Por REDACCION
BUENOS AIRES, 22 (NA). - El Senado sancionó ayer con una holgada mayoría del oficialismo la ley de emergencia económica que fija un nuevo impuesto sobre el dólar, restablece las retenciones agropecuarias y suspende por 180 días la movilidad jubilatoria, tras dos extensas jornadas de debate en ambas cámaras el Congreso.
La ley, oficialmente denominada "Solidaridad Social y Reactivación Productiva", fue aprobada en general y en particular con 43 votos a favor 23 en contra y una abstención (Clara Vega) luego de más de ocho horas de debate, en una sesión que fue, además, el debut de Cristina Kirchner en el rol de presidenta del Senado.
El Frente de Todos sumó a su ya abultada mayoría en la Cámara alta a algunos aliados como la neuquina Lucila Crexell y el santafesino Carlos Reutemann, que se diferenció en el tema retenciones, mientras que Juntos por el Cambio encabezó el rechazo.
La ley constituye el arranque del Gobierno de Alberto Fernández, que logró pasar su primer desafío parlamentario: el proyecto se aprobó el viernes a la mañana en la Cámara de Diputados tras 20 horas de debate y varios cambios, el Senado la recibió por la tarde y le dio sanción definitiva en la madrugada del sábado.
Durante el debate, el Frente de Todos justificó la declaración de emergencia económica y social con críticas a los resultados macroeconómicos de la gestión de Mauricio Macri y, particularmente, el nivel de endeudamiento y pobreza.
Los discursos de Juntos por el Cambio, en tanto, apuntaron principalmente contra la delegación de facultades del Congreso al Poder Ejecutivo, la suspensión de la ley de movilidad y las retenciones.
El jefe de la bancada oficialista, José Mayans, señaló: "Este trabajo es inmediato. El país está en default. ¿Qué quiere decir reperfilamiento de la deuda? Incumplimiento. ¿Saben de cuánto fue el incumplimiento en esta etapa? 10 mil millones de dólares". "Nos echaron la culpa de todo", subrayó el formoseño tras cuestionar casi todo lo hecho por la gestión anterior y afirmar que se hizo "una fiesta de especulación financiera" y acusara a la dirección anterior del Banco Central de "traición a la patria".
Además, afirmó que "en los dos últimos años de Macri hicieron bolsa el Presupuesto, a la inflación la pronosticaron del 10% y fue del 55%" y sostuvo que el ex jefe de Gabinete, Marcos Peña, iba al Congreso "a sanatear".
El jefe del interbloque opositor, el formoseño Luis Naidenoff, afirmó que "es una ley que esconde un ajuste" y, cuestionó la suspensión de la ley de movilidad al señalar que "termina en litigiosidad, porque vulnera derechos adquiridos".
Naidenoff aprovechó su discurso de cierre para responder a las críticas que recibió durante toda la sesión la gestión de Juntos por el Cambio y señaló: "Nosotros hicimos el trabajo sucio". "Los atajos tienen costo. Destruir las estadísticas salió muy caro, esconder la pobreza es una mirada corta. Hoy ustedes pueden hablar de pobreza porque hay un INDEC normalizado", subrayó.
La ley declara la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social, y delegan facultades al Poder Ejecutivo para hacer cambios en todas esas áreas.
En esa delegación, la principal es la habilitación al Ejecutivo para llevar adelante las gestiones para "recuperar y asegurar la sostenibilidad de la deuda pública de la República Argentina".
La norma establece un impuesto del 30% sobre la compra de dólares para ahorro, gastos con tarjeta y compra de servicios en el exterior; suspende por 180 días la movilidad jubilatoria; fija un nuevo esquema de retenciones y aumenta bienes personales.
También fija un plan de regularización de deudas para las pymes, autoriza al Ejecutivo a revisar el cuadro tarifario del sistema energético y a intervenir los entes reguladores del gas y la electricidad ENARGAS y ENRE, respectivamente.
PASAJES DEL DEBATE
Oficialistas y opositores cruzaron críticas sobre la iniciativa durante el debate en el Senado. En el oficialismo, el cordobés Carlos Caserio -que abrió el debate- remarcó que "la pobreza llegó a 40,8%", mencionó la "tremenda deuda externa de 276.686 millones de dólares" e indicó: "La emergencia es el modo que tenemos para salir de este problema. Esta ley es para poner a la Argentina en movimiento y que no siga parada".
Además, destacó el congelamiento de tarifas eléctricas y de gas por 180 días que establece la nueva ley y la posibilidad de que "las pymes no inscriptas lo hagan para percibir los beneficios de condonación de multas, intereses punitorios y resarcitorios", entre otros puntos.
En tanto, la santafesina María de los Ángeles Sacnun defendió la cesión de facultades al Poder Ejecutivo al afirmar que el Congreso tendrá "un control" sobre esa delegación y destacó que el restablecimiento de las retenciones será con "segmentación" entre pequeños y grandes productores, algo que fue incorporado por la Cámara de Diputados. "Yo soy orgullosamente productora agropecuaria y creo que esta segmentación es un logro histórico, porque siempre hemos planteado la necesidad de tratar de manera desigual a los que son desiguales, tratarlos igual es una injusticia", señaló.
Por la oposición, uno de los más duros fue el bonaerense Esteban Bullrich, quien consideró que "esta ley hace del Congreso una herramienta inútil para la construcción de consensos" y sostuvo que "diluye" el discurso que tuvo el presidente Alberto Fernández en su asunción.
El porteño Martín Lousteau, en tanto, sostuvo que "en campaña el Presidente dijo que el aumento a los jubilados iba a ser sacándole plata a los bancos y ahora le saca plata a los jubilados".
Por su parte, el entrerriano Alfredo De Ángeli, quien se hizo famoso en 2008 por la pelea por la suba de retenciones, se refirió a ese punto y señaló: "Esta es una cámara federal y este tipo de impuestos va en contra de nuestras provincias".
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