionario del Ministerio de Planificación, quien le habría entregado este material a Jorge Bacigalupo, un sargento retirado de la Policía Federal Argentina, entre cuyas cualidades se destaca no solo tener un odio acérrimo hacia el peronismo, sino también la justificación de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar".
También criticó al periodista de La Nación Diego Cabot, quien inició esta investigación periodística a partir de hacerse de esos cuadernos, puesto que tendría "estrechas relaciones con la alianza gobernante", y luego "habría armado un pequeño grupo de tareas con dos alumnos de la carrera de periodismo para analizar el supuesto material y volcarlo en un informe".
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.